Incomprobable: Lo que se sabe y lo que se supone sobre el fútbol en Corea del Norte

Aprovechando que cierto mandatario gordito y simpaticón se puso como el nuevo enemigo yanqui, metemos un post sobre la práctica de este deporte en un país del que se sabe poco y nada.

En estos últimos tiempos, la República Popular Democrática de Corea ha sido noticia, sobre todo por las inocentes pruebas nucleares encabezadas por Kim Jong-un, en medio de tensiones con la ONU y varios países con los que se ha llevado mal a lo largo de la historia. Estas pruebas llevaron a que Estados Unidos parara la oreja y todos nosotros nos quedemos mirando para ver si el norcoreano o Trump cometen la primera estupidez que de paso a la aniquilación de la humanidad en una guerra nuclear, donde sólo quedarían en pie las cucarachas, las hamburguesas de Mc Donald’s y los implantes de Luciana Salazar (?).

De lo que pasa en la parte de arriba de la península de Corea se sabe poco y nada, más allá de algún intento norteamericano de ridiculizarlo todo, como la película con Seth Rogen y James Franco, de esas con humor pelotudísimo para adolescentes yanquis. Lo que podemos confirmar es que, dado que el país no se mueve de su lugar (?), limita al norte con China, al noreste con Rusia, al este con el mar del Japón, al sur con la otra Corea y al oeste con la bahía de Corea y el mar Amarillo. Una zona donde pasó de todo a lo largo del siglo XX: Colonizada por Japón después de la guerra ruso-japonesa de 1905 y, cuarenta años después, la península se dividió en dos, una parte ocupada por la Unión Soviética y otra por los Estados Unidos. Ambas partes, ya como países soberanos, querían todo el territorio para ellos y llegaron a la llamada Guerra de Corea, en 1950.

“De acá para abajo son todos putos”

Más acá en el tiempo, Corea del Norte se define como un Estado socialista con elecciones cada cinco años, aunque esto puede variar dependiendo de quién lo cuente. La califican como estalinista, teniendo en cuenta el culto a la personalidad de Kim Il-sung (presidente eterno tras su muerte en 1994) y su familia. Allí, los medios de producción son propiedad del Estado a través de empresas estatales. Además, la mayoría de los servicios como la sanidad, la educación, la vivienda y la producción de alimentos están subvencionados o financiados por el Estado. Pese a que lo han minimizado con el tiempo, murieron millones de personas (las fuentes varían en la cifra exacta, de uno a tres millones) entre 1994 y 1998, y afrontan actualmente problemas con la producción de alimentos.

Corea del Norte es el país con el mayor número de personal militar y paramilitar, con un total de 9 millones de personas en total. Su ejército en servicio activo es el cuarto más grande en el mundo, después de China, Estados Unidos y la India. El país se divide en dos ciudades directamente gobernadas (Piongyan y Rason), tres regiones especiales y nueve provincias.

En cuanto al deporte, como buenos asiáticos que son, se destacan en taekwondo, judo y tenis de mesa, donde cuentan con varias medallas olímpicas en su haber. Un escalón atrás aparecen otras disciplinas como halterofilia y lucha grecorromana, antes de llegar a lo que nos importa: el fútbol. Dicen que se practica en aquellos lares desde 1882. La Asociación de Fútbol se fundó en 1945, se afilió a la Confederación Asiática diez años después y a la FIFA en 1958.

En 1960 se jugó el primer campeonato de fútbol, el Concurso de Innovación Técnica. Al poco tiempo, comenzó la clasificación para el Mundial de Inglaterra, donde en la zona de Asia y Oceanía había 4 equipos, en los que se incluyó a Sudáfrica por motivos políticos. Los cuatro equipos debían disputar una liguilla, en la que el campeón se enfrentaría a un representante africano en un repechaje. Pero ante la renuncia de los equipos de África, Corea del Sur también se negó a jugar y la selección de Sudáfrica fue excluida por el apartheid. De esta manera, Corea del Norte y Australia se jugaron la clasificación mano a mano. Los norcoreanos ganaron en la ida 6-1 y 3-1 en la vuelta, por lo que viajaron a la Copa del Mundo.

