Historias de Eliminatorias – Vol II: Los repechajes sudamericanos vs selecciones de otras confederaciones (Parte 2 de 2: ¡Vamos, Uruguay, haz lo tuyo!)

Y cerramos el recuento de las repescas mundialistas interconfederaciones que han implicado la participación de una selección sudamericana, reseñando en el presente post las ediciones desde 2002 hasta acá. En este resumen observarán un factor común, ahí les dejamos la tarea de averiguar cuál es (?).

Si en la primera parte de esta reseña nos vimos deslumbrados por la rica (?) historia de las repescas mundialistas interconfederaciones, para la segunda el recuento es monocolor: se tiñe de un persistente e imborrable tono celeste. Pasa que desde 2002 el repechaje ha sido feudo de la selección uruguaya de fútbol, que de algún modo logra meterse siempre en esa zona intermedia que separa a los exitosos de los fracasados mundialistas: esa en la que te ganas el derecho de matarte contra un muerto de otro continente, en los mismos momentos en los que los otros 31 clasificados andan consultando paquetes aéreos baratos por Despegar.com. Revisemos entonces cómo fue el asunto.

AUF

1998: no hubo repechaje en la Conmebol

Por esos tiempos el campeón mundial vigente se aseguraba el cupo a la siguiente edición; por lo que con la clasificación asegurada de Brasil a este mundial dejó solamente (?) cuatro lugares para las nueve selecciones restantes de la Conmebol. Clasificaron directo Argentina, Paraguay, Colombia y Chile, esta última con los mismos puntos que la ubicada al final en el quinto puesto – Perú – pero por su mejor diferencia de gol se ganó el cupo…

2002: Uruguay vs Australia (clasificó Uruguay)

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La clasificación de la Conmebol al Mundial de 2002 fue dominada de pe a pa (?) por esa máquina demoledora que era la Argentina de Marcelo Bielsa, mecanismo perfectamente engranado que funcionó a un 100% de eficiencia por casi dos años. Bueno, esa perfecta maquinaria solo presentó fallas – precisamente – durante un breve periodo de 10 días de cierto mes de Junio, en el que la dirección se atascó, los cambios no funcionaban y el motor se quedó sin revoluciones. Sigamos: del segundo para abajo en esas eliminatorias los que menos sufrieron fueron Ecuador y Paraguay, los primeros coronando una tremenda segunda vuelta de la mano del “Bolillo” Gómez (después de una goleada en contra en el Centenario en la fecha 8 ganaron casi todo), los segundos dándose el lujo de regalar las últimas dos fechas porque ya tenían el paquete turístico al Lejano Oriente asegurado. El último cupo directo a ese mundial fue uno de los más recordados y llenos de morbo de todas las eliminatorias mundialistas: una tambaleante Brasil que pasó a Corea-Japón meando alambre de púas, y que llegó a la última fecha con la posibilidad matemática (teórica) de irse al repechaje. Igual todos sabíamos que sea por el peso de la camiseta o porque llegado el momento el árbitro se metía al área a cabecear un tiro de esquina, los brasileños pasaban, pero, ¡ah, qué bonito fue verlos sufrir!

