Nunca nos fuimos, pero ahora volvimos. Los ’90 en el fútbol argentino. Primera entrega: Torneo Apertura 1990.

Inauguramos nueva sección, en la que haremos un breve repaso de los torneos jugados durante la década de los 90 en nuestro país. Equipos, jugadores, partidos trascendentes, campeones, pecheadas, todo tendrá su lugar mientras demos cuenta de unos años a los que al menos un tercio de la población mira con nostalgia suicida.

El segundo semestre de 1990 arrancaba con Alemania Federal consagrándose campeona del mundo contra Argentina un 8 de julio, gracias a Codesal y al estreno de “Sensini arruinando finales en lugares”. Terminando el mismo mes un desconocido para el mundo Alberto Fujimori ganaba las elecciones en Perú sobre un Vargas Llosa que todavía hablaba pestes del liberalismo. Apenas arrancado Agosto cien mil iraquíes invadían Kuwait, iniciando la Crisis del Golfo y mandando a Saddam Husein al equipo de los villanos. En Octubre se disuelve la República Democrática Alemana, produciéndose en consecuencia la unificación alemana. Mientras en Argentina la hiperinflación del año anterior comienza a ceder, dando paso  a un proceso de privatización de las empresas públicas empezado por Entel en julio, mientras la prensa se interesaba mas por el culebrón del presidente echando a su familia de la Residencia de Olivos. En septiembre era asesinada en Catamarca Maria Soledad Morales, y el 3 de diciembre se producía el segundo alzamiento carapintada comandado por Seineldín, que conducía 26 días después al indulto presidencial a los comandantes de la Junta Militar.

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Mientras vendían el pais. Te suena?

¿Y el fútbol? A eso vamos. Y que mejor que arrancar por el campeonato mas atípico de todos los transcurridos en ésta década, además de ser el primero, claro. Por atípico no nos referimos a la imagen de ver a Marcelo Bielsa festejando un título, sino porque fue el único de los jugados en esos diez años cuyo campeón se decidió tras una final entre los ganadores de los dos torneos disputados en la temporada 1990/91. Pero vayamos un poco mas atrás. Luego de cinco temporadas jugadas con el formato de dos ruedas, todos contra todos y calendario europeo, la AFA decidió apretar reset y crear los ya legendarios torneos Apertura y Clausura, manteniendo el comienzo de la temporada a mitad de año, pero consagrando un ganador de cada rueda, los cuales se enfrentarían en una final a ida y vuelta para decidir el campeón del fútbol argentino.

Ese último torneo largo (1989/90) había decretado como ganador a River Plate, dirigido en la primera rueda por Mostaza Merlo y en la segunda por un Daