Hablemos de Promociones: Nueva Chicago – Tigre (2007)

En la anteúltima edición de la saga, vamos con una Promo que, a diferencia de la anterior, no es recordada por lo que ocurrió en cancha, sino por todo lo ocurrido del otro lado de las líneas de cal.

Nueva Chicago venía de pasar dos temporadas en la B Nacional. Logró su tercer ascenso al ganarle a Belgrano (3-1 en Mataderos y 3-3 en Córdoba), después de haber perdido la final por el título, ante Godoy Cruz.

Bajo las órdenes de Rodolfo Motta, el mercado de pases tuvo el movimiento habitual para un equipo que quiere armarse de baldoseros buscando no descender. Llegaron jugadores del calibre de Jorge Martínez, Pablo Nieva, Carlos Soto, Mauricio Hanuch, Lucio Filomeno (a.k.a. el hijo del presidente), Adrián González y Cristian Zermatten, entre otros, buscando reemplazar a los Serrano, Astudillo, Tilger y Uriel Pérez (?).

Aquel Apertura 2006 marcado por un Lavolpeo furioso y el doping tapado de Gago (?) encontró al Torito en el 14º lugar, producto de seis victorias, cuatro empates y nueve derrotas, a 22 puntos de Boca y Estudiantes. Bastante pobre para un equipo obligado a sumar.

De cara al Clausura, se fueron Cristian Pellerano, Pablo Mannara y Nicolás Medina, además de algunos refuerzos que no funcionaron como Jorge de Olivera y Matías Fischer. Los que llegaron fueron Mariano Campodonico, Horacio Cardozo, Israel Damonte, Damián Giménez y un experto en zafar del descenso (?) como Carlos Fernando Navarro Montoya.

Un arranque auspicioso, con un punto, ocho goles en contra y uno a favor en tres fechas, terminó con el ciclo de Motta. El que agarró la posta fue Carlos Ramacciotti, que justamente venía de perder el ascenso ante el conjunto de Mataderos.

Casi zafan del descenso en la fecha 18, cuando recibieron a River en un recordado encuentro. Ganaba el local 2-1, con goles de Higuaín y Lussenhoff en contra, asegurando su lugar en la Promoción, hasta que en el minuto 91 tocan a Marco Ruben en la puerta del área. Unos pedían tiro libre, otros penal y Furchi tenía más dudas que Samantha (?). Terminó cobrando que fue adentro y empezaron a protestar todos: DT, cuerpo técnico, jugadores, suplentes, todos, con empujones incluidos. 20 minutos después, Ferrari pateó y lo metió, pero el árbitro ordenó que se vuelva a ejecutar. En ese momento, el lateral derecho recibió la ya legendaria frase del técnico del Torito: FERRARI, NO HAGAS CAGADAS QUE NO SALEN DE ACÁ. En el segundo intento la cambió de palo y fue el 2-2 final.

– “Pero, maestro, ¿está usted muerto? Hábleme, por favor se lo pido” –“No te va a contestar” – “Si no me contesta es un botón” (?).

En la última fecha, Belgrano ganó su partido pero no fue suficiente para alcanzar a Chicago, que le ganó 2-0 a Newell’s en Rosario y se quedó con el derecho a promocionar. Terminó el torneo con 21 puntos, producto de cinco victorias y seis empates. El goleador de la temporada fue Federico Higuaín con 14 goles (10 en el Apertura), seguido por Lucio Filomeno con 7 y Pellerano, que se fue en el verano, con 4.

Del otro lado estaba Tigre, que hace no mucho tiempo atrás estaba metiendo las patas en el barro de la Bundeslumpen y arrancó una carrera meteórica que lo vería como protagonista en Primera unos pocos años después, incluso peleando una copa internacional. Pero antes que eso tuvo que pasar por la B como River.

En esas épocas, la temporada de la Segunda División se dividía en Apertura y Clausura. Tigre tenía varios nombres que venían desde el bicampeón de Caruso Lombardi, como Diego Castaño, Juan Carlos Blengio y Matías Gimenez. A estos, se sumaron jugadores claves en los próximos años, como Daniel Islas, Martín Galmarini, Lucas Wilchez y Leandro Lázzaro. En el primer torneo, fueron terceros con 35 puntos, detrás del campeón Olimpo (40) y Platense (38). Redondearon una campaña con 10 victorias, 5 empates y 4 derrotas.

En el Clausura terminaron sextos, con 32 puntos producto de ocho victorias, ocho empates y tres derrotas, a seis unidades del campeón, Olimpo. Sus 67 puntos en la Tabla General le dieron un lugar en el Reducido, junto a Atlético Rafaela, Platense y Chacarita. Se jugó con llaves a ida y vuelta, con ventaja deportiva para el mejor ubicado.