El que quedara en el quinto puesto de la clasificación final estaba condenado al largo parto del repechaje. Y para ganarse el lugar dos equipos llegaron en la última fecha con casi todo el talonario comprado entre ambos: Uruguay, con la carga psicológica que representaba el llevar ya dos mundiales seguidos sin participar, y Colombia, que por el Contreras llevaba una inédita seguidilla de tres ediciones codeándose con los grandes en la fiesta mundialista (nos codeábamos con todos pero al final no podíamos pasar de la puerta…). La Celeste había comenzado las eliminatorias con buena racha y con un andar bastante regular, pero a partir de la fecha 9 (sí, después de haber goleado a Ecuador) perdieron ritmo y se instalaron en la zona gris entre el quinto y sexto puesto. Mis compatriotas también comenzaron relativamente bien bajo el mando del polémico entrenador Luis Augusto “El Chiqui” García, pero luego de un empate de físico orto ante una débil Venezuela de visita (2-2 después de ir 0-2 hasta el min. 83 jugando horrible) la Federación le perdió confianza y lo eyectó (?) del cargo. Digamos que el DT no se había hecho un ambiente de trabajo tranquilo, por la falta de juego sólido del equipo y sobre todo por su costumbre de convocar jugadores medio pelo de los que se rumoreaba sus pases le pertenecían al propio técnico (entre estos el recordado (?) Arley Dinas y Luis Alberto García, un oscuro y mediocre volante que, mira qué causalidad, era el hijo del entrenador (!!)). Su reemplazante como técnico de la selección colombiana fue el Filósofo de Ébano (?), Francisco “Pacho” Maturana, inaugurado en el cargo con un 0-3 en Buenos Aires en la Fecha 13 que nos mandó al 6to puesto de la tabla. El resto es historia conocida: la última fecha con los uruguayos clasificando al repechaje en el I Festival de la Amistad Rioplatense, mientras que los de mi país se acordaron de ganar y jugar bien goleando 4-0 en la propia Asunción, ante unos locales que jugaron sospechosamente relajados, y atacando infructuosamente por el quinto gol que nos hubiera dado el cupo por Diferencia de Gol (!!!!!). Total que clasificaron los charrúas y nosotros a llorarle a La Haya..

Un momento del partido entre Uruguay y Argentina en la última fecha de las eliminatorias de 2002

El rival que le tocó a los uruguayos fue Australia. Los pobres aussies sufrieron por años la maldición de ser casi que la única de nivel no vergonzoso de su confederación, lo que llevaba a que la Mafia de Zurich no le diera cupo directo a los mundiales. A la FIFA como que le generaba un cargo en la conciencia – en caso que tuviesen una – el otorgarle clasificación al Mundial a una selección que solo tenía que ganarle a otras 8 o 9 de países de nivel semi amateur; así que los zampaban en repechajes intercontinentales para que al menos enfrentaran a alguien que saliera en las noticias. Este año los australianos no sudaron ni mierda para superar la fase continental previa a la repesca, disputada en la ciudad de Coffs Harbour (Australia): debutaron con un trabajado 22-0 (!) sobre Tonga, les fue mejor en el siguiente partido frente a Samoa Americana 31-0 (!!), se relajaron ante Fiji ganando con un 2-0 que supongo hizo peligrar el puesto del DT (?), luego un ajustado 11-0 ante Samoa, y finalmente derrotaron a Nueva Zelanda en la final por 2-0 y 4-1. Total: 72 GF – 1 GC en 6 partidos, en los que los aussies utilizaron jugadores en su mayoría de clubes locales: a las figuras pertenecientes a clubes europeos – como Harry Kewell o Mark Viduka – no se les dio permiso para afrontar estas etapas de eliminatorias (esos lejanos tiempos sin “Fechas FIFA“). Como Dátolo inservibleteresante: el 31-0 contra Samoa Americana marcó un precedente que sirvió para iniciar el largo proceso que terminó en el paso de los australianos a disputar las eliminatorias en Asia: la evidente diferencia de nivel entre ambos equipos fue uno de los argumentos con los que la federación del país de Naomi Watts pidiera su incorporación a la AFC. Hay que ser justos con los muchachos de Samoa Americana: algunas versiones indican que los mató la inexperiencia, pues parece que se derrumbaron psicológicamente al recibir el 0-17 parcial apenas iniciado el segundo tiempo.

Los 31 goles de la Masacre de Coffs Harbour

La ida del repechaje se disputó el 20 de Noviembre de 2001 en Melbourne, ante más de 90,000 descendientes de ladrones, asesinos y putas (???). Uruguay saltó a la cancha con Fabian Carini, Alejandro Lembo, Washington Tais, Paolo Montero, Dario Rodriguez, Gonzalo De Los Santos, Pablo Garcia, Gianni Bismark Guigou, Federico Magallanes, Javier Chevantón y “El Chino” Recoba, dirigidos por el pintoresco y antiestético Buda (?) Víctor Púa. Los australianos contaban esta vez con todos sus mejores jugadores, pero solo pudieron vulnerar la defensa celeste con un penal (medio dudoso: el australiano se tira como si lo hubieran bajado de un pistoletazo) convertido por Kevin Muscat a los 79 min. Ventaja para los australianos pero que pintaba insuficiente.

