Dossier Táctico: Newell’s Old Boys 2 – Independiente 3

 

iEiSGyOckvbgo

  • Por Marcos J. Schieda

Por la primera fecha del nuevo Torneo Julio Humberto Grondona 2015 se enfrentaron en el Coloso Marcelo Bielsa el local Newell’s Old Boys e Independiente, en probablemente el partido más interesante de la jornada. Incluso contó con condimentos especiales, como el debut de Américo Gallego en el banco leproso justamente ante su último club. Por lo emotivo, por lo cambiante del score y por lo táctico, con aciertos y errores, resultó un encuentro que no defraudó las expectativas.

Newell’s en este nuevo ciclo dejó de lado una constante de sus últimos 3 años. El sistema 4-3-3 sin volantes externos, con permanente subida de laterales y con un mediocampista central relevista, propio de la era Martino y sus continuadores (Alfredo Berti y Gustavo Raggio), fue dejado de lado por un híbrido 4-4-2 / 4-2-3-1. El Tolo decidió que el repatriado Bernardello comparta mitad de cancha con Raúl Villalba por el centro, con Mauricio Tévez por la derecha y Víctor Figueroa por la izquierda. Maxi Rodríguez era el comodín que se sumaba a la línea de volantes o de delanteros de acuerdo a las circunstancias, mientras que Scocco fue el punta definido.

Independiente, con la ausencia de Pizzini por lesión y con un verano con sobresaltos en funcionamiento y resultados, optó por un esquema no empleado en la era Almirón. Un 4-4-2 más convencional desde lo posicional pero con extrañezas, como la presencia de Emiliano Papa como volante izquierdo, y Matías Pisano como 8 en defensa pero con libertades en ataque para ubicarse tanto de organizador de juego como de pseudo puntero.

Inicial
Formaciones iniciales

El encuentro se inició con Newell’s con la posesión de la pelota, buscando ensanchar la cancha al soltar laterales pero con una distinción: Mientras Milton Casco sí se vinculaba más en la progresión en el campo con contacto de la pelota, lo de Marcos Cáceres era más posicional y sin balón, a los fines de sumar un hombre extra que el rival no pudiera dejar descubierto. Villalba era el volante central más retrasado y a su izquierda Bernardello hacía las veces de iniciador de los ataques, con clara tendencia a buscar el sector zurdo, donde Figueroa y Maxi rotaban en forma constante. Figueroa optaba por cerrarse más hacia el centro mientras que Rodríguez por retrasarse en busca del esférico, permitiendo así que Casco escale y habilite a un Scocco que parece no estar aún al 100% de su ritmo futbolístico. Se lo nota menos móvil y participativo, aunque también se acopló por momentos con pequeños retrocesos para atraer algún central, pivotear y regresar al área. El ataque por derecha fue menos empleado, donde Tévez generalmente recibió de espaldas y con marcación férrea, obligando a la devolución hacia atrás; pero sí Scocco podía filtrarse a las espaldas de Tagliafico con algún pase entre líneas de Figueroa o un envío largo de Cáceres o Leandro Fernández. Newell’s construía su juego, de ser posible, desde el centro hasta 3/4, y allí abrir, con éxito dispar.

NOB Ataque 1

Ello se tradujo en alguna aproximación, pero de balón parado, con Fernández cabeceando y DiegoRuso” Rodríguez controlando en dos tiempos. Independiente, bien plantado, se comenzó a sentir cómodo con el juego a partir de su bloqueo defensivo. Almirón no quiso un equipo muy largo y descompensado en el medio, por lo que forzó a Albertengo y a Juan Martín Lucero a ser la primera línea de presión al 5 rival que tuviese la pelota. Una presión muy móvil y colectiva unos metros por delante del círculo central, donde se acoplaba el resto del plantel. Mancuello y Diego “Toro” Rodríguez eran los otros componentes de ese cuadrado, sumándose al pressing a fin de asfixiar, recuperar, y poder en dos toques quedar cara a cara con Ustari. Se alternaban en ese rol y hasta en ocasiones ambos se adelantaban unos metros, pero generalmente era Mancuello dada su zona más liberada de oponentes y que Rodríguez cuenta con la obligación de mantener el control defensivo del sector. Cuando subía Mancuello, Papa se cerraba unos metros a relevarlo, y Tagliafico oficiaba de obstructor de Tévez, algo en lo que Almirón evidentemente hizo hincapié. En el otro lateral, si bien menos notorio, Toledo tenía órdenes de auxiliar a Pisano en cuanto hiciera falta, subiendo unos metros mientras el zurdo se cerraba hacia Rodríguez. De los centrales, fue Figal quien constantemente jugó a anticipar a Maxi Rodríguez y su rol de enlace, ganando con frecuencia.

