CONTRAPUNTO: Lujitos cuando vas ganando

Ricardo Centurión, el actual jugador de Boca Juniors, se destaca por su habilidad. Sin embargo, cuando esa característica se manifiesta en caños, firuletes y “lujitos” -sobre todo cuando su equipo va ganando- divide las aguas. Nosotros tomamos posturas, es hora de que opines vos. 

VOT NO – Correctivo a tiempo.

(*) por Cachengue

patada-marin-4694654

Una cosa es jugar al fútbol y otra es hacer fulbito. Un ejemplo claro de la última vertiente es el simpático caco Ricardo Centurión. Su habilidad con la pelota esta más para eventos con semáforos rojos que para un profesional. El famoso “el pibe la mueve” que puede servir para despertar algún ole ocasional a la hinchada para la que juega y un pedido de ajusticiamiento en la contraria ejecutado por defensores de tapón fácil ante el “gaste con la pelota”.

El compañero debe saltar a defenderlo dentro de la cancha como corresponde, armando una buena tangana, como ese amigo que se pasa de copas y toca uno o dos culos femeninos o boquea de más. Ahora en la intimidad corresponde el correctivo verbal para no repetir la afrenta al rival. Lamentablemente Centurión es de esos chizitofagos que nunca aprende. Su habilidad puesta al servicio del equipo se diluye en pelotudear al rival.

No es la primera vez que el pistolero salido de las inferiores de Racing recae en el neymarismo local. En uno de sus primeros partidos en la Bombonera jugando para la Academia, Carlos Bianchi supo bautizar sus provocaciones con el aleccionador “metanle, mierda”. Un “pisalo, pisalo” bilardista plenamente justificado ante la burla con la pelota. El defensor Leandro Marín supo revolearlo ante la seguidilla de provocaciones en un partido de verano. Esta bien demostrar habilidad con la pelota pero no para hacer bullying futbolero.

El lujo es vulgaridad si no es utilizado para beneficio del juego colectivo, como efecto sorpresa para sortear la presión y marca del rival en defensa. Si solo tiene como objetivo humillar al rival caído en desgracia (más si esta siendo goleado) puede llamar a la vinolencia. Centurión, como en su famosa foto con un chumbo, esta jugado a la ruleta rusa y puede comerse una seria lesión si continúa con esta actitud.

VOT SI – ¡Es el fútbol, estúpido! (?)

(*) EL GORDO CUCU

0018387296

Si bien el “Caso Centurión” es el disparador de este post, él sólo es un ejemplo de algo que ocurre tanto en el parque con amigos como a nivel profesional y que siempre tiene como protagonistas a los jugadores más habilidosos con la pelota -y a los calentones que no se lo bancan-.

El actual “wing” xeneize es un jugador cuyo fuerte no es pensar, pero él suple esa falta de inteligencia con habilidad… y no es poca cosa, ya que gracias a ella puede seguir jugando en clubes grandes del continente. ¿Por qué debería de limitar su habilidad, sus lujos? En definitiva, esa es su mejor arma.  Esa habilidad es la que lo hace ser quien es, es su esencia. Y ser uno es ganar (?)

¿Qué es poco deportivo? ¿Qué no tiene códigos? ¿Qué es de mal compañero? Esto es fútbol señores y mientras las armas sean lícitas para sacar ventaja, está en todo su derecho. Si su equipo va ganando y ve a ese defensor medio caliente y decide sacar ventaja con su habilidad -dejar al equipo rival con uno menos, generar una falta peligrosa, poner más nervioso al rival, etc.- ¿Por qué no hacerlo? Si el tipo no está pegando un codazo cuando el referí no lo ve, no le está hablándole al oído para sacarlo del partido, no está utilizando un bidón para obtener ventaja. Él puede hacer eso y mostrarlo, porque sus armas son totalmente lícitas.

Centurión no tiene esa inteligencia “malisiosa” como la de su actual DT -cuya característica también entiendo como parte del fútbol y no merece ser castigada, cada uno saca ventaja como puede dentro de los límites permitidos y el que se calienta pierde-, a él le queda lastimar con su habilidad -aunque eso signifique poner su cuerpo en riesgo-. ¡Lo único que falta es que a los habilidosos se les prohíba jugar al fútbol para cuidar las susceptibilidades de los troncos! Sáquenle amarilla la próxima que tire un caño o decreten el “siga siga” cuando le hagan falta. 

Estoy a favor de tirar el lujito al ir ganando, es parte del juego ¿en dónde está escrito que no se puede hacer? ¿lo va a hacer cuando va perdiendo? ¿tiene que renunciar a seguir sacando ventaja? ¿por qué no le reprochamos al defensor que lo va a achurar no ser inteligente y haber caído en la trampa? Hagan una cosa, la próxima vez que vayan ganando sáquenlo a Centurión y pongan a alguien para aguantar el resultado ¿de qué le sirve al equipo si no puede usar su mejor arma?.

Pero también hay que decir que si le gusta el durazno hay que bancarse la patada pelusa (?) . Si lo hace ¡muy bien!, pero nada de sacarse después una foto con el tobillo hinchado y lo subirlo a las redes sociales… eso si es realmente indefendible.

Anuncios