Para eso, no atajés

El arco no es una posición más adentro de la cancha, el que lo ocupa sabe que tiene implícito una carga de responsabilidad si se quiere mayor al resto y por eso tiene ventajas que el resto de los jugadores de campo no. El que ataja juega al filo porque un error suyo pueden ser 3 puntos menos de todo el equipo, así que sabe lo que se juega cuando entra a la cancha, entre otras cosas su propia salud de ser necesario. Por eso se puede ser torpe, se puede ser tosco, se puede ser un desequilibrado mental (?), pero no se puede ser cagón.

Es difícil definirlo con palabras, pero uno puede jugar de 10 y con el tiempo si el físico no te da te tirás de 5 o jugar de 4 y con el tiempo te volvés 2, el jugador de campo se puede reinventar con el tiempo. El arquero no: El arquero sabe que ese es su lugar en el mundo desde el momento que eligió ocupar los 3 palos. Es difícil que después se quiera mover, está el caso de Jorge Campos, el arquero mexicano que jugaba al arco o de 9 o del Loco Gatti cuando quiso jugar arriba en los festejos del 76′, pero son casos aislados. El que ataja, ataja para toda la vida, el arco es su casa y uno a la casa la defiende con todo lo que tiene. Y cuando dice todo, dice TODO.

“El área es MIA”, descripción gráfica

Porque hay algo básico que uno tiene que saber cuando encara para el arco: Te van a pelotear y no sólo eso, sino que cuanto más pelotazos te peguen, menos son los que pasan y pueden terminar en gol. Entonces el arquero tiene ese gozo masoquista de, no te digo disfrutar de ese dolor, pero saber que ese dolor significa que la pelota no entró, que no fue gol, que estás haciendo bien tu laburo. Arquero que vuelve sano o limpio de un partido o de un entrenamiento no se ha visto en la historia de la humanidad. Porque el arquero es el único jugador que está habilitado a utilizar literalmente todo su cuerpo para evitar que la pelota sea gol, por eso es importante que no se limite solamente a usar las manos, esa es una ventaja que tiene sobre el resto, tiene que saber usar todo lo que tiene para que la pelota no pase. Y si eso involucra una lesión? Es lo que en derecho se llama Culpa con Representación: El arquero es consciente que su accionar le puede ocasionar alguna lesión, pero igualmente lo hace.

Pongamos por caso, ya que lo citamos antes, al Loco Gatti. En el mismo año donde se puso a hacer la locura que enumeraba antes, hacía su debut en el arco de Boca, habiendo enamorado a la hinchada desde mucho antes por su estilo osado, tribunero si se quiere. Pero no al pedo le decían el Loco: El 11 de Abril de 1976 en un partido contra Independiente por la fecha 11, quedó cara a cara con el delantero del Rojo Daniel Astegiano y Gatti no lo dudó: Se tiró con alma y vida y el resultado fue que quedó tendido e inconsciente en el piso, con fractura de mandíbula. Pero no fue gol, que es lo importante (?).

Encima pide jugar así contra River porque “total no llegan nunca al arco”, cómo no quererlo (?)

La misma lesión se dio en cancha de Boca varios años después, el  febrero de 2016 cuando Boca recibió a Newell’s y a Tévez se le encanchó la mandíbula de Unsain en la media (?), aunque fue más el choque del de Boca contra el arquero que lo esperaba, aunque igualmente el pibe se había morfado 3 pepas a esa altura y no se movió. El arquero sabe a qué se expone y lo hace con cierto orgullo, porque cada golpe puede equivaler a un gol que no fue. Incluso quien escribe estas líneas jugando al fútbol en un campeonato de morondanga porque no lo gané puse en riesgo mi vida (?) en una jugada similar: Pelota llovida desde el otro área, el defensor que tenía que recibir la pifia, la pelota sigue y se viene el 9 de frente. Bipolar sale más bipolar que nunca, llega antes a la pelota y liga un rodillazo en la cabeza. Resultado: Traumatismo de cráneo a 3 meses de casarse, no sirvió igual como causal de nulidad, todo no se puede (?). Pero no fue gol, noseñó.

Cara de Madball (?)

Y eso ni hablar de los pelotazos en la cara que uno liga, porque los vas a ligar, hermano, ¡para eso estás! En handball un entrenador me acostumbraba a poner la cara tirándome con la pelota a centímetros, para que no bajara la cabeza y me fuera acostumbrando a poner la mejilla, la frente, lo que sea pero no bajarla. Que haya sido un club alemán no tuvo nada que ver (?). ¿Y te va a doler? ¡La puta que te va a doler! ¡Pero para eso estás, mierda! Para ponerle la jeta o lo que venga a la pelota. ¿Te puede salir caro? Y, preguntale a Bernd Leno, el arquero del Bayer Leverkusen: El año pasado, en un partido contra el Borussia Mönchengladbach Bernie (?) ligó un pelotazo a quemarropa terrible de Oscar Wendt. El tipo fue atendido, dijo que andaba todo joya y siguió jugando, el tema es que perdió la memoria de lo que pasó 14 minutos después, se le hizo un hueco entre el pelotazo y el minuto 35. Ah, y NO FUE GOL.

