CONTRAPUNTO: ¿Se pueden cerrar los partidos?

Todavía indignados porque Ramón Díaz nos cagó (?), en La Refundación nos preguntamos si es posible que un equipo pueda definir un partido antes del pitazo final. ¿Es posible bajar la persiana y asegurar tres puntos sin que el juego termine?

SI SE PUEDE (?)

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Por Primo Cucu

El partido de Argentina el sábado pasado nos enseñó cuán autodestructivos pueden ser los planteos de un entrenador. La Selección ganaba un partido que jugaba a piacere, teniendo controlado a un insulso Paraguay de Ramón Díaz. Sin embargo, los guaraníes terminaron empatando el juego. ¿Se podía evitar? CLARO QUE SI.

No hay una única manera de cerrar los partidos. La más famosa de nuestro ámbito es poblar el mediocampo y la defensa e inhabilitar cualquier intento rival de un descuento. Otra es más barcelonista (?), que implica ir más allá, evitando cualquier chance ofensiva rival mediante el control de la pelota. La final, y la más difícil de todas, es la favorita de quien escribe: cagar lisa y llanamente a goles al rival (?).

No todos los partidos dan la oportunidad de que un equipo pueda bajar la persiana. Sin emabrgo, Gerardo Martino tuvo todo dado para hacerlo el sábado pasado y no lo hizo. Su equipo estaba ordenado en todas sus filas, manejando los tiempos del partido, dejando a un Paraguay acercarse en ofensiva para que libere espacios para la contra. Yendo 2 a 0, con este planteo Argentina se encaminaba para terminar goleando. Pero no. Martino contradijo un libreto que venía saliendo bien para meter dos cambios pergeñados en las entrañas de Olé (?): Tévez por Pastore e Higuaín por Agüero. Reemplazar al Kun para darle rodaje a otra de las figuras no parecía una mala idea, pero la salida del volante del PSG terminó por desbalancear un equipo balanceado. ¿Por qué cambiar lo que funcionaba? Martino tenía la llave para cerrar el partido y la tiró por el inodoro.

SI bien el cachetazo es a tiempo tras la primera fecha de la Copa América, esta Argentina demostró que con el mediocampo que tiene es capaz de cerrar partidos. Todo depende de que su entrenador mantenga un libreto que durante 70 minutos le dio resultado.

Con este plantel, no. ASÍ, NO

Por U Rola

 

¿Un 8 que marque? ¿Tienes idea de lo loco que se ve eso?
¿Un 8 que marque? ¿Tienes idea de lo loco que se ve eso?

Buenas. En primer lugar, y aún a riesgo de cagar el post (?), debo decir que concuerdo en general con los posibilidades que el Primo señala a la hora de cerrar los partidos. Es decir, no voy a caer en tremendismos y postulados de un Almeyda en Banfield o un Hamilton en Fútbol Permitido (?).

El problema, y ahí creo que radica nuestra discrepancia, es con los elementos disponibles para tal situación en este partido en particular. Si comparamos los planteles del Mundial pasado y de este Copa América, notaremos que, al menos, Sabella tenía un jugador suceptible de ser utilizado para cerrar el partido con las dos líneas de cuatro. Me refiero a Enzo Pérez -también tenía a Ricardo Álvarez para usar por ese sector, pero ese justamente no marcaba mucho que digamos-. De hecho, en el Mundial, ese problema se terminó solucionando –léase: atarlo con alambre– poniendo a Lavezzi por ese sector y que corriera casi como un carrilero (!). Hoy Argentina tiene, como opción en ese caso, persistir con Lavezzi allí, o poner a un Roberto Pereyra que no ha demostrado mucho oficio por ese sector. Es decir, podía haber ingresado Pereyra por Pastore, pero aún así no parecía factible que ese nuevo mediocampo (Pereyra, Mascherano, Banega, Di María) hubiera jugado en línea, en synchro y abroquelado con la defensa.

Descartada la opción táctico-carusista (?), nos queda la opción barcelonista de POSESIÓN. Y esa, otra vez mirando el plantel, es aún mas irreal. ¿Alguien se imagina a, Lamela, Pastore, Pereyra o algún otro jugando a algo que la Selección no hace en los últimos cinco años? Porque, y aquí va otro punto; los problemas de la Selecciónsu tendencia a ser un equipo partido, su todo o nada permanente, los laterales improvisados (jugamos el sábado con dos centrales corridos al costado) que suben mas a ver de cerca a Lionel que a mostrarsellevan al menos CINCO AÑOS. Cinco años, con cuatro técnicos -dos en serio y dos casi en joda-, pero con una base de jugadores y un esquema que lo hará sentir muy cómodo y en familia al hormonado, pero que lo convierte en un carrusel de emociones. Si ni siquiera el Barcelona en la pasada final de Champions jugó a la posesión, ¿cómo se puede esperar que Argentina lo haga?

En fín, mas allá de los horrores tácticos de Martino –lo de Tévez mediocampista lo hacía Maradona y era un falopero del orto; lo hace Martino y sólo es un horror, además los paraguayos tuvieron culo y nosotros jugamos con la nuestra (?)-; el temita de cerrar los partidos depende del armado del plantel y de la maleabilidad o la inteligencia del equipo para hacerlo. Veremos si Martino puede hacerlo en las Eliminatorias; en la Copa América parece difícil hacerlo sin meter mano profunda en el equipo.

Como broche, y para salar la herida, les dejo un recordatorio de cómo los equipos de cierto pregón suelen cerrar los partidos. Tá luego muchachos.

 

 

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