El plantel y la pierna fuerte bien entendida

La sorpresa no terminaría ahí, porque le ganó a Italia 1-0 y empató 1-1 con Chile, por lo que el 0-3 en el debut ante la Unión Soviética no importó para que lograran la clasificación a cuartos de final como segundo del Grupo D. Su rival fue la Portugal de Eusebio, donde comenzaron ganando con un tanto en el primer minuto de Seung Zin Pak, llegando a ponerse 3-0 arriba. El primer tiempo terminó 3-2 a favor de ellos, pero en el complemento el mejor portugués de la historia hasta ese entonces dio vuelta el marcador, con José Augusto poniendo el 5-3 final.

Con el paso del tiempo, los mitos sobre esta selección compuesta por soldados han ido creciendo. Al aprovecharse de un gran estado físico, aparecieron las sospechas de sus rivales, quienes insinuaron que Corea del Norte jugaba con dos equipos distintos: uno que salía a jugar en la primera parte y el otro en el complemento. Lo que nunca se demostró, pero la leyenda perduró con los años.

La historia los puso en su lugar y pasó mucho tiempo hasta que se acercaran al fútbol grande otra vez. Rumbo a la Copa en Sudáfrica, el proceso de clasificación comenzó en 2007, en la primera fase de la clasificación asiática. Su rival fue Mongolia, a quien superó con un global de 9-2. En la fase de grupos, quedó junto a Corea del Sur, Jordania y Turkmenistán.

La selección Chollima terminó segunda en el grupo y llegaron a la cuarta fase, donde los esperaba otra zona junto a Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos y (otra vez) Corea del Sur. Como había algo de pica entre las Coreas, cuando la del Norte tuvo que ser local debió hacerlo en Shangai, China, porque las autoridades se negaban a que el himno y la bandera de esos cerdos capitalistas (?) dijeran presente en Pionyang. Aunque no se quejaron tanto cuando los surcoreanos aguantaron el 0-0 ante los saudíes, lo que permitió que su selección superara a éstos por diferencia de gol y clasificando a su segundo mundial en 44 años. Rencorosos pero no boludos (?). Jugaron 12 amistosos previos al Mundial, de los cuales perdieron cinco y empataron cuatro, venciendo a las potentes selecciones de Kirguistán, India y Birmania. Como curiosidad queda que Corea del Norte tuvo varias dificultades para encontrar una empresa que le hiciera las camisetas. En el amistoso contra Venezuela jugaron con la Adidas alternativa de la vinotinto, porque se había extraviado el que traían de China. Ante México usaron ropa de la empresa local Pirma y ya en la etapa final de la preparación, la marca española Astore vistió al seleccionado. Finalmente, a pocos días del inicio del torneo la Asociación de Fútbol de Corea del Norte llegó a un acuerdo con la empresa italiana Legea.

En Sudáfrica integraron el Grupo G y no les fue tan bien como en Inglaterra: pese a mantener el 0-0 en el primer tiempo, Brasil marcó en el segundo y terminó ganando 2-1. En el segundo partido volvieron a verse las caras con Portugal, que no les tuvo piedad y se impuso por 7-0, en el primer partido transmitido en vivo en la historia del país asiático. Ya eliminados, cayeron 3-0 frente a Costa de Marfil, que los dejó últimos de su grupo y de la tabla general del torneo.

Vale destacar que los hinchas que se veían en la Copa eran actores chinos pagados, donde el gobierno justificó el hecho por las dificultades para viajar a tierra sudafricana desde la península. El otro gran mito dice que, según una larga lista de medios que citan a otro medios, al regresar a su país los futbolistas fueron puestos durante seis horas en posición de firmes delante del Palacio de la Cultura Popular de Pionyang, sufriendo el escarnio de alrededor 400 funcionarios del régimen, quienes criticaron duramente el desempeño de cada jugador. Los únicos eximidos fueron Ahn Young-hak y Jong Tae-se, debido a que ambos nacieron en Japón. El técnico fue castigado con trabajos forzados y reconvertido a obrero de construcción tras ser acusado de traición a Kim Jong-un. Una pena que no hicimos lo mismo con cierto grupo de amigos que juega en cierta selección y pusimos a cierto DT (apodado Tata) a trabajar en serio y dejar de pegar laburo en base a la -discutible- chapa del bielsismo. Dormimos ahí.

