CONTRAPUNTO: ¿Salir jugando?

Hoy en cuatro gordos hablando de fútbol La Refundación cruzamos ideas sobre este tema tan en boga. Dos de nuestros mejores posteadores (?) argumentan sobre sus posturas y esperan la opinión de los fieles comentadores. Salir jugando ¿VOT SI o VOT NO?

Calleri bancando al Gordo Cucu (?)
Calleri bancando al Gordo Cucu (?)

VOT SI (Por Primo Cucu)

Antes de que empiecen a revolearme bombachas los cappistas (?), creo que es menester que, como la gran mayoría de las ideas que rondan en el fútbol, salir jugando es un recurso. Y uno grande, en lo que a mi respecta. Requiere trabajo, entrenamiento, conocimiento de los compañeros que lo ejecutan. Salir jugando es la cúspide de una defensa (arquero incluida) que tiene años de partidos, de roces, de cagadas.

Es por ello que aplicar este formato de juego es bastante difícil de aplicar en cualquier equipo. Uno no se levanta un día siendo menottista (?). En un equipo donde las defensas enteras o buena parte de sus miembros cambian cada seis meses por lesiones, compras o ventas, se complica tener la confianza necesaria y la sapiencia para dar el pase que requiere salir jugando.

¿Es riesgoso salir jugando? Más vale, pero en un deporte donde la presión rival cada vez es mayor, se vuelve un recurso útil, pero no indispensable ni innegociable. Querer salir jugando siempre es insensato. Salir jugando es un recurso, no un dogma, y ahí es donde los Almirones y los Almeydas de este mundo (?) pierden. No todos los saques de arco tienen que ser así, ni pensar que es una traición que el arquero la reviente. Salir jugando tiene que ser una herramienta para conservar la pelota, defenderse con ella, encontrar espacios de ataque, ordernar un equipo. No un capricho pelotudo como se ha vuelto en nuestro fútbol, una excusa para ponerse en pose lirista en una conferencia de prensa.

Como todo en la vida, ni muy muy ni tan tan (?). Salir jugando sirve y mucho, pero no siempre, no todo el tiempo. Los dejo con el Gordo puto (?).

VOT NO (Por EL GORDO CUCU)

Hagamos el intento de contar cuantos equipos de fútbol hay en todo el mundo. Tengamos en cuenta continentes, países, ligas, categorías, etc. ¿Cientos de miles? Ahora, hagamos el intento de visualizar a los defensores y arqueros de esos equipos y arriesguemos ¿qué porcentaje de ellos se podrán considerar de buena técnica? E incluso, imaginemos que la tuvieran ¿sería una buena idea salir jugando desde abajo?. Claro, porque como le exigimos al delantero que sea el primer defensor, no desentonamos si le pedimos al central (o al arquero) que depure su técnica para ser un buen pasador. Es una muy buena idea.Excepción

Hasta aquí no hay problemas, salir jugando puede ser noble, puede ser un buen recurso, es más: sería lo ideal (basándonos en el concepto hegemónico de jugar bien). Pero esto es fútbol, y como en la vida, la realidad nos pone una y mil a prueba nuestros ideales. Y el mayor enemigo de salir jugando por abajo es la mismísima realidad: jugadores sin técnicas, malos campos de juego, poca tolerancia para el error y que en el fútbol manda el resultado.

Considerar la idea por la idea misma sin tener en cuenta el contexto es una burrada. No existen ideas buenas ni males per se, y lo que sucede mayoritariamente con aquellos que quieren implementar esas ideas en contextos en donde probablemente no sea posible, es que pasan del idealismo a la obstinación.

Y hablamos de la obstinación cuando el estilo se vuelve dogma. Puede haber un buen equipo que juegue bien y lindo al fútbol, que trate siempre de buscar al compañero, el pase al ras del suelo y que prefiera la tenencia del balón, pero no por eso hay que abusar de ese recurso por más que sea el ideal. Por varias cuestiones, primero porque hay un rival que también juega y que si ve ciertos patrones repetitivos en el otro, pueda tener una buena estrategia para dañarlo (presionar la salida). Segundo, el contexto del partido también cuenta, estados anímicos, confianza, seguridad ¿un equipo se siente así los noventa minutos? hay momentos en que la zozobra es la protagonista y cuando pasa eso no es recomendable actuar como si uno estuviera 100% seguro y mejor revolearla que comprometer a un compañero o al equipo, como dice el dicho: lo cortés no quita lo valiente. Y tercero, muy pocos son los que logran hacer de este idea un buen recurso sin caer en la obstinación y que ésta le termine jugando en contra.regla

¿Tenés los jugadores ideales para hacerlo? ¿lo utilizás como un recurso y no como una máxima inviolable? ¿el campo de juego es una alfombra? ¿tenés la espalda suficiente para bancar los errores que puedan provenir de esas jugadas? Entonces hacelo. Ahora ¿cuántos equipos con sus DTs están capacitados para llevarlo a cabo?. Es decir, evaluando el contexto del fútbol argentino (y mundial), no veo para nada aconsejable salir jugando, pienso que es un recurso demodé y que a esta altura se deberían buscar otros recursos. Que los hay, los hay.

 

Anuncios