Croacia antes de Suker: La selección del Estado Independiente

En nuestra memoria está el equipo croata de finales de siglo que terminó tercero en el Mundial de Francia. Pero antes, en el medio del horror de la Segunda Guerra Mundial, un combinado reconocido por la FIFA disputó una serie de partidos ante amigos y vecinos.

Como en gran parte de Europa el fútbol llegó a Croacia través de los ingleses a fines del siglo XIX, cuando aún pertenecía al Imperio Austrohúngaro. El deporte entró al país especificamente por la zona de Rijeka y Županja, en donde se registra uno de los primeros partidos organizados en 1907. Luego de la Primera Guerra Mundial, los futbolistas croatas jugaron para los equipos nacionales del Reino de Yugoslavia hasta 1939. Aunque claro, la agitación política que se vivía por aquella zona impulsaba a que cada tanto aparecieran combinados exclusivos de croatas, que se formaban con el fin de disputar partidos no oficiales. El caso más conocido es el de los dirigidos por Hugo Kinert, que entre 1918 y 1919 jugaron un puñado de partidos amistosos denominados “privados”.

El intento más serio previo a la historia que desarrollamos hoy data de 1940, en el marco de la Banovina de Croacia, provincia constituyente del Reino de Yugoslavia, cuya capital estaba en Zagreb e incluía la mayor parte de la actual Croacia, junto con partes de Serbia y Bosnia y Herzegovina. En un primer momento, las banovinas, establecidas en 1929, evitaban los límites étnicos o religiosos, hasta que los líderes croatas consiguieron la autonomía de esta nueva provincia con base étnica gracias al Acuerdo Cvetković-Maček. En este panorama fue cuando Jozo Jakopić armó una selección no oficial bajo los colores croatas, llegando a disputar cuatro partidos amistosos. El equipo hizo su debut en Zagreb el 2 de abril, donde venció 4-0 a Suiza; ante 10 mil espectadores y tras terminar el primer tiempo sin abrir el marcador, se impusieron con goles de Florijan Matekalo al minuto del complemento, dos de Zvonimir  Cimermančić  y uno de August Lesnik. El combinado croata devolvió la visita 19 días después logrando su primer triunfo como visitante, un 1-0 con tanto de Zvonko Jazbec. Su tercer partido fue una derrota 1-0 ante Hungría, encuentro jugado el 2 de mayo, mientras que el cuarto fue a principios de diciembre, con un 1-1 (gol de Svetozar Đanić) ante los húngaros en tierras croatas.

El debut contra Suiza, en 1940. El primero de la izquierda es el DT Jozo Jakopić, el tercero Florijan Matekalo (autor del primer gol de la selección) y el cuarto Franjo Wölfl máximo goleador. El séptimo es Ivan Jazbinšek quien, junto a Wölfl, jugó todos los partidos.

El 6 de abril de 1941 se produjo el ataque del Eje a Yugoslavia donde, cuatro días después, se conformó el Estado Independiente de Croacia (Nezavisna Država Hrvatska), estado títere del Tercer Reich, mientras que algunos sectores pasaron a dominio italiano. Fue establecido por Slavko Kvaternik, ​ lugarteniente de la Ustacha, poco antes de la entrada de los alemanes a Zagreb. La Ustacha (Ustaša en croata) fue una organización terrorista antiserbia basada en el racismo religioso​ nacionalista croata, aliada del nazismo y fundada en 1929 por Ante Pavelić. Se caracterizó por el uso de la violencia terrorista con crueldad extrema​ para alcanzar la independencia y la formación de un Estado croata, basando su política en la diferenciación racial y la supremacía étnica del pueblo croata, al que consideraban germano. Pavelić llegó el 20 de abril y asumió como poglavnik, el equivalente al führer del nuevo estado. Tras un comienzo en que contaron con la simpatía de buena parte de la población, sus políticas terroristas contra las minorías y la oposición política llevaron al desencanto y la hostilidad incluso de la población croata.

Ante Pavelic junto a Adolf Hitler

En medio de las atrocidades cometidas en la región (los ustaši se identificaron con los principios antisemitas del gobierno de Hitler contra la minoría serbia), la formación del Estado croata independiente determinó una reorganización que incluyó la faz deportiva. En este panorama, apareció la figura del doctor Rudolf Hitrec, ex jugador reconocido en el ámbito de Zagreb. El líder nacional de la Educación Física y Deportes Mike Zebić,  designó a Hitrec como Presidente de la Federación de Fútbol con una suerte de facultades extraordinarias, cumpliendo también el rol de entrenador. El debut de la selección no se hizo esperar y llegó el 15 de junio de 1941, a sólo dos meses de la fundación de la NDH. Sin ser todavía un miembro de FIFA, se enfrentó a Alemania en Viena y sufrió un categórico 5-1 que plasmaba las diferencias entre un equipo y otro. Un mes después de ese partido, Zebić designó como DT a Bogdan Cuvaj, por lo que tras esa etapa, Hitrec se alejó del fútbol y se acercó a su profesión, trabajando hasta 1963 en el Hospital Militar. A la par, la población urbana fue empobreciéndose con rapidez, con una gran escasez de alimentos que derivó en un envío de maíz desde Alemania para paliar la situación.​

Cuvaj fue pionero del inicio del fútbol en varios lugares de lo que hoy es Croacia y Bosnia y ya como entrenador, salió campeón en 1930 y 1932 del torneo yugoslavo. Ya dentro de la nueva Federación de Fútbol, trabajó para lograr la admisión en la FIFA, hecho consumado el 16 de julio de 1941.  En ese año jugaron dos partidos, ambos ante Eslovaquia. El 8 de septiembre empataron 1-1 en Bratislava, mientras que veinte días después recibieron a los eslovacos y los vencieron por 5-2. Para ese entonces, el Gobierno del NDH puso en marcha el campo de concentración de Jasenovac, donde se estima que fueron asesinadas entre 80 y 90 mil personas, en su mayoría serbios.

Uno de los partidos contra los alemanes

Ya en 1942, comenzaron el año jugando nuevamente contra los alemanes, perdiendo en este caso por 2-0. A principios de Abril sufrieron un 0-4 contra Italia, en tanto que vencieron 6-0 a Bulgaria, una de las máximas goleadas históricas de la selección. En junio volvieron a vencer a Eslovaquia como visitante (2-1) e igualaron con Hungría, 1-1. Sus últimos partidos del año fueron el 6-1 a los eslovacos, un 2-2 contra Rumania y otro 1-5 contra los alemanes, donde se destaca que fue el último partido de Adolf Urban, reseñado hace poco en este espacio. Mientras tanto, un informe de la Gestapo a Heinrich Himmler, certificaba que “el aumento de actividad de las bandas se debe principalmente a las atrocidades cometidas por las unidades Ustaši en Croacia contra la población ortodoxa. Los ustaši han cometido sus actos de una manera bestial, no sólo contra los hombres, sino especialmente contra ancianos, mujeres y niños indefensos. El número de ortodoxos que los croatas han masacrado y torturado sádicamente hasta la muerte es de aproximadamente trescientos mil”.  Para ese entonces, las materias primas principales y gran parte de la industria del país estaban bajo control alemán al igual que el control de las fuerzas armadas, ​ a pesar del reclamo italiano. ​

En 1943, los últimos partidos de Bogdan al frente del equipo se jugaron entre abril y junio, con una derrota ante Suiza (0-1) y dos victorias ante Eslovaquia (1-0 y 3-1). En total, estuvo al mando del equipo durante 13 partidos, con seis victorias, tres empates y cuatro derrotas, logrando 28 goles a favor y 21 en contra. Su lugar fue ocupado por Bernard Hügl, quien registraba un extenso paso por clubes croatas, más una veintena de partidos como defensor en la selección yugoslava, entre 1934 y 1939. Estuvo al frente del último partido de este equipo, que se jugó el 9 de abril de 1944, otra vez contra Eslovaquia, despidiéndose con una goleada 7-3, gracias a los tres tantos de Wölfl, dos de Lešnik, Lokošek y Cimermančić.

