Crimea para los crimeos

En un nuevo gesto de habilidad por parte de una dirigencia del fútbol, la UEFA está por hacer eso que ellos hacen (?): quedar bien con todo el mundo. A un año y monedas de su anexión a Rusia, Crimea no jugará en su nuevo país, sino que contará con una liga propia, tras las presiones de Ucrania.

Acá, los jugadores del Sevastopol explicando el conflicto (?)
“Sos así de chiquito, ucraniano” (?)

Antes que nada, metemos un Previously, on (?) Crimea, para ponernos al día de que catzo ocurre en esa península. Parte de Rusia desde el Siglo XVII, Crimea sufrió un cambio de manos en 1954, cuando Nikita Khrushchev gestionó que el control de ese territorio fuera administrado por Ucrania, todos parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, también conocida como URSS o Con Colombia Casi Perdemos (?). Tras el desmembramiento de la superpotencia comunista en 1991, Crimea quería declararse independiente, aunque terminó siendo parte del territorio de Ucrania. Por costumbres, herencia y lazos familiares, Crimea tiene muchos más vínculos con los rusos que con los ucranianos, por eso no extrañó que a fines de febrero de 2014, Rusia entrara a los abrazos a la península, aprovechando una crisis de modelo político económico en Ucrania que todavía no está resuelto. ¿La cuestión? Sumarse a la Unión Europea o seguir siendo una república satélite de Rusia.

De izquierda a derecha: Crimea, Unión Soviética y Rusia. DT: Lenin (?)
De izquierda a derecha: Crimea, Unión Soviética y Rusia. DT: Lenin (?)

En fin, la cosa es que Putín aprovechó la volada, anexó Crimea, y a otra cosa, Perestroika (?). En el medio quedaron, como emblemas de la redonda, los clubes Tavriya Sinferopol y FC Sevastopol, ambos en la Premier League ucraniana, que decidieron refundarse como clubes rusos. Ambos jugaron la Copa Rusa en 2014, pero rápido, ante los pataleos ucranianos, la UEFA dio por nulos estos juegos y prohibió la participación de estos cuadros en el sistema de fútbol ruso. Tras un tira y afloje, en el que el fútbol es una herramienta más del conflicto entre ambos países, la entidad presidida por Michel Platini parece haber tomado una decisión para nada jugada. ¿No quieren jugar en Ucrania? ¿Ucrania no quiere que jueguen en Rusia? Listo, Liga de Crimea, papah (?). Hace una semana, la federación de fútbol tártaro salió a comunicar oficialmente que la UEFA aprobó una Liga de ocho equipos, entre los que están confirmados los ya mencionados Tavriya y Sevastopol, además de otros seis cuadros de Yalta, Bakhchisarai, Yevpatoria, Feodosia, Armyansk y Kerch. Crimea parece seguir los casos de Gibraltar e Islas Feroe, regiones autónomas del Reino Unido y Dinamarca, respectivamente, que tienen liga oficial propia e incluso compiten como selecciones separadas. Por el momento, no hay mención de que Crimea tenga un combinado propio, por lo que la idea de la Liga suena a algo provisorio, en tanto Crimea siga sin ser reconocida por la Unión Europea como parte de Rusia.

Otro que volvió antes que San Lorenzo (?)
El Taviya Simferopol, otro que volvió antes que San Lorenzo (?)

Justamente Tavriya también suena del otro lado de la frontera. Al ser el primer campeón de la Ucrania independiente, el nombre de este equipo es fuerte todavía en la tierra de Andrei Shevchenko, a quien este tema le estaría chupando un huevo (?). En una medida inédita, la federación ucraniana tiene serios planes de volver a poner este club de pie y devolverlo a la competencia oficial, a medida que negocia con los clubes de Primera y busca situarlo en la sureña ciudad de Kherson. Como la liga de Crimea será administrada por UEFA, es posible que en el futuro inmediato el campeón de este torneo esté jugando la Europa League. Así, los dos Tavriyas podrían enfrentarse de manera oficial, desencadenando, por fin (?), la Tercera Guerra Mundial.

Será muy difícil que Rusia y Ucrania lleguen a un posible acuerdo por Crimea. En veredas totalmente opuestas, Ucrania también debe atender un frente más apremiante en lo inmediato como lo es la guerra civil que tiene en el norte de su país, con epicentro en Donestk, hogar del Shakthar, segundo equipo más popular de los ucranianos. En cambio, Rusia parece tener oidos sordos al repudio internacional por esta anexión y en un año ha logrado incorporar a Crimea como territorio tanto de manera económica y política. El fútbol parece secundario entre toda esta situación, pero cualquier resolución sobre la competencia oficial será polémica de un lado o del otro del conflicto. Mientras, dos clubes de trayectoria como Tavriya y Sevastopol esperan para volver a jugar.

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