Con un patón afuera

El miércoles Bauza se reunirá con el “Chiqui” Tapia, flamante presidente de la AFA, y definirá su futuro. En La Refundación hacemos un repaso de los principales aspectos de su gestión al frente de la selección.

El Patón no fue Bauza. Ser uno es ganar y por traicionar su esencia perdió por goleada (?). Es cierto que Bauza llegó a la dirección técnica de la selección ante la negativa de los principales candidatos, pero la mayoría vio su llegada una ilusión para la renovación. Era el DT ideal para comenzar la limpieza de un plantel con olor a ciclo cumplido, el que se encargaría del trabajo sucio. También pensamos, basados en su historial, que le aportaría cierto equilibrio al equipo. Nada de eso pasó, no hubo una depuración y el equipo se vio más desequilibrado que nunca.

Su llegada. Bauza arribó a la selección en el marco de una AFA acéfala y su estado de DT de facto (?) sólo podía ser respaldado por los resultados. Si encontraba el funcionamiento del equipo, no cabría ninguna duda que hoy seguiría al mando sin importar las condiciones de su contratación, pero su presente hace que esta situación sea una excusa más para prescindir de sus servicios, incluso sin ser tan mal visto por aquellos que pregonan el respeto por cumplir los contratos.

El cambio. Cuando el contexto exigía un golpe de timón, Bauza apostó por la continuidad del modelo. No necesitaba ninguna otra prueba, ni muchos de éstos jugadores otra revancha más, sin embargo se empecinó con seguir con el mismo plantel. Para colmo la comparación con nuestro vecino no lo ayuda, Tite hizo lo que el contexto mandaba, inició la renovación de la selección brasilera y los resultados obtenidos no hacen más que contrastar lo que Argentina hizo mal. O mejor dicho, lo que Argentina no hizo.

La cruel imagen en el espejo.

No solo hay que ser, sino también parecer. Bauza no está gagá, pero parece que sí. Todos sabemos que sus declaraciones no fueron producto de un estado que le impide ver bien al realidad, sin embargo tuvieron un efecto contrario. Frases como “jugamos 10 puntos” a “a mí no me dobla nada ni nadie” nos hicieron acordar a un De la Rúa golpeando la mesa en lo de Mariano Grondona, no nos demuestra su fortalece sino su debilidad. Algunos medios, esta vez no le devolvieron la gentileza por las entrevistas dadas (no tienen por qué hacerlo, claro…) y eligieron mostrarlo como una persona que no está en sus cabales. Una bajeza, pero del periodismo se puede esperar eso y mucho más. Claro que el propio DT, eligiendo la soberbia por sobre la humildad, les dio material de sobra para esa operación.

Los resultados. Pobrísimo es lo de Bauza al frente del seleccionado si a números nos referimos. Y no vamos a hablar de la presencia o la ausencia de Messi, Argentina tiene que poder sortear estas eliminatorias con o sin el 10 (de hecho deberá hacerlo ahora que el capitán se perderá 3 de los 4 partidos que quedan para clasificar al mundial). El “Patón” agarró el equipo en la fecha 7, en el 3er puesto y hoy está en zona de repechaje. Estos fueron los resultados obtenidos hasta el día de hoy: 1 a 0 vs. Uruguay (L); 2 a 2 vs. Venezuela (V); 2 a 2 vs. Perú (V); 0 a 1 vs. Paraguay (L); 0 a 3 vs. Brasil (V); 3 a 0 vs. Colombia (L); 1 a 0 vs. Chile (L); 0 a 2 vs. Bolivia (V).
En definitiva: 11 puntos de 24 posibles, 45,83% de efectividad. Derrota con Paraguay de local, baile con Brasil… hasta la victoria ante Chile duele, porque se ganó gracias a la desastrosa tarea de un referí localista.

La derrota más dolorosa.

¿Hay algún aspecto positivo en el ciclo Bauza? ¿Un argumento, desde lo futbolístico, que pueda tener a su favor para seguir con su contrato?

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