Creer o reventarla: Emmanuel Adebayor

En la tercera entrega de esta sección sobre cómo le echamos la culpa a otros de nuestros fracasos (?), caemos en un viejo lugar común: la madre. El delantero togolés Emmanuel Adebayor culpa a la suya de la sensible caída de su rendimiento, acusándola de brujería.

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Metz, Mónaco, Arsenal, Manchester City, Real Madrid. Si tuviésemos tiempo de hacer una gráfica (?), mostraríamos como la carrera de Adebayor fue de menor a mayor. Su mayor nivel probablemente haya sido en Arsenal, con 46 goles en 104 partidos, aunque no hayan servido para un carajo (?), ya que los Gunners entraban de cabeza en una crisis de títulos grandes de la que aún no pueden salir.

En 2009 recala en Manchester City, donde vio poquísima acción en tres temporadas, aunque cumpliendo una cuota goleadora de casi un gol cada dos partidos. Relegado por jugadores como Carlos Tévez, Edin Dzeko y Mario Balotelli, en 2011 estaba necesitado de minutos, por lo que pasó a préstamo nada más y nada menos que a Real Madrid. Claramente, fue el primer togolés en jugar para la Casa Blanca, y se presume también en ser el primero en haber comido tres veces al día (?).

Tras apenas pasar seis meses de nula acción en la capital española, Adebayor demostró que tiene códigos y pasó a Tottenham, eterno rival de Arsenal, el equipo que le dio el nombre que más o menos tiene ganado (?). Si bien ya no era el mismo que tuvo sus 15 minutos de gloria, se las ingenió para convertirse en el jugador franquicia de los Spurs, con 33 goles en tres temporadas. Sin embargo, su último año como jugador en White Hart Lane es que hace que este delantero esté en esta sección y no en Pintaba para Crack (?).

"Solo quedan dos giles que me siguen diciendo bielsista" (?)
“Solo quedan dos giles que me siguen diciendo bielsista” (?)

En la temporada 2014/15 Emmanuel Adebayor apenas redondeó ocho juegos por Premier League, con dos goles. ¿Se lesionó? ¿Fue suspendido? Nada de eso. Todo culpa de un nivel futbolístico bajísimo y un perfil altísimo. Fue así que el argentino Mauricio Pochettino decidió sacarlo del 11 inicial y darle el olivo. En noviembre de 2014, cuando todo estaba pudriéndose, Adebayor no tuvo mejor idea que echarle la culpa del quiebre de su carrera futbolística a su vieja. Tras reconocer que hacía más de un año que no se hablaba con ella, Adebayor prendió el ventilador: “¿Cómo puedo hablar con una madre que junto con mis hermanas han estado conspirando con ‘juju’ (brujería) contra mí?”. BOOOOOOOOOOM

Usted se preguntará: ¿Es buen momento para comprar dólares? ¿Qué es el Juju?. Similar al Voodoo, es una especie de hechicería de Africa Occidental, que implica el uso de un muñeco, pero no para infringir dolores, sino para hechizos que pueden ser beneficiosos o malignos. De acuerdo a como se haya volteado a la bruja (?), ésta puede darle buena salud y suerte, mientras que un juju maligno puede ocasionar todo lo contrario. Adebayor y sus dos goles del orto hacen presumir lo segundo (?).

Con el rendimiento del togolés como coartada perfecta para el supuesto hechizo de su madre, las declaraciones de Adebayor estallaron por todos los medios ingleses, esos que no conocen para nada lo que es el amarillismo (?). Las hermanas del delantero empezaron a dar notas, en la que lo destrozaban y defendían a su madre. Emmanuel, ya a esta altura hay confianza (?), siguió tirando bosta en vez de calmar las aguas: “H ace un par de años, le compré a mi hermana Yabo una casa en Ghana, de 1.2 millones de dólares y 15 habitaciones. Dejé que mi hermano Daniel también se quedara en la casa. Unos meses después, en mis vacaciones, decidí pasarme por allí. Me sorprendió ver que el garaje estaba lleno de coches. Mi hermana había realquilado la casa sin consultarme y había echado a mi hermano. La llamé para pedirle explicaciones y me respondió con 30 minutos de insultos. Llamé a mi madre para explicárselo e hizo lo mismo que mi hermana”.

Adebayor, cuando la vieja lo quería (?)
Adebayor, cuando la vieja lo quería (?)

Luego de acusar al hermano de robarle una camiseta de Marc Vivien Foe (fallecido de muerte súbita en la Copa Confederaciones) y otra de Zinedine Zidane, la historia de Adebayor estaba sentenciada. Tottenham no pudo venderlo durante la ventana de transferencias a comienzos de 2015 y lo tuvo regalado durante todo el mercado de pases que terminó apenas hace dos días. Parecía tener todo acordado para quedar libre e irse al Aston Villa de Tim Sherwood, viejo entrenador suyo. Sin embargo, sin saber por qué, el togolés dio marcha atrás a último minuto. Las malas lenguas dicen que no tuvo el visto bueno de su pastor (!), a quien consultó sobre mudarse a Birmingham, en las West Midlands. De ser así, por que fija que es la posta (?), Adebayor se quedará seis meses más sin jugar por un cura.

Esta es la historia de Emmanuel Adebayor, quien puede haber arruinado su carrera en apenas unos meses, pero siempre tendrá a su madre y el juju a quien culpar.

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