Y sí, lo fue. Para la vuelta en el Centenario, 5 días después, pesó bastante la calidad individual y el oficio de los locales sobre los visitantes. El primer tiempo fue todo de Uruguay (en la que jugó Mario Regueiro y Dario Silva por Chevantón y De Los Santos), que se fue con un 1-0 a favor a los vestuarios que hubiese podido ser más. Y ese mísero gol casi les pasa factura al inicio del segundo tiempo, porque los australianos se les fueron encima a punta de pelotazos e hicieron apretar culo al respetable con su fútbol tosco pero peligroso, hasta perdiéndose goles imposibles. La papeleta charrúa la salvó Richard “El Chengue” Morales (que ingresó promediando el segundo tiempo por el inaportante de Federico Magallanes), que clavó el 2-0 a los 67 minutos y el 3-0 de la tranquilidad terminando el partido. Ironías de la vida: esa tarde “El Chengue” fue el héroe y unos meses después fue el villano.

2006: Uruguay vs Australia (clasificó Australia)

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Darío Silva tratando de pasar en medio de dos aussies

Muy parecido a la de 2002: otra vez clasificados Argentina, Brasil, Ecuador y Paraguay de manera directa. Otra vez Uruguay y Colombia peleando por el quinto puesto en la última fecha. Ooootra vez le ganó una necesitada Colombia a una relajada Paraguay de visitante en la fecha final. Y otra vez, el clasificado al repechaje fue Uruguay, que le ganó a una ya de vacaciones Argentina 1-0 en su último compromiso. La diferencia es que “Pacho” Maturana esta vez no le dañó el caminado a Colombia al final de la eliminatoria: lo hizo al principio (?). Y la mejora final a cargo de su reemplazante en el puesto Reynaldo Rueda – futuro entrenador de Honduras en Sudáfrica 2010 y Ecuador en Brasil 2014 – no alcanzó, menos cuando perdió fuelle justo al final (el 3-2 a favor de Uruguay sobre Colombia en la antepenúltima fecha fue decisivo). Pasó al repechaje La Celeste – dirigida esta vez por Jorge Fossatti – con un punto más que Colombia,

El rival fue – ¡cómo no! – Australia, que previsiblemente barrió en su zona aunque sin romperle demasiado las coyunturas a los rivales: se les evitó el molesto paso por primera ronda – para que no golearan salvajemente a nadie, ¿vio? – y en la segunda se bajó a Nueva Zelanda, Islas Salomón, Fiji, Tahití y Vanuatu. El playoff por el puesto a la repesca se lo ganó a Islas Salomón con un 7-0 en la ida y un 2-1 en la vuelta.

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El ariete aussie Mark Viduka (para este servidor, a big lucky wardrobe (?)) metiendo su golcito contra Islas Salomón

Para el repechaje esta vez las localías se invirtieron con relación a las eliminatorias anteriores: el partido de ida fue en el Centenario el 12 de Noviembre de 2005. Esa tarde los locales saltaron a la cancha con Fabian Carini, Carlos Diogo, Diego Lopez, Paolo Montero, Dario Rodriguez, Pablo Garcia, Diego Perez, Diego Forlán, Richard Morales, Alvaro Recoba y Marcelo Zalayeta. Pero a pesar de la formación tan ofensiva que asustaría a Juan Ramón Carrasco, La Celeste solo pudo ganar 1-0 con gol de Darío Rodríguez a los 37 minutos. La vuelta fue en un estadio de Sydney (supongo que Melbourne quedó tachada como sede por bloody back luck) abarrotado por 82 mil almas apenas 4 días después de la ida (!!!). Los uruguayos saltaron con 3 cambios respecto al primer partido – Lugano, Guilermo Rodríguez y Gustavo Varela por Diego López, “El Ruso” Pérez y Forlán), y a pesar de que un gol de Mark Bresciano empató todo apenas a los 34 min, supieron aguantar e irse a los penales, en los que pasó esto,,,