Independiente Defensa

Una vez cómodo en la faz defensiva, comenzaron a verse los desacoples leprosos y cómo el Rojo los aprovechó una y otra vez. Había una orden marcada de jugar bien largo a las espaldas de Milton Casco, quien sufrió horrores con Pisano. El mejor lanzador por línea (el Ruso, Víctor Cuesta, o Diego Rodríguez) tenía la misión de encontrarlo en largo para así jugar uno contra  uno. Incluso en saques de arco fue empleada esta táctica. Independiente fue enfático en no entretener mucho el balón, jugar siempre de primera, y ser excesivamente vertical. Una vez conseguido el balón, el Toro Rodríguez bajaba a recibir en el semicírculo del área, con Mancuello más adelantado. Se buscó bastante en largo pero a ras de piso a los puntas, para que de primera y sin retener el balón, los habiliten rápido a Mancuello o a Pisano con la cancha de frente. Albertengo en general se tiró del medio hacia la izquierda, donde el Rojo concentraba más la posesión del balón, pero rápidamente tocando y mostrándose como alternativa. Papa no desniveló sino que también cubría espacios en ataque, mientras que Tagliafico subió muy esporádicamente. Lucero por derecha hacía un pivoteo más tradicional, de vértice con devoluciones rápidas a Pisano, quien cuando no era abastecido para encarar a Casco buscaba el balón en posición de 10.

Independiente Ataque 1

Igualmente, el factor de desnivel suele ser Federico Mancuello. Se ha convertido en un especialista en cortar líneas con piques verticales sorpresivos, generalmente por el centro pero que pueden ser por los costados. Así cortó en el centro del campo y trasladó el balón hasta definir alto ante Ustari, y fue abastecido a la derecha para desbordar y centrar a Lucero, quien remató elevado. Este juego de Mancuello sumado a la premisa del balón largo a Pisano, y a la presión a los volantes centrales de Newell’s, hizo que la Lepra perdiese infinidad de balones en la salida, generando opciones de gol para Independiente en dos toques. El Rojo no requirió de tanta elaboración, sino precisión en su verticalidad. Así llegaron los dos primeros goles en 15 minutos. El primero por mano a mano exitoso de Pisano con Casco que luego conecta Albertengo. El segundo, por presión de Rodríguez a Bernardello, luego de Mancuello a Villalba. Lucero en el auxilio ya marcado de los puntas la birla, y Mancu de primera habilita magistralmente a un Lucas Albertengo nuevamente fino de cara al arco rojinegro.

Newell’s se mostró muy débil defensivamente y el resto del primer tiempo terminó acentuándolo. Un equipo largo y una defensa muy parada en línea. El híbrido táctico no pareció resultarle cómodo a Figueroa y Tévez en las transiciones defensivas. Independiente eso lo entendió muy bien y entonces elegía cómo atacar en base al dispositivo rival. Papa o Mancuello adelantado arrastraban a Tévez hacia adentro. Diego Rodríguez o el propio Mancu, con más libertades de armado, hacían lo propio con Figueroa, quedando Casco muy descubierto. Los volantes centrales solían estar bastante más atrás de esa línea, por lo que si los externos no se cerraban, Mancuello y en menor medida Pisano podían manejar el balón con bastante discreción. Y lo que Newell’s nunca pudo resolver fueron esos piques verticales de Mancuello por el centro, sin que Villalba (de flojo nivel y encargado de tomarlo) ni los centrales Fernández y Nehuén Paz pudiesen contrarrestarlo.

A pesar de haber dos chances claras para el conjunto leproso (un remate lejano de Tévez bien neutralizado por el Ruso Rodríguez, y un pase de Figueroa a Scocco quien estrelló el larguero), estuvo muy estático y enmarañado por el entramado defensivo rojo. Figueroa, aún así, expuso destellos de lucidez y Tévez se mostraba activo a pesar que su equipo lo buscó poco. El desconcierto quedó en evidencia con una nueva presión de Lucero y Pisano a Casco, y el lateral salió jugando hacia el centro, habilitando a Albertengo que casi estampa un 3-0 que hubiese sido lapidario.

Para la segunda parte, Gallego introdujo a Federico Fattori, de aceptable debut, en reemplazo de Villalba. Newell’s pasó a jugar más como el viejo Newell’s, un 4-3-3 Martinista muy marcado. Bernardello como único contención (y ya sin la función de iniciador en largo sino en pase corto), Fattori a su izquierda y Figueroa desplazado a la derecha. Maxi Rodríguez trocó a su ya clásica función de volante ofensivo/extremo izquierdo, y Tévez de puntero derecho. La modificación trajo sus dividendos porque generó problemas que no se habían visto en Independiente. La función de los laterales trocó, con Casco más posicional y con Cáceres más participativo, al volcarse la gestación de la ofensiva por ese sector. El Rojo sintió que le faltaba un hombre ahí, porque Figueroa se cerraba forzando a Papa a hacerlo, Cáceres se sumaba al ataque, y ante un intento de salida de Tagliafico a cortarlo, era pase a Tévez para que desnivele contra el lateral y sin recibir de espaldas, sino al vacío. La primera vez, Tévez envió un mal centro. La segunda, cruzó Cuesta. A la tercera en 8 minutos se produce el supuesto penal de Tagliafico para que Maxi Rodríguez descuente. El juego por izquierda fue más a través de vínculos entre Fattori con traslado de balón, y el propio Maxi tocando de primera y buscando devoluciones por la raya o por el centro.

