Clásicos del Mundo IV: Steaua Bucarest y Dinamo Bucarest

Seguimos esta serie sobre clásicos, y como hace poco, vimos una termeada hermosa de los hinchas del Dinamo para con sus enemigos del Steaua, nos sirvió para ahondar un poco más en este clásico histórico.

Rumania, país que a los argentinos nos traslada directamente a ese 1994 que empezó con ilusión, hasta que nos cortaron las piernas y el ballet de (de pie) Hagi hizo el resto, es uno de los países más grandes de Europa.

Todo comenzó con la “Cueva con Huesos”, un sistema de 12 galerías dónde se encontraron los huesos más antiguos del hombre, que datan de 42.000 años de antigüedad, y estaban ubicados en lo que hoy es Rumania. Sin embargo, la primera historia escrita del país era de las tribus getas y data de 440 AC. Los primeros pueblos tuvieron su nacimiento entre el paleolítico y el neolítico, cuando diversas culturas como Hamangia, Cuculteni y Gumelniţa se afincaron en la zona. Se han encontrado numerosas joyas artísticas que pertenecieron a estos pueblos. Los Dacios fueron quienes también se ubicaron en la zona tiempo después. La Dacia, era una copia barata del Renault 12, era sin dudas, uno de los lugares más importantes, y clave para el paso de diferentes tropas, generalmente cerca del Danubio. Pasaron los griegos, y luego los romanos quienes pelearon en las Guerras Dacias ante estos. Los romanos se asentaron ahí hasta el 275 DC.

La Dacia y el Dacia (?)

En ese momento fue cuando llegaron los godos, y luego fue el turno de varios pueblos que se dieron paso por ahí, como por ejemplos los eslavos (sus enemigos acérrimos e históricos), búlgaros, magiares, hunos, entre otros. De las invasiones que recibieron los rumanos, resistieron con aguante a todas, la mayoría de las cuales se extinguieron para siempre, a excepción de los húngaros, los búlgaros y los tártaros (que se establecieron en Crimea, luego absorbidos por Rusia). De esta manera en el siglo XIII, fue como la Dacia quedó dividida entre Hungría y Bulgaria, con una etnia latina entre Transilvania y el Mar Negro que reivindicaba ser libre como una nación a la que denominaron Rumanía.

En el siglo XIV se formaron los estados rumanos de Valaquia y Moldavia y un siglo después aparecería un nuevo clásico de estos post (?): el Imperio Otomano, que intentaba dominar toda Europa. Esto llevó a un Revolución liderada por el Rey Miguel el Valiente (o el Bravo), que dio origen al Reino De Rumania, pero este sólo duró ocho años, ya que los otomanos terminaron por anexar las tierras. Por otro lado, húngaros y austriacos ingresaban a Transilvania, para filmar Drácula (?) por lo que el pueblo era dividido en varias porciones.

Drácula o la Vampiresa…

Tras las Guerras Napoleónicas los rusos quisieron tomar Valaquia y Moldavia, pero Francia, que hace poco había pasado por la Revolución Francesa, apoyó a Rumania, y la Guerra de Crimea terminó con toda esperanza rusa. Luego de la Guerra Ruso-Turca de 1877 – 1878 se terminó formando, vía el Tratado de San Stéfano y el Congreso de Berlín, el Reino de Rumania, con Carol I como monarca.

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Rumania entre el Siglo XVIII y XIX

Rumania creció de la mano comercialmente con Francia. Y era aliada de Alemania y del Imperio Austro Húngaro, aunque la aparición de los magiares en Transilvania hizo que se rompa el pacto de paz. Después de la Segunda Guerra Balcánica, llegó el turno de la Primera Guerra Mundial, Rumania se declaró neutral, pero terminó declarándole la guerra al Imperio Austro-Húngaro para mantener a Transilvania de su lado. Rumania quedó devastada, Bucarest finalmente fue invadida y el país quedó triturado. La Revolución Bolchevique de Rusia, obligó a los rumanos a quedarse aislada en Europa del Este y en 1918 firman el Tratado de Bucarest, que consistía en entregar Dobrudja a Bulgaria, los Cárpatos al Imperio Austro-Húngaro y “donar” todo el petróleo a Alemania durante 90 años, unos vivos bárbaros estos alemanes… La victoria de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, anuló el Tratado y Rumania pudo recuperar los terrenos perdidos.

