Pequeños Vecinos: El Red Star de París

París es demasiado grande para tener un solo equipo que se lleve todas las luces. Debajo de la gorda sombra de petrodólares del PSG, vive uno de los decanos del fútbol francés.

Sin dudas, el Paris Saint-Germain se ha instalado, con cinco Championnats de Francia consecutivos entre 2012 y 2016, como uno de los grandes clubes de Europa. Si bien todavía pugna por traducir su éxito local al plano internacional tras varias frustraciones en la Champions League, es difícil dudar que el conjunto parisino haya traducido las fuertes inversiones millonarias desde Catar en éxitos acordes a una inmensa afición, que pelea con la de Olympique de Marsella por ser la mayor de las tierras galas. Sin embargo, París siempre tiene una historia más que contar, y el fútbol no es la excepción. El PSG recién cumplió 47 años de vida el pasado 12 de agosto. ¿Significa acaso que la redonda empezó a patearse en la ciudad luz recién en 1970? Todo lo contrario.

Para 1897, París era la Joya de una Francia en un enorme apogeo cultural. Siempre celosos de todo aquello que pueda afectar en lo más mínimo su identidad, es curioso que el football británico haya tenido un impacto tan grande en los finales del Siglo XIX. Uno de los que se apasionó por este deporte fue un joven abogado de 24 años, llamado Jules Rimet, quien junto a Ernest Weber decidieron fundar en Red Star Club Francais. Lejos de cualquier ribete comunista, la “Red Star” del nombre fue una recomendación de una tal Miss Jenny, institutriz de Rimet, como homenaje a la Red Star Line, una famosa  empresa de transporte marítimo de la época que solía usar para ir y venir de su Inglaterra natal.

Rimet fue un ferviente amante del deporte, siempre desde el plano dirigencial. Por muchos años, el Red Star fue su gran amor, siguiendo con la Ligue de Francia, luego la Federación de Fútbol de Francia, para terminar fundando la FIFA y el broche de oro de su carrera: la Copa del Mundo. Es fácil irse por las ramas con Rimet, pero intentaremos quedarnos en su paso por el Red Star.

Tras fundar el equipo, junto a sus amigos y hermanos, en 1898 Rimet afilió el club a la Unión de Sociedades Deportivas Atléticas de Francia (USFSA), empezando en la Tercera División. Para 1904, el Red Star ya estaba en la máxima categoría de campeonato de fútbol de esta Federación, la cual abandonaría en 1910 para jugar en la Ligue de Football Association, primer ente 100% futbolístico de Francia. Allí ganarían su primer título: la Ligue Nationale de 1912.

El Red Star siguió progresando a la par del fútbol francés. Durante la década del ’20 sería uno de los primeros grandes ganadores de la Coupe de France, con cuatro títulos en ocho temporadas. Además, el equipo fue uno de los pioneros de la Primera División de Francia, actual Ligue 1, en 1932, aunque también tendría el triste récord de ser el primero en descender a la Ligue 2. Regresó a la temporada siguiente y se mantendría con cierta estabilidad hasta 1950, con un paso del argentino Guillermo Stábile.

En 1942, con Helenio Herrera entre sus filas, el Red Star ganaría su último gran título, llevándose la Coupe de France ante el FC Sete. Curiosamente, este torneo es uno de los pocos que se siguieron disputando en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Rimet, en el centro, ve al Red Star ganar su última Coupe de France, en 1942.

La Segunda Guerra Mundial marcó un antes y después para Europa, en todos los sentidos. El período de posguerra fue duro para el Red Star, que no solo empezó a alternar entre el las segundas y terceras categorías de Francia, sino que también incurrió en varias fusiones con otros equipos. En 20 años, el club se llamó Red Star Olympique Audonien (1944–46), Stade Français-Red Star (1946–48), Red Star Olympique Audonien (1948–55) y Red Star Football Club (1955–66).

Para 1970, el Red Star parecía nuevamente estabilizado en la Ligue 1, con campañas irregulares pero manteniendo la categoría tras tres temporadas. Ese mismo año, el Paris FC y el Stade Saint-Germain, dos clubes modestos de la ciudad, resolvieron fusionarse para crear el Paris Saint-Germain, en un intento de generar un club más protagonista de la capital francesa. Para el curso 1974/75, el PSG ya estaba en la Ligue 1, categoría que nunca abandonaría. Curiosamente, sería la última del Red Star en Primera hasta hoy. Con apenas 7 victorias sobre 38 partidos jugados, el equipo fundado por Jules Rimet terminó último entre 20 equipos. ¿Los cruces entre ellos? Victoria como local para PSG y empate en terreno del Red Star.

Desde 1974 a la fecha, PSG se ha convertido en un grande del fútbol francés. Si bien se hizo un lugar entre los más ganadores de su país, con seis Ligue 1 y 11 Copas de Francia, además de otros 13 títulos locales, la mayor parte logrados después de las fuertes inversiones de el Qatar Investment Authority de Nasser Al-Khelaifi, uno de los empresarios más acaudalados de Medio Oriente. Sin embargo, antes de los tiempos de fichajes estelares como Zlatan Ibrahimovic, Neymar, Edinson Cavani o Ángel Di María, el PSG ya había cumplido el objetivo de creación: darle una plaza fuerte a París en el escenario del fútbol francés. Incluso cuando no lograba títulos, el PSG ya contaba con un de las hinchadas más grandes de Francia. Aunque los euros de AlKhelaifi le hayan inyectado títulos en estos años, la popularidad de PSG es indiscutible.

Por su parte, el Red Star se ha transformado en un equipo de culto. Tras tres nuevos cambios de nombres – AS Red Star (1976–82), AS Red Star 93 (1982–01) y Red Star Football Club 93 (2001–10), ahora es el Red Star Fotball Club. Mientras PSG se quedó con el mainstream del fútbol parisino, el “Etoile Rouge” ha mutado entre las sombras del ascenso francés. Aunque casi logra el regreso a la Ligue 1 en 2016, tras quedar a un punto de puestos de ascenso, una pésima temporada 2016/17 lo condenó nuevamente al Championnat Nacional, tercera categoría del fútbol galo.

Lejos del espíritu que motivó a Miss Jenny a proponer el nombre Red Star, la Estrella Roja terminó convirtiéndose en un símbolo de la París obrera y una referencia ineludible a la izquierda de Francia. El principal motivo es que, desde 1909, el Red Star tiene su estadio en Sain-Ouen, uno de los barrios obreros más grandes de la periferia de la ciudad luz.

Si bien los éxitos deportivos no afloran en el Red Star, sí lo hacen sus jugadores. Situado en los suburbios de París, el club siempre tuvo las puertas abiertas para las minorías y grandes masas migratorias que viven en la periferia parisina. Así, han pasado por sus divisiones juveniles jugadores como Alex Song (ex Arsenal/Barcelona), Abu Diaby (ex Arsenal), Moussa Sissohko (Tottenham) y Sofiane Feghouli (ex Valencia), entre otros.

Con el honor de tener a un prócer del fútbol mundial como Jules Rimet dentro de su ADN, el Red Star vive con la dualidad de estar, al mismo tiempo, en lo profundo del ascenso francés y en la historia grande del fútbol galo.

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