…. el veterano de estas instancias Mark Schwarzer le tapó los tiros a Darío Rodríguez y Zalayeta (este último tremendo atajadón) para darle a los oceánicos, por fin, el cupo al Mundial a los muchachos dirigidos en esta ocasión por Guus Hiddink. A los uruguayos les quedó el consuelo que… naaaah, qué consuelo va a haber si quedas fuera de un mundial…

2010: Los mismos vs Costa Rica (clasificó Uruguay)

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El gran Diego Lugano celebrando su gol en San José. Lo goza una futura estrella mundial y lo sufre otra (Fuente)

Para estas eliminatorias los que mandaron el asunto en Sudamérica fueron Brasil, la renacida Chile del entrenador más exitoso de la historia del fútbol de acuerdo con estándares intangibles (?), y Paraguay de la mano de uno de los discípulos del anterior. Como es posible que ustedes recuerden (ejem), la obtención del cupo para Argentina fue un largo parto con el bebé atravesado, con los amigos y familiares de la parturienta metidos en la sala, y todo a cargo de un médico con título trucho. La selección Argentina de Diego Maradona fue la más rocambolesca, improvisada y descompensada que recuerden estojojo, pero al final entre la mística del DT y – sobre todo – la calidad individual de sus cracks clasificó con muchísima angustia de manera directa a Sudáfrica 2010, al vencer a Uruguay en su visita al Centenario en la última fecha. Esta vez sabiamente (?) Colombia se retiró de la lucha por el cupo al repechaje rapidito, por lo que la disputa en la fecha final estaba entre los charrúas, Ecuador y Venezuela (tenía una chance matemática más lejana que la condonación de la deuda externa, pero la tenía).

Precisamente esa derrota de local impidió que Uruguay, dirigida por el ya en esa época reliquia Washington Tabarez, obtuviese su cupo directo al Mundial. Y de hecho, se salvó por un pelito de quedar fuera de todo: si Ecuador ganaba en Santiago ante una selección chilena ya clasificada, iba al repechaje. Pero nones: la DIGNIDAD (?) se impuso a los ecuatorianos y el cupo a la repesca fue para La Celeste. Bad karma lo llaman los gringos: los muchachos de Ecuador perdieron de manera brutal (1 GF – 11 GC) sus primeros tres partidos de eliminatorias solo por hacerle la cama al DT Luis Fernando Suárez, al que voltearon por un oscuro asunto de disputas por premios; de haber ganado siquiera un partido de esos el cupo hubiese sido de ellos.

El caso es que la suerte favoreció a los uruguayos, que se prepararon para viajar a Austral…. ah, no. Esta vez la pelea era con los hermanos centroamericanos (?): como Australia se fue para Asia (en donde clasificó al Mundial bailando a todo el mundo… qué manes tan vivos), para huirle a los repechajes, el elegido para pelear contra los uruguayos fue el cuarto del ya proverbial Hexagonal Final de la Concacaf, al que clasificaron Estados Unidos, Trinidad y Tobago, Honduras, México, Costa Rica y El Salvador. Los yanquis y los yanquiliebers eran los favoritos de siempre, por lo que la pelea por el tercer y último cupo directo estaba entre la favorita Costa Rica y la emergente Honduras. La cosa fue dramática, si podemos llamar con este término algo que ocurra en la Concacaf (?): en la penúltima fecha Honduras llegó con un punto por ventaja sobre Costa Rica, pero con su derrota de local ante Estados Unidos (2-3) y la victoria de los ticos ante Trinidad y Tobago (4-0) los del país de…. ehhh (búsqueda infructuosa en Google)… bueno, los de Costa Rica… llegó a la última fecha clasificado y con 2 puntos sobre los catrachos.