NOB Ataque 2

El empate llegó ante un córner a favor de Independiente y un mix de error de concepto y mala fortuna del Toro Rodríguez, quien en su afán por tocar hacia atrás en el semicírculo mientras se está cayendo, deja corto el balón y permite un contragolpe a 3 bandas de Newell’s con superioridad. Maxi Rodríguez, apertura a Tévez, centro cruzado, y Figueroa empujó debajo del arco.

Si bien el Rojo acusó el golpe, comenzó a construir su juego lentamente de otra forma. Siguió buscando a Pisano y siguió intentando que los delanteros pivoteen, pero tuvo más el balón el Toro Rodríguez.  El 4-3-3 rival ponía a los volantes rivales muy juntos para presionar, por lo que Mancuello jugó directamente a liberarse, y se soltó hasta el centro del campo Gustavo Toledo, que no había sucedido hasta aquí. Así, se pretendió distraer a Fattori con su presencia y sobre todo ensanchar la cobertura de esos volantes. Rodríguez tuvo más libertades para el control del balón en sus pies, sin presión, y su buena pegada metió un par de pases cuchareados a Mancuello rompiendo líneas. Pero no fue el único: Papa lo hizo buscando a Lucero; y Pisano también, más retrasado para poblar el sector derecho del ataque y encontrar esos espacios al vacío. De esas recurrentes habilitaciones nació el pase de Pisano a Mancuello, nueva desatención del volante de contención y la pareja de centrales, el penal de Ustari, y el 3-2 convertido por el Ruso Rodríguez.

Independiente Ataque 2

Especulando con ese 3-2, Almirón retiró al lesionado Mancuello previo al penal y colocó a Franco Bellocq. Ello, sumado a la lesión del incisivo y peligroso Tévez (reemplazado por Tonso), pareció desmoralizar a Newell’s, quien dejó de generar opciones de gol a partir de allí. Tonso no tuvo la verticalidad de Tévez, y además Bellocq pudo hacer el trabajo de relevo que neutralizara el sector, al presionar a Cáceres cuando Papa se cerraba, o bien colocarse como central y que Cuesta, de impecable segundo tiempo, cubriese las espaldas de Tagliafico. Para colmo, Fattori se retira lesionado y debió ingresar Alexis Castro.

La Lepra, que además se quedó con 10 hombres por expulsión de Bernardello, apenas contó con una chance clara; una habilitación de Cáceres por elevación a Maxi que entre el Ruso y Toledo atoraron. Almirón introdujo a Graciani por Lucero y se paró con el recién ingresado por derecha y Pisano más suelto, de segundo punta y con funciones de armador sin tanta responsabilidad defensiva.

La ventaja pudo haberse ampliado con chances netas de gol. Primero Figal anticipó y Pisano filtró para Albertengo que lo perdió mano a mano. Luego Pisano otra vez por elevación asistió a Graciani, quien también ganó el duelo personal con Casco, pero su remate lo tapó Ustari. Y finalmente, José Valencia (reemplazante de Albertengo) perdió insólitamente un gol de cabeza tras córner también de Pisano.

Final
Formaciones finales previas a la lesión de Fattori y la expulsión de Bernardello

Ganó bien Independiente. Aún con zozobras en el segundo tiempo se mostró más sólido y con menos flaquezas, y sobre todo con orden. Muy punzante en ataque, contó con Mancuello, Pisano y Albertengo en altísimo nivel, y con un gran despliegue del Toro Rodríguez en el centro del campo. El Ruso Rodríguez, además, apareciendo en momentos clave y decretando la victoria. Almirón venció en el duelo táctico y permite apaciguar en cierta medida algunas críticas. Para Newell’s es un cambio de dirección técnica que necesita tiempo y trabajo. Quedó claro que los jugadores se sienten más cómodo con una idea 4-3-3 a la que ya están habituados. Destellos interesantes de Maxi y Figueroa, y la figura de Tévez como lo más destacable. Queda pendiente toda la faz defensiva donde no hizo pie y se asemejó a los últimos equipos del Tolo Gallego en ese aspecto: Equipo largo para presionar o esperar, dejando espacios entre los atacantes y los volantes de contención; y una defensa demasiado en línea sin escalonarse, permitiendo varias filtraciones. Plantel como para ajustarlo parece tener.

Anuncios