Luego comenzó un período de huelga hasta la llamada Gran Depresión, gobiernos liberales, dictadura por parte de Carol II y Goga, miembro del partido fascista Guardia de Hierro y que colocó a Ion Antonescu al frente del país durante la Segunda Guerra Mundial para aliarse a Alemania, pese a que el Rey seguía siendo Miguel I desde los 19 años (hijo de Carol II), quien luego de la derrota alemana, decidió dar un golpe de estado y detener al dictador Antonescu. En 1947 se abolió la Monarquía y los Comunistas llegaron al poder, formando la República Socialista de Rumania.

En 1965 llegó Nicolás Ceaușescu, alguien que estuvo en el poder más de 20 años, pero terminó siendo denunciado por un régimen brutal y represivo. Su derrocamiento durante la Revolución Rumana de 1989 terminó con la pena de muerte para él y su esposa, en un juicio televisado en vivo que duró más de dos horas.

La transición fue compleja, varias crisis pasaron por el país, y Miguel I quiso volver a instaurar la monarquía, pero le dijeron que era un viejo hinchapelotas y que vuelva a su casa (?). O no tan así. El antiguo Rey, hoy vive en Lausana, con 94 años si palma ahora no es mi culpa, vivió demasiado (?). Rumania, desde 2007 forma parte de la Unión Europea, e intenta dejar atrás varios períodos oscuros.

Mientras el país se dividía en guerras y conflictos, el fútbol aparecía de a poco para calmar a las fieras. En 1890, un dentista llamado Julius Weiner, volvió de Inglaterra con las reglas en un papel, de un deporte que lo había apasionado.

El primer partido oficial se jugó en una calle histórica rumana como es Șoseaua Kiseleff, en Bucarest, en un terreno improvisado. Los rumanos veían como dos equipos de alemanes e ingleses se enfrentaban tratando de llegar al gol. Estos extranjeros, trabajaban en la industria textil o aceitera de Bucarest, Ploiesti o Campina, según cuenta la leyenda, en el año 1907. La crónica de ese partido salió en la revista “Din lumea sporturilor” (Desde el mundo del deporte) y fue el certificado del nacimiento del fútbol en la Nación. En 1909 se creó la Federación.

La primera competencia fue la Copa ASAR (algo así como Asociación de Sociedades Atléticas de Rumania), en octubre de 1909 y participan tres equipos: Colentina y Olimpia de Bucarest y el United de Ploiesti. El primer partido fue victoria del Olimpia ante el Colentina por 2 a 1. En Ploiesti se jugó el segundo partido entre el local y el Olimpia, terminando 3 a 3, aunque algunas crónicas dicen que ese partido no se jugó. El tercer partido es para el Colentina, que le gana 2 a 0 al Ploiesti, privándolo del campeonato, y dándole el título al Olimpia, el primer campeón rumano, el 25 de diciembre de 1909, pese a que para algunos el campeón debería ser el Colentina1.

Hasta 1921 los campeones eran regionales, pero son tenidos en cuenta como campeonatos nacionales. El Campeonato Nacional Rumano nació en 1921 y el primer campeón fue el C.S. Chinezul Timișoara. Estaban divididos en siete regiones: Bucarest, Arad, Timișoara, Cluj, Sibiu, Oradea y Cernăuți. En los años posteriores se sumaron otras regiones.

A partir de la temporada 1930/31, los campeonatos fueron divididos en Este, Oeste, Norte, Sur y Central. En 1932 fue dividido en dos zonas, pero dos años después ya empezó el formato liga todos contra todos, con 12 equipos, que terminó ganando el Ripensia Timisoara. Cada vez más equipos iban apareciendo, así como grandes equipos de esos primeros años fueron perdiendo terreno hasta terminar desapareciendo. La Segunda Guerra Mundial acentuó más esta historia y el nuevo período político rumano trajo el nacimiento de los dos equipos que darían vida a este post: Dinamo y Steaua, quienes disputan el Marele Derby…

Pero antes de meternos en ese clásico, vamos a ahondar en el antecesor… También conocido como Derby Eterno, antes era protagonizado por los que hasta ese momento eran dos de los equipos más importantes del fútbol rumano: el Venus y el Rapid de Bucarest. El Venus fue campeón 8 veces en el llamado período entreguerras pero en 1948, el régimen comunista instauró que cada equipo se una a un sindicato o institución gubernamental, se vio obligado a fusionarse con el UCB (El club de la Administración de los Sistemas de Alcantarillado (!), sin (?)),  viéndose obligado a jugar en la tercera División. En 1949 se une al Instituto de Investigación Forestal, pasándose a llamar Progresul ICAS Bucarest, pero la División fue disuelta, ya que el motivo era la ausencia de trabajos innecesario entre semana para los jugadores, y el club entró en un receso eterno… Una especie de Alumni rumano.

