Colgar a Dios

El resultadismo en el fútbol español ha tomado límites insospechados. Ahora, la nueva víctima en la pésima campaña del Sporting de Gijón es nada menos que… el Señor (?)

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Apenas 3 victorias en 21 partidos jugados. 13 puntos de los 63 que ya hubo en disputa por la Liga española. 18° en la tabla de posiciones, en zona de descenso junto a Granada y Osasuna. Con 17 partidos por delante, el panorama para el Sporting de Gijón es bastante desolador pensando en la permanencia.

Para enderezar la nave, los dirigentes del club asturiano decidieron dar un volantazo, echando a Abelardo Fernández y contratando a Joan Francesc Ferrer Sicilia, más conocido como Rubi. En apenas dos semanas en el cargo, este muchacho ha demostrado que no le tiembla el pulso para llevarse puesto a cualquier histórico que haya en el vestuario. Y por histórico podríamos decir milenario (?).

Así de fácil: Rubi cortó con una de las tradiciones más antiguas de las previas de los partidos del Sporting: reunirse a recitar el Padre Nuestro, una de las oraciones más tradicionales del cristianismo. Fernando Fueyo, capellán asturiano que se encargó de este ritual por más de 20 años junto al equipo. “Antes de jugar no les decía nada, solo nos cogíamos de los brazos y rezábamos el Padrenuestro, y luego daba un grito lo más alto que podía: ¡Yaaa!”, afirmó en Radio Marca, aduciendo que el “Yaaa!” (?) también implicó su salida del vestuario. Podriamos decir entonces que Rubí colgó nada más y nada menos que a Dios (?).

Por el momento, la medida no habría surtido tanto efecto, ya que ese partido Sporting terminaría perdiéndolo por 4 a 2 de local ante los suplentes del Alavés de Mauricio Pellegrino, que guardó a sus titulares para las semifinales de la Copa del Rey. Tal vez la pérdida de un referente tan importante en el vestuario haya sido demasiado para un plantel ya de por sí golpeado (?).

“No sé si Rubi es ateo o no. Ha sido un golpe, pero hay palos más duros”, sentenció Fueyo, quien además afirmó que seguirá rezando por el Sporting de Gijón y por la esperanza de seguir en Primera División. Con Fueyo de preparador físico, ahora Dios se entrena por su cuenta, esperando que el entrenador recapacite y lo tenga en cuenta  (?).

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