La boba, ed. 1

Hoy comienza una nueva sección en La Refundación y quería agradecer la confianza que se ha depositado en mi persona para llevarla adelante. Desde ya espero sea bien recibida por todos ustedes y disfruten de su lectura tanto como yo disfruto haciéndola.

Mucha agua corrió debajo del puente antes de que Marcelo Tinelli se alejara del mundo del deporte, y la decisión del hombre show de abandonar la calle Viamonte para parar solamente en Olleros nada tiene que ver a problemas de salud. Salida elegante buscó Marce, apodo que sólo utilizamos sus allegados más cercanos, para despedirse con un hasta pronto que suena más a un “to be continued” que un “the end”. Podemos dar fe. Esta decisión era esperada luego de que el “guapo” le ganó el duelo personal y “el soñador” decidió alejarse por un tiempo de la AFA, sin embargo su renuncia a San Lorenzo tuvo un efecto “ciclón” por el Bajo Flores. ¿Qué pasó? Las serias intenciones de Matías Lammens de jugar políticamente en la Capital Federal abrieron una grieta que, hasta ahora, había permanecido oculta… es que Martín Lousteau habría precipitado su renuncia a la embajada por la insistencia de su mujer de participar en el Bailando y las negociaciones que llevaba adelante Federico Hope se vieron truncas luego de una encuesta telefónica que habría mandado hacer el presidente de San Lorenzo hablando mal del joven candidato de ECO. Pero no todo fue extradeportivo, el sucesor del “bicicletero” Abdo habría arreglado la llegada de Heinze al banco santo, desoyendo los deseos de Tinelli de repatriar al Patón Bauza. Ay ciclón…

Y ya que nombramos a “el serruchado”, es sabido que el “Grupo Amistad” no quería saber nada con el Patón. Las paredes de los pasillos del predio que la AFA en Ezeiza son demasiado finas, tanto que se pudo escuchar la congoja que les provocaba a varios integrantes del clan, el dilema de cumplir sus sueños de ser dirigidos por el “callejero” y dejar sin trabajo a varios hombres jefes de familia sabiendo la situación difícil del país, en la arduas sesiones de psicoanálisis que mantenían con el “Rolón” de Ezeiza. Como los mejores amigos unidos en las peores circunstancias decidieron hacerse fuertes y apostar el todo frente a la última oportunidad de triunfar. Caiga quien caiga.

Si hay alguien querido y respetado en el turbio ambiente del “Mundo Fútbol”, ese es el habitante del Dpto. número 72 de la Vecindad de Adrogué. Estoico, siempre que recibió cachetazos inmerecidos masticó la bronca en silencio, hasta que un día no pudo más. Claro que el estallido no fue público, todo aconteció en la intimidad de su hogar cuando se sintió ultrajado por el “hombre de negro” el cual fue acusado de hacer su trabajo en estado dudoso… “Cómo puede ser que no haya controles antidoping para estos hijos de…” habrían sido las palabras que atravesaron el gran bigote para hacer temblar las paredes…

Gracias por leer La boba, esperero que les haya gustado la nueva sesión del site. ¡Nos vemos dentro de dos semanas!

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