Por su parte, el Rapid había ganado 7 Copas de Rumania, pero ninguna Liga, fue fundado como CFR Bucarest, luego Rapid, entre 1950 y 1958 cambió su nombre a Locomotiv, y luego volvió al nombre de Rapid. Fue el equipo representativo de los ferroviarios y en el período comunista recibió ayuda del Ministerio de Transportes, hoy sigue existiendo, después de varios ascensos y descensos y alguna que otra liga ganada hace un tiempo lejano, y es un clásico de peso para los protagonistas de este post.

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El Steaua nació un 7 de junio de 1947, por obra y gracia del General Mihail Lascăr (condecorado en 1942 por el Ejército alemán con la Cruz de Hierro y la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro), quien firmó el decreto para la fundación del primer club del ejército. Su primer nombre fue ASA (Asociación Deportiva del Ejército)Bucarest y en 1948, mediante la orden 289 del Ministerio de Defensa Nacional, cambió su nombre a CSCA (Central de Club de Deportes del Ejercito). En 1950 cambió a CCA (Casa Central del Ejército)y después en 1961 llegó a su definitivo nombre CSA (Club Deportivo del Ejército) Steaua. El equipo debutó en la máxima categoría gracias a la disolución del Carmen Bucarest, propiedad de rico industrial Dumitru Mociorniţă, que vio a su equipo excluido del campeonato y posteriormente disuelto y se quedó con su plaza, lugar del que nunca más se fue. El primer partido fue un 0 a 0 ante el Dermata Cluj, terminando 14 entre 16 equipos, salvándose del descenso, el equipo aparece en las estadísticas como Armata Bucuresti. Su primer título llegó en 1949 al derrotar en la final de la Copa de Rumania al CSU Cluj por 2 a 1 en la final. Desde 1998 el club se separó de la sociedad deportiva CSA Steaua Bucarest y solo mantiene vínculos con el ejército por la tradición histórica que lo une a éste, así como el recinto en el que ejerce de local, el Stadionul Ghencea, inaugurado en 1974 y con un periodo de concesión de 49 años con el club.

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Por su parte, el Dinamo nació por el matrimonio igualitario (?) que formaron el Unirea Tricolor y el Ciocanul, ambos de Bucarest. Al primero, lo absorbió el Ministerio del Interior, y lo unió al segundo. La fecha de fundación data del 14 de mayo de 1948. Hasta el final del campeonato, el Dinamo iba a estar formado por dos equipos: el Ciocanul, llamado Dinamo A, y el Unirea, llamado Dinamo B, quien saldría último y descendería. Al otro año separarían a los equipos, para que el Dinamo B se vaya primero a primero en Braşov , a continuación, a Cluj-Napoca , y, finalmente, en 1958, se trasladó a Bacau, donde se convirtió en FCM Bacău, club que militó durante 42 temporadas en primera, es el décimo en la tabla histórica y se disolvió en 2014. La primera vez que el equipo rojo utilizó el nombre Dinamo fue el 1 de mayo de 1948. Su debut fue en la temporada 1947-48 terminando octavo. Su primer partido internacional data del 14 de julio de 1948 cuando golearon 4 a 1 al Zidnice checoslovaco. El 22 de agosto se produjo el debut oficial del equipo. Su primer título lo logra en 1955 cuando gana la Liga rumana. Con los años, el Dinamo fue el club de la Securitate, la policía secreta rumana. Su estadio fue inaugurado en 1951 y es apodado “Groapa” (El Hoyo), ya que fue construido tras la excavación del terreno, y no mediante el aumento de sus tribunas.

