La otra Intercontinental

 

Mientras desde Conmebol afirman que hay intenciones de reestablecer el choque entre los campeones de América y Europa, en LRF aprovechamos para hablar de una sin tanto cartel: La Copa Afro-Asiática.

Tras 12 años de Mundial de Clubes, la tan querida Copa Intercontinental ya empieza a tener olor a naftalina. El choque entre los campeones de la Copa Libertadores y la Champions League era, al menos de este lado del Atlántico, considerado como uno de los partidos del año, y el choque entre dos equipos de ambientes tan disimiles como desparejos. Una rareza de nuestro fútbol.

Antes de que el Mundial de Clubes enfrentara a todos los ganadores de copas continentales, el título de campeón del mundo se ponía en juego a fin de año en Japón. Claro, las dos grandes potencias del fútbol se enfrentaban. Los únicos continentes con clubes ganadores de mundiales. Los que aportan año a año los mejores jugadores del planeta. Todo tenía una lógica dura e irrevocable.

Sin embargo, durante muchos años se estuvo llevando a cabo otro choque entre continentes. En 1986, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la Federación Asiática de Fútbol (AFC) resolvieron crear un torneo a imagen y semejanza de la Intercontinental, enfrentando a los ganadores de sus respectivas Copas de Campeones. La llamada Copa Afro-Asiática debutó ese año, con un partido único en Arabia Saudita, en el que el Daewoo Royals (Hoy Busan IPark) de Corea del Sur superó 2 a 0 al FAR Rabat de Marruecos.

Con un cambio de formato en 1988 haciendo el cruce de ida y vuelta, la Copa Afro-Asiática terminó instalándose como una de las paradas ineludibles del calendario del fútbol africano y del asiático. Sin embargo, la copa no tendría demasiada vida. En 2000, las federaciones asiáticas apoyaron la candidatura de Alemania como sede del Mundial de 2006 en detrimento de Sudáfrica, lo que desató la ira de las federaciones de la CAF. Los dirigentes africanos resolvieron romper relaciones con sus pares asiáticos, cortando de cuajo la copa que organizaron entre ambos. Así, el último ganador de este certamen fue Raja Casablanca de Marruecos, que venció al Pohang Steelers de Corea del Sur tras empatar 2 a 2 en Asia y ganar 1 a 0 en África.

En apenas 11 ediciones de este torneo, Zamalek de Egipto fue el único en conquistar dos veces este torneo. Al-Ahly, el club más copero de África y asiduo participante del Mundial de Clubes, cuenta con este trofeo en sus vitrinas. En total, 8 de las 11 ediciones terminaron en África.

Bajo la gorda sombra de la Copa Intercontinental, la Copa Afro-Asiática no ha sido demasiado conocida ni valorada en la historia del fútbol. Pero, teniendo en cuenta que entre Asia y África suman a ¾ de la población mundial, tal vez valga la pena pensar, por un segundo, quien fue el verdadero campeón del mundo.

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