Total que Honduras necesitaba ganar sí o sí en la última fecha y esperar que Costa Rica no pase del empate contra los gringos para clasificar (si quedaban empatados en puntos pasaba Honduras por diferencia de gol). Los ticos ganando pasaban sin mirar otros resultados; si empataban o perdían clasificaban siempre y cuando Honduras no ganara ante El Salvador. Y al término del primer tiempo de la última fecha del Hexagonal – obvio, jugado en simultáneo – la cosa parecía definida: Costa Rica era el clasificado de manera sobrada porque le ganaba 2-0 a la relajada Estados Unidos en Washington, mientras que Honduras no pasaba del empate sin goles en San Salvador. 4 puntos de ventaja, con un tiempo por jugarse, el partido controlado, los rivales sin nada que ganar ni perder: lo único que podía torcer la historia era una pecheada costarricense. Y adivina qué, tal cual eso pasó: al minuto 64 el veterano Carlos Pabón metió para los hondureños el 1-0 que no se movería más en San Salvador; 7 minutos después Michael Bradley puso el 1-2 para Estados Unidos en Washington, y a los 4 minutos con 39 segundos del tiempo añadido (!) empataron los gringos y enviaron al repechaje a Costa Brrrica.

Todo pareció definirse en la ida en San José, el 14 de Noviembre de 2009, que terminó 1-0 a favor de los uruguayos con gol de Diego Lugano después de 542 cabezazos en el área tras un tiro de esquina. Esa noche los visitantes saltaron con Fernando Muslera, Diego Godin, Diego Lugano, Mauricio Victorino, Sebastian Eguren, Alvaro Fernandez, Alvaro Gonzalez, Nicolas Lodeiro, Alvaro Pereira, Diego Forlan y Luis Suarez: algunos veteranos de la repesca anterior, ninguno de la de 2001. Y en la vuelta en Montevideo la historia no se movió: la clase y oficio de los uruguayos y la mediopelez genérica de los costarricenses estaban separadas demasiado como para la sorpresa: ni siquiera hubo sufrimiento cuando el costarricense Walter Centeno empatara el cotejo tras el tanto inicial del rocambolesco delantero Sebastián Abreu. 1-1 final y cupo para los uruguayos, que serían la zenzazión del Mundial de Sudáfrica.

2014: Otra vez ellos vs Jordania (clasificó Uruguay)

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Y la POR AHORA última aventura uruguaya en repescas entre confederaciones fue la más relajada de todas. Aunque algo extraño fue el camino para los charrúas, que comenzaron las eliminatorias de la Conmebol con el título de campeón – y muy justo – sudamericano bajo el brazo, y obteniendo 11 puntos de 15 posibles. Pero al parecer los jugadores se dieron cuenta que iban tan bien que corría peligro el cupo al repechaje (?), porque a partir del viaje a Barranquilla en la sexta fecha, de donde se devolvieron con cuatro goles adentro, se desfondaron feo y perdieron impulso (encadenaron 6 partidos sin ganar). Fue providencial – y al final decisiva – la victoria ante Venezuela en Puerto Ordaz a falta de 4 partidos, que les encarriló de nuevo y les permitió llegar a la última jornada ya pensando en el tradicional viaje a tierras exóticas.

Muy desconocidas: esta vez la FIFA. con un más que notoria capacidad de aguafiestas, mandó al cuarto de la Concacaf a la repesca con el de Oceanía y emparejó al de Sudamérica con el cuarto de Asia… lo que evitó la posibilidad del morbo hipergaláctico de ver un repechaje entre Uruguay y México (!!!). El ¿afortunado? por Asia fue la sorpresiva selección de Jordania, que clasificó a la fase final continental de manera inesperada, terminó de tercera de su grupo final y en el playoff para decidir la comparsa de Uruguay venció a Uzbekistán por penales en Tashkent luego de sendos 1-1. Muy chévere todo, pero la verdad desnuda es que el fútbol jordano es más malo que los chistes españoles; no tenían posibilidades contra la veterana selección uruguaya, que ya en la ida en Ammán dejaron todo resuelto con un 5-0. La vuelta en el Centenario fue un totalmente insaboro empate sin goles que dejó la sensación de que hubiera sido preferible haber firmado ante notario el resultado antes de hacerle perder el tiempo a todo el mundo.

Y listo. Esperemos a ver quién nos depara el destino como participantURUGUAY del repechaje por Sudamérica en 2018 (otra vez contra Asia).

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