El primer clásico fue el 21 de noviembre de 1948, y el Dinamo, ganó de visitante por 1 a 0. La primer victoria del Steaua fue el 6 de mayo de 1951 por 2 a 1. Como siempre pasa en este tipo de partidos, con los años se fue transformando en el partido a ganar. Desde los ´60 en adelante, ambos equipos fueron bajo sospechas de corrupción y arreglo de partidos, sobre todo el Steaua con Valentin Ceaucescu, el hijo no tan querido del dictador, como una especie de presidente honorario. Unos representaban al ejército,  otros a la policía secreta. Los 80 vieron el período más importantes de ambos, con el Steaua obteniendo en Sevilla la Champions ante el Barcelona por penales en el año 1986, donde Helmuth Duckadam (quien tiene una historia digna de un post aparte), atajó los cuatro que le patearon. Fue el primer equipo de Europa del Este en obtener el titulo continental. Luego, perderían la final intercontinental con RiBver.

Uno de los clásicos más recordados sucedió un 26 de junio de 1988, en la final de la Copa Rumana. Dinamo era entrenado por Mircea Lucescu, quien tres años antes se había reunido con el presidente del Steaua, siendo el técnico de la selección, porque el Ejército lo quería en el equipo. Pero Valentin eligió a su ayudante Anghel Iordanescu, y le espetó: “Es mejor que te vayas al Dinamo. Vamos a necesitar un rival fuerte con el que competir para no aburrirnos”. Lucescu nunca olvidó esa traición.

El partido fue durísimo. Se adelantó el Steaua con gol del gran Mario Lacatus, y lo empató el Dinamo con un joven que pintaba lindo: Florian Raducioiu. Hasta que el genio de Hagi frotó la lámpara y habilitó a Balint, quien convirtió el 2 a 1 con ayuda del arquero. Hasta ahí todo normal, salvo por el pequeño detalle que el línea Stefan Dan Petrescu, tenía levantado el banderín. Mientras los jugadores rodeaban al sorete linesman, la televisación enfocaba la tribuna y repetía los goles, Adrian Porumboiu, árbitro rumano de esa época, explica en el documental The Second Game que la televisación tenía orden del Partido Central de no pasar las tanganas que había en la cancha, por eso se enfocaban las tribunas. El presidente del Steaua le hizo una seña a su hombre de confianza, Tice Danilescu, para que abandonen el campo de juego, cosa que los jugadores hicieron. En tanto, los directivos de la AFA (?) rumana bajaron al vestuario para convencerlos que vuelvan, cuando eso pasó, apareció un enajenado Valentin Ceaucescu, quien fue contundente: “Nadie vuelve al campo. Si alguno quiera hacerlo se las verá con la Securitate (policía secreta). ¡Que se queden con la Copa y se la metan por el culo!” Mientras, por otra parte, la leyenda cuenta que el defensor del Dinamo Ioan Andone, sacó el pene y lo agitó para protestar frente al partido Comunista… ¿Incomprobable? Quizás, pero elegimos creer (?).

En tanto, ni lerdos ni perezosos, los hombres del Dinamo agarraron la Copa, festejaron y más tarde la Federación confirmó el título del Dinamo. Pero… hay más, si, este post del orto no se termina más pensarán ustedes… El padre de la criatura, al ver cómo le habían robado a su hijo, movió un par de hilos a fuerzas de amenazas de muerte por doquier, y 48 horas después la Federación se retractaba y le daba la Copa al Steaua. Según Lucescu: “Es una mancha en la historia del fútbol rumano. Como las de italiano en la época de Mussolini”… no mucho más que agregar. Una vez caído el régimen de Ceaucescu, el Steaua quiso devolver la Copa pese a la oposición de Iordanescu, pero el Dinamo se negó, por lo que hoy, esa temporada, sigue siendo el campeón de la Copa Rumana.

Otro de los clásicos más recordados fue el que sucedió en 1997, cuando los Perros Rojos (nombre de los ultras más representativos del Dinamo), prendieron fuego por completo una de las tribunas del estadio de su clásico rival. Los hinchas, por ejemplo, recibieron felicitaciones de distintas hinchadas, como por ejemplo de los tifosi del Milan. Cada 10 de mayo, los hinchas de reúnen para festejar el hecho histórico, como por ejemplo muestra esta página.

El año pasado, mientras los jugadores se preparaban para empezar el partido, los ultras del Dinamo empezaron a tirar bengalas al área que defendía el lituano Giedrius Arlauskis, que luego de un par de que pasaron demasiado cerca suyo, no quería saber nada y se quería ir a la mierda. Después de 18 minutos, el partido comenzó y terminó 3 a 0 para el Steaua.