En la semifinal, Tigre perdió la ida ante el Funebrero por 3-2 en cancha de Lanús, para ganar la vuelta por 1-0 (gol de Iñiguez en contra) para acceder a la definición. El rival a vencer era Platense, consiguiendo un empate sin goles como visitante y definiendo el pleito en Victoria. Tres días después del primer chico, ganaron 2-0 con goles de Juan Pablo Pereyra y Fontanello, quedándose con la posibilidad de jugar la Promoción. El goleador de la temporada fue Leandro Lázzaro con 9 tantos, seguido por Pereyra y Visconti, con 7 cada uno.

0000700927El partido de ida se jugó el jueves 21 de junio. El once de Cagna fue con Daniel Islas, Fernando Stang, Alexis Ferrero, Juan Carlos Blengio, Matías Galmarini, Diego Castaño, Matías Giménez, Nicolás Torres, Lucas Wilchez, Leandro Lázzaro y Juan Pablo Pereyra. Por su parte, los de Ramacciotti salieron con Navarro Montoya, Jorge Martínez, Pablo Nieva, Nicolás Sánchez, Carlos Soto, Omar Zarif, Israel Damonte, Mariano Donda, César Carranza, Federico Higuaín y Lucio Filomeno.

El Matador arrancó mejor, atacando desde el inicio, ante un rival que ofrecía ventajas en defensa y casi no atacaba. La primera clara fue un remate de Wilchez, que el arquero sacó al corner. Por su parte, los de Mataderos llegaron unos minutos después, con un remate desviado de Zarif. El único gol del partido llegó a los 32 minutos de juego, cuando Lázzaro definió de chilena al recibir un pelotazo desde su propio campo y superó la estirada de Navarro Montoya. Casi se lo empatan sobre el final de la primera etapa, pero Daniel Islas contuvo el remate de Damonte.

En el segundo tiempo, el local se fue quedando y crecieron los de Ramacciotti, que fue empujando y generando situaciones. Primero, Nieva se perdió la igualdad a los 18 y el Higuaín bueno (?) complicó más de una vez a la defensa. Por su lado, Tigre defendía la diferencia y cuando podía atacaba, aunque sin la presión de la primera mitad.

El lunes siguiente se jugó la vuelta. Chicago mantuvo el once titular mientras que Tigre hizo una sola modificación, con el ingreso de Román Martínez por Matías Giménez. El partido comenzó con Grite parándose mejor, frente a un equipo nervioso, a la espera de marcar para igualar el global. Pasada la media hora de juego, un tiro libre de Wilchez cayó en el área, los defensores miraron y apareció Diego Castaño, que la tocó de zurda ante la salida de Navarro Montoya. Ese tanto obligaba a los de Mataderos a marcar dos tantos si querían quedarse en la A. Tuvieron oportunidades para descontar, pero Filomeno falló en el cabezazo y Daniel Islas tapó un remate de Higuaín.

El otro golpe llegó a los seis minutos del segundo tiempo, cuando Lázzaro la peinó, Galmarini quedó mano a mano y puso el global 3-0. El descuento llegó poco después, cuando Carranza tocó para Higuaín, que definió de derecha, contra el palo. En todo ese dramatismo, ya cuando Chicago estaba entregado, el Mono le hizo penal a Morel. No se pudo ejecutar porque fue el momento de la invasión.

Ahí empezó todo. Todos los que entraron primero trataron de hacerse con alguna prenda de los futbolistas, para luego ir a buscar a los visitantes. Peleas, palazos y piedrazos, que se trasladaron a las calles cercanas a la cancha, ante un grupo de policías que hizo lo que pudo, en una situación donde también ligaron bastante. Todo terminó con la muerte de un hincha de Tigre, de 41 años, por un piedrazo en la cabeza, además de 14 heridos (entre hinchas y policías) y 78 detenidos.

Luego de esta serie, los organismos de seguridad prohibieron los visitantes en canchas del ascenso. La causa por la muerte de Marcelo Cejas fue archivada en 2011 y no hubo detenidos. Entre los pocos castigados hubo cuatro dirigentes de Chicago, que fueron “considerados responsables de los incidentes que derivaron en la muerte del hincha de Tigre y resultaron condenados a no asistir a los encuentros que dispute el equipo de fútbol de la institución, a 20 días de arresto en suspenso y a cumplir con tareas comunitarias”.

En lo deportivo, Tigre logró el quinto ascenso de historia, volviendo a Primera después de 27 años. Nueva Chicago tuvo la quita de 18 puntos de cara al torneo de la B Nacional.

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