Finalmente, el Ejército Rojo y los partisanos liberaron Yugoslavia el 9 de mayo de 1945. La resistencia yugoslava expulsó a los ustašas y Croacia se convirtió en una de las repúblicas federadas de la nueva Yugoslavia. Con la República Federal Socialista, se puso fin a la afiliación del equipo a la FIFA. Se estima que, del millón de víctimas de la guerra en el territorio del antiguo Reino de Yugoslavia, cerca de 623 mil perdieron la vida en el territorio del NDH. El régimen de Pavelić se considera el más brutal y sanguinario de todos los satélites del Eje. De los 35 mil judíos que vivían en el territorio, cerca de 28 mil fueron asesinados o enviados a campos de concentración alemanes, un porcentaje similar a lo que ocurrió con los gitanos croatas. Partidarios de la Ustaša intentaron exiliarse en Austria e Italia, pero muchos fueron asesinados antes de lograrlo. Uno de los que llegó a hacerlo fue el propio Ante Pavelić, que pasó por Austria, Argentina (donde negaron su extradición en dos oportunidades, durante el gobierno de Perón en 1951 y tras la caída de éste, en 1957) y España, donde murió en Madrid en 1959. ​

Pavelic en Buenos Aires, tras un atentado en 1957

En total, 41 futbolistas pasaron por la selección del Estado Independiente de Croacia, donde algunos suman un par de partidos más si contamos la etapa de la Banovina. Los que tuvieron mayores presencias fueron el defensor Ivan Jazbinšek y el atacante Franjo Wölfl, que estuvieron en 18 partidos (los 14 del nuevo estado y los cuatro cotejos de 1940). Otros jugadores claves en este proceso fueron el defensor Miroslav Brozović y el delantero Zvonimir Cimermančić  (17 PJ), el defensor Ernest Dubac y el mediocampista Mirko Kokotović (15 PJ), el también volante Branko Pleše (13 PJ) y el arquero Franjo Glaser (11 PJ). El máximo goleador de esa selección fue Wölfl, con 13 goles, seguido por Cimermančić (8), August Lešnik (6) y Milan Antolković  y Branko Pleše (3).

Los titulares del primer partido reconocido por la FIFA: 1-1 contra Eslovaquia en Bratislava

Una vez finalizada la guerra, varios de los protagonistas de esta historia siguieron su camino. Entre los entrenadores, Bogdan Cuvaj trabajó en equipos de Zagreb y en la nueva selección yugoslava, siendo el primer entrenador contratado en el extranjero, cuando trabajó en Alemania entre 1956 y 1962. Pero el que no la pasó tan bien fue su sucesor, Bernard Hügl. Fue encarcelado y condenado a seis años en los campos. En Stara Gradiska duró cinco, hasta que con la ayuda de sus contactos pudo salir, aunque en el año que le quedaba no pudo alejarse de Zagreb. En la década del ’50 dirigió en varios clubes, hasta que estuvo implicado en un pequeño tema de sobornos de árbitros, conocido como “afera Krznena lisica” o “El asunto del zorro”. Pasó dos meses en la cárcel hasta que lo obligaron a dejar el país, en 1956. También fue a Alemania, donde formó parte del equipo de Sepp Herberger.

Entre los futbolistas, algunos lograron hacer una carrera importante, como Jazbinšek y Brozović, que se transformaron en referentes de equipos como el Dínamo de Zagreb y el Partizan de Belgrado, respectivamente. Además Brozović fue medallista olímpico en Londres 1948 junto a otros dos pilares del equipo croata como Cimermancić y Wölfl. Éste último, ya en el papel de entrenador, estuvo junto a Bruno Knezevic y Leo Lemešić al frente de un combinado croata que jugó un amistoso en 1956 contra Indonesia, venciendo 5-2, en el último registro que se tiene de este tipo hasta la independencia.

El equipo yugoslavo, segundo en Londres ‘48, con tres ex seleccionado del NDH

Todo lo que viene después ya es historia conocida: el Comité Olímpico Internacional reconoce a Croacia en enero de 1992 y la FIFA lo hace en julio del mismo año, donde comenzó a participar en las eliminatorias para la Eurocopa de 1996 con una generación que le dio un tercer puesto en una Copa del Mundo.

Fuentes [1] [2]

Fotos [1] 

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