Arlauskis cagón (?). Lo de Niculae emociona…

Lo último llegó hace poco, más precisamente el 16 de agosto, y lo hemos comentado en esta misma página, cuando miembros del Dinamo se infiltraron entre los armadores de la coreografía y sabotearon el mosaico que tenían preparados los hinchas locales para el partido de playoffs de la Champions ante el Manchester City. Cuando todos levantaron sus pancartas, en lugar de leerse Solo Steaua (en conmemoración a los 30 años del título europeo), se leía Solo Dinamo, siendo el hazmerreír mundial por un par de días.

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Para aplaudir…

Para ir cerrando, podemos agregar que luego de la caída del régimen empezaron a florecer denuncias y arrepentidos, pero la cosa fue en aumento año tras año. A partir de varias denuncias, a principios del 2000 se empezó a investigar sobre mucho de lo que pasó en esa década del 80, desde las finanzas de los clubes, que eran desastrosas, hasta los casos de corrupción, que alcanzaban a 130 árbitros y 40 jugadores, acusado de arreglo de partidos. Mircea Sandu, el presidente de la Federación, declaró en su momento: “A partir de la primavera, vamos a dispararle a muerte a la corrupción. Esto es una guerra. No hay otra alternativa, si realmente queremos frenar todo esto”.

A principios del año pasado, un ex jugador del Dinamo dio detalles de varios arreglos de partidos, tanto a nivel nacional, como internacional. Ioan Becali, un agente influyente del club, y el encargado de casi todas las ventas de jugadores rumanos al exterior (entre ellos Hagi, Popescu, Petrescu, entre otros), fue señalado como uno de los máximos responsables. El periodista que destapó la olla, Costin Stucan comentó: Tras la caída de Ceausescu, el amaño de partidos se convirtió en un deporte en sí mismo. El sistema se dio en llamar ‘Cooperativa’, un término rumano muy popular en los años soviéticos derivado relacionado con la colectivización de la agricultura. Antes de que comenzara cada temporada, los presidentes y los dueños de los equipos de primera se reunían y decidían quien podía ganar el título, quién pelearía por ir a las competiciones europeas y quién por el descenso. El sistema era simple. Calculaban cada posible resultado y elaboraban una clasificación final. Los equipos que se suponía que debían luchar por sobrevivir se ayudaban recíprocamente. Ganaban en casa y perdían fuera. La Cooperativa está influenciada por el arreglo de partidos con los corredores de apuestas de por medio. La nueva tendencia en el fútbol rumano ofrecía la oportunidad del dinero fácil para jugadores y clubes. Con esta oportunidad entre manos, los inversores prefirieron mantener a los clubes en niveles de pura subsistencia para aumentar los beneficios. La mayoría de los jugadores aceptan porque hace mucho que no les pagan.2

Hubo varios condenados no por lo que mencionamos anteriormente, sino por cuestiones de los últimos años, entre los que estaban el ex presidente de la Federación, Dumitru Dragomir, que fue condenado a siete años, y el ex jugador del Barcelona, Gica Popescu, que se ve que de dignidad no aprendió nada, ya que fue condenado a 20 meses de prisión por fraude fiscal y blanqueo de capitales. Además, en estos días, confesó que le ofrecieron arreglar partidos.3

Las investigaciones siguen, pero esas serían datas para algún post especial sobre la corrupción en el fútbol rumano así que alguno investigue y haga un post sobre esos, vagos (?). Volviendo a la actualidad, después de un tricampeonato del Steaua, este año dio la sorpresa el FC Astra Giurgu, ganando su primer título local.

ESTADISTICAS Y DATOS NIEMBRO (?)

En cuanto al historial entre ambos, es bastante parejo: Por liga 46 victorias del Dinamo, 41 del Steaua, y 50 empates. Por Copa, la ventaja es del Steaua 15 a 8, con 4 empates. Y por la Supercopa están con una victoria cada uno. En total: 57 para el Steaua, 55 para el Dinamo y 53 empates. En las finales entre ambos por la Copa, la ventaja es del Steaua por 6 a 5.

En cuanto a títulos, la ventaja es clara para el Steaua. 26 a 18 en Ligas, 22 a 13 en Copas y 6 a 2 en Supercopas. Además de las 2 Copas de Liga, la Copa de Campeones de Europa y la Supercopa Europea. Las máximas goleadas son para el Steaua, que venció 5 a 0 a su rival en dos oportunidades. Los rojos y azules tienen el invicto más largo, que constó de 19 partidos entre 1992 y 2000. El Dinamo, por su parte, es el que obtuvo más triunfos consecutivos, con 6, entre 1970 y 1973.

El jugador con más apariciones es Ionel Dănciulescu, con 35 partidos, y tuvo pasos por los dos grandes de Rumania (129 en Steaua y 366 en Dinamo). Además anotó 13 tantos (8 para el Steaua y 5 para el Dinamo). El otro máximo goleador es Voinea del Steaua.

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Las mejores figuritas del mundo

Son muchos los jugadores que han defendido las dos camisetas, como nombrábamos anteriormente a Dănciulescu, otros jugadores que pasaron por ambos clubes son: Adrian Bumbescu, Gabriel Boștină, Ciprian Marica, Cătălin Munteanu, Dorinel Munteanu, Gheorghe Popescu, Bogdan Stelea, Ion Vlădoiu, Dumitru Moraru, Gabriel Tamaș, Anton Doboș. Después hubo varios que jugaron en uno de los dos, donde como notarán, los más importantes pasaron por el Steaua, sobre todo verán apellidos conocidos de los campeones europeos, y de algunos jugadores que llevaron a la selección a jugar varios mundiales seguidos:

Históricos jugadores del Steaua: Tudorel Stoica, Marius Lăcătuș, Anghel Iordănescu, Iosif Vigu, Gheorghe Constantin, Ion Dumitru, József Pecsovszky, Marcel Răducanu, , Juan Carlos Toja (?), Miodrag Belodedici, Dan Petrescu, Ilie Dumitrescu, Sorin Paraschiv, Sorin Ghionea, Silviu Lung, George Ogăraru, Mirel Rădoi, Nicolae Dică, Gavril Balint, Bănel Nicoliță, Victor Pițurcă, Pepe Moreno (?), Constantin Gâlcă, Martin Tudor, Iulian Filipescu, Gheorghe Hagi, Adrian Ilie, Ștefan Iovan, Ilie Bărbulescu, Mihail Majearu , Lucian Bălan, László Bölöni, Ioan Sabău ,Róbinson Zapata, Helmuth Duckadam, Bogdan Stancu, Dayro Moreno, Adrian Popa, Pablo Brandán (?).

Históricos jugadores del Dinamo: Cornel Dinu, Alexandru Custov, Radu Nunweiller, Ion Nunweiller, Marin Ion, Ionel Augustin, Dudu Georgescu, Florentin Petre, Cornel Popa, Mircea Lucescu, Florin Prunea, Ioan Lupescu, Adrian Mihalcea, Gheorghe Mihali, Ioan Andone, Dănuț Lupu, Gheorghe Ene, Sulejman Demollari, Titus Ozon, Florea Dumitrache, Rodion Cămătaru, Marius Niculae, Claudiu Niculescu, Florin Răducioiu, Cosmin Contra, Tibor Selymes, John Galliquio (?), Bogdan Lobonț, Viorel Moldovan, Adrian Mutu, Ovidiu Stîngă. Algunos argentinos que han pasado por el club son: el ex Boca Elías Bazzi, el defensor ex Lanús, Belgrano y Chicago; Mariano Fernández, el ex Atlanta y Tigre; Juan Pablo Garat, el baldosero Osvaldo Miranda y actualmente juega el ex inferiores de River, Maxi Oliva.

Como siempre, les dejamos más videos, que harán las delicias de grandes y chicos (?).

Cuando el mosaico sale bien (?)

Piñas van, piñas vienen

Atenti al minuto 10 segundos…

Canten putos… para los que extrañan El Aguante (?)

El duelo, trasladado al básquet

Entrenan más que los jugadores (?)

Y si, este post no podía terminar sin EL, para que cierto personaje que gusta de pintarse la cara lo ponga a todo lo que da en la oficina… disfruten y hasta la próxima

Rapadunga dunga… Demasiada magia… Si buscan la traducción, quizás entiendan algo más…

Fuentes

1 http://rsssf.com/tablesr/roemhist.html#27

2 http://www.diariosdefutbol.com/2015/01/14/el-futbol-ahi-abajo-en-rumania/

3 http://www.sport.es/es/noticias/futbol-internacional/gica-popescu-ofrecieron-mucho-dinero-por-amanar-partidos-5424843

Entregas anteriores:

Galatasaray Vs Fenerbahce

F.K. Željezničar Vs FK Sarajevo

Al Ahly Vs Zamalek

 

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