Ya sea por reflejo, por instinto, por oficio o directamente por inconsciencia, el arquero, el que es arquero de raza, siempre, siempre, va a buscar hacer todo lo posible porque la pelota no entre en su arco. Tiene los medios, tiene incluso los beneficios que le otorga el reglamento para agarrar la pelota con la mano en su área y hasta en el área chica no puede ser tocado por un delantero rival. Lo único que tiene que tener es rapidez para llegar antes que el delantero a la pelota o decisión en caso que se le vengan con pelota dominada, no hay vuelta atrás: Se sale a todo o nada, el arquero siempre se la tiene que jugar y poner el pecho, así tenga las de perder la mayor parte del tiempo.

“No sé qué estoy haciendo acá”, descripción gráfica

Ahora miremos a nuestro arco, al arco de todos, al de la Selección… Y desde hace años lo tenemos a Chiquito Romero ocupando dicho puesto y, partido tras partido, transmite la misma sensación: No sólo hace todo mal, sino que pareciera que no siente el puesto, que le falta ESO que diferencia a los arqueros del resto de los mortales que juegan al fútbol. Porque cuando tiene que decidir, decide mal o directamente ni se decide, cuando el sentido común arqueril (?) indica siempre todo lo contrario, el arquero sale a suerte y verdad, con seguridad, con guapeza. Y en eso Sergito queda debiendo. Tomemos por caso el partido último contra Bolivia: Ponele que el primer gol no le digamos nada porque se resbala antes (?) pero lo cierto es que tampoco se lo veía demasiado decidido o a salir o a quedarse y ante la duda de los defensores (la cual se alimenta de la misma duda del arquero), termina ganando Arce decretando el gol para el equipo del Altiplano. Pero, como dije, supongamos que no tuvo que ver acá.

¿Y en el segundo? Está bien, no podía salir a cortar el centro y tampoco soy obtuso como para pensar que un delantero recibiendo una pelota de frente al arco sin marca es sinónimo de gol, a lo que voy es a la actitud de Romero: Corre hacia el delantero y en vez de achicarle el ángulo, de tirarse a los pies, de hacer la de Dios, de llamar a Batman (?) corre la cara y se tira casi de espaldas. Nunca ve la pelota, ni sabe dónde está, se tira como se tira el jugador de fútbol 5 amateur al que le toca ir al arco, como el tipo que ataja porque no le queda otra. Y no estamos hablando de un juvenil, estamos hablando del arquero con récord de presencias en el arco nacional… ¿Se puede justificar salir así a una pelota, con tanto miedo? Bajo ningún punto de vista.

Encima uno a veces tiene que leer notas como ésta, en donde no sólo se lo tilda de indiscutible sino que además dicen que cuando viene con la Selección “Lo primero que hacemos cuando Chiquito llega acá es practicar centros para sacarlo de abajo del travesaño, que se suelte. La inactividad puede hacer que el arquero salga menos, que se resguarde cerca de los palos, y lo importante es evitar que pierda la confianza”. Boludo, no somos un centro de rehabilitación de arqueros, ¡es la Selección! No podés traer a un tipo que no juega y encima es inseguro y hacerlo practicar para que gane seguridad, es ilógico lo que se hace con ese muchacho y el blindaje que tiene. Ah, lo de los ejercicios venían después de este gol, un centro al punto del penal, al mismo lugar donde fue el primer gol boliviano. Mamita…

Se le pega por el último partido? No, se le pega por haber llegado a ese partido siendo el titular de la Selección y nunca demostrar por qué. Por eso desde este espacio me pregunto, ¿qué justifica seguir bancando a un tipo que no entiende los lineamientos básicos del puesto, al que hay que reforzar cada vez que viene porque NO JUEGA EN SUS EQUIPOS, al que se le tiene como highlight unas series de penales? Entonces si es bueno para eso que hagan la Gran Van Gaal y lo pongan cuando lleguemos a esa instancia, pero antes que pongan a un arquero de verdad, que no te digo que sobran, pero sí abundan. Y ni hablemos de los que perdieron la oportunidad de ocupar mejor el arco que este muchacho viene usurpando hace más de 7 años.

Es todo culpa suya? No, lo suyo es impericia nomás (?), la culpa es de los sucesivos técnicos que lo fueron bancando como si esto fuera un club de barrio y le estén dando una mano al pibe que fue abandonado en el buffet, del periodismo que lo levadurea cada vez que hace su trabajo medianamente bien y, más que nada, de sus compañeros que lo siguen “bancando” como si fuera un grupo de autoayuda en vez de una Selección. Tienen que jugar los mejores o los que mejor estén al momento del partido y punto, a los amigos invitalos a comer un asado o jugar a la Play o las dos cosas juntas si te pinta, pero no a ocupar un puesto en una Selección mayor. El no haberlo barrido ahora es culpa del Patón, otro ítem para sumarle a la Carta Documento por despido justificado.

Chau Romero, diría que te suelto la mano, pero el chiste sería demasiado fácil.

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