Mientras tanto, la Selección femenina tiene mayor aceptación, destacando que ganaron dos mundiales Sub-20 (2006 y 2016) y dos Sub-17 (2008 y 2016), entre otras copas continentales en las distintas categorías. En el sub 20 de 2016, tras eliminar a España en cuartos y a Estados Unidos en semifinales, las norcoreanas vencieron a Francia por 3-1 y los actores chinos las recibieron así:

En este marco de cordialidad (?) se disputa la Liga norcoreana de fútbol, que es totalmente amateur y la componen once equipos. De este torneo se desconocen muchas cosas por la política informativa del país, por lo que se supone que los más ganadores son el Club Deportivo 25 de Abril (del Ejército Popular) y el Pyongyang (centro de formación deportiva estatal, que busca formar al nuevo Messi). Decimos que se supone porque en varios torneos el nombre del campeón ha quedado guardado como un secreto dentro de las fronteras. De acuerdo a lo que sabe la FIFA, hay 239 clubes federados. La liga se compone de tres divisiones.

Entre los futbolistas destacados aparece obviamente la generación del 66, a quienes se destacó en el documental The game of their lives, dirigido por el británico Daniel Gordon (no confundir con la película yanqui homónima que relata el viaje de su selección al Mundial del ‘50). El primer jugador norcoreano en jugar en el extranjero fue Hong Yong-jo, integrante de la selección en el Mundial de 2010.  Con un permiso del gobierno, firmó para el Bežanija de Serbia (donde jugó entre 2007 y 2008), para integrarse luego al Rostov de Rusia. Durante todo ese tiempo estuvo acompañado por un miembro de la Agencia de Seguridad Nacional, quien le daba permiso para hablar (o no) con la prensa europea. Cuando su visado expiró tuvo que regresar a Pionyang. Luego de este caso insignia, otros deportistas se unieron a equipos japoneses, tailandeses y hasta del ascenso suizo.

El año pasado se dieron el lujo de tener al primer compatriota en el fútbol italiano, cuando Song Choe-Hyok se sumó al equipo primavera de la Fiorentina. El delantero de 17 años fue anotado por un año y hasta hizo dupla con el estadounidense Joshua Pérez, porque el fútbol se maneja independientemente de la geopolítica (?). Duró siete meses en el Viola, por irregularidades en el contrato, volviendo a su país en octubre. Dicen las malas lenguas, que su salida coincidió con el momento en el que los italianos se avivaron de que por haber recibido el permiso para vivir en el exterior, debía destinar el 70% de sus ingresos para financiar el régimen de Kim Jong-un.

El tano Song Choe-Hyok

En cuanto a estadios, aparecen tres que son los principales. Si querés saber sobre el resto pegate un viaje a las provincias de Corea del Norte. En Pionyang se ubica el estadio Kim Il-sung (y si, otro nombre no le iban a poner), con lugar para 70 mil personas. Acá se juegan los partidos más importantes, como las definiciones de torneos o las eliminatorias de la selección. Tiene césped artificial gracias a la plata que bajó la FIFA para estimular el deporte en el país y cuenta con una pista de atletismo. Después hay otras dos canchas que cumplen con la normativa de la entidad madre del fútbol mundial, ubicados en la misma ciudad. Uno es el Estadio Reungrado Primero de Mayo, con capacidad para 150 mil espectadores, el más grande del mundo. Aunque cada tanto hay fútbol, su uso principal es para desfiles militares y otros eventos masivos. Por último, el Estadio Yanggakdo es el más utilizado para encuentros de liga local.

El Estadio Kim Il-sung

Por el hermetismo que maneja el país, los equipos de Corea del Norte jugaron las diferentes competencias internacionales que estaban bajo la órbita de la Confederación con regularidad solamente entre 1986 y 1992. Pasaron años hasta que el campeón de la liga de 2014, el Rimyongsu Sports Club, participó de la Copa Presidente de la AFC. Este torneo se jugó entre 2005 y 2014 y participaron aquellos países de la Confederación Asiática con un índice de desarrollo futbolístico menor, que la AFC califica como emergentes. Rimyongsu formó parte del Grupo B junto al Ceres de Filipinas (2-2), HTTU Aşgabat de Turkmenistán (1-1) y Tatung FC de Taiwán (5-0). En segunda ronda superó al Sheikh Russel de Bangladesh (4-0) y al Erchim de Mongolia (5-0), volviendo a enfrentarse en la final al equipo turcomano (todos los días se aprende un gentilicio nuevo) y perdiendo 2-1. Con la desaparición del certamen en 2015, los norcoreanos se negaron a jugar la Copa AFC, el equivalente a nuestra Copa Sudamericana.

Volviendo al tema clubes, decíamos que el más importante era el 4.25 Sports Club (o 25 de Abril para los amigos). Fue fundado el 25 de abril 1º de julio de 1949 y está íntimamente relacionado al Ejército Popular, por lo que su nombre deriva del Día de la Fundación Militar. Dentro de lo que se sabe, cuenta con 14 títulos de Liga y su mejor actuación internacional fue en 1991, cuando llegó a semifinales de la Liga de Campeones de la AFC.

Su clásico rival sería el Pyongyang City, fundado el 30 de abril de 1954 por el propio Kim Il-sung. Fue campeón (como mínimo) en cinco oportunidades. Saliendo de la capital, otro de los clubes relevantes es el Rimyongsu SC de Sariwon, que fue campeón en 2014 y había sido el oasis en el desierto de las participaciones internacionales. Haciendo un paralelismo, lo tienen como si fuera su Argentinos Juniors, señalado como “la cantera” del fútbol de allá, nutriendo los combinados nacionales juveniles.

Esperamos que los delanteros tengan mejor definición que la foto

Usted, querido lector, me dirá: andá a laburar, vago de mierda ¿Hay algún equipo que represente a la Policía? Y yo responderé: afirmativo (?). Está el Amnokgang SC (conocidos por el apodo policías verdes), cuyos jugadores le dieron la oportunidad de festejar al Ministerio de Seguridad en dos oportunidades, la última hace 11 años.

¿Por qué aclaramos que se suponía quiénes eran los clubes con más títulos? Porque paja googlear fuera de Corea del Norte no se conocen los campeones entre 1960 y 1984 ni de las ediciones de 2012, 2015 y 2016. Con lo que hay, las cuentas dicen que el 4.25 tiene 29 títulos, seguido por el Pyongyang y el Kigwancha (nos avisan desde producción que es “locomotora” en coreano) con 5, que dominó en la década del ’90.

Justamente, la relevancia internacional que le dio su gordito mandatario también se ve en el fútbol en este 2017. Los mejores clubes norcoreanos (si es que esta frase tiene sentido) volvieron a competir internacionalmente en la AFC Cup y no con uno, sino con dos equipos. El 4.25 y el Kigwancha comparten el Grupo I junto al Erchim de Mongolia. Hasta donde se lleva jugado, los norcoreanos empataron entre sí 1-1, mientras que el equipo del Ejército superó 6-0 a los mongoles y la locomotora hizo lo propio por 3-0.

Un futbolista del Kingwancha (de azul) y uno del Erchim se cuelgan mirando algo que no es la pelota. Una de las pocas fotos actuales de clubes de Corea del Norte.

¿Llegarán los norcoreanos a sacar a su propio Messi? ¿Harán un digno papel a nivel internacional? ¿O Kim Jong-un la va a bardear con Estados Unidos y dejará las anteriores preguntas sin respuesta? Veremos. Mientras esperamos, nos despedimos con el 1-1 del primer enfrentamiento internacional entre norcoreanos, un evento tan revelante como la Tercera Guerra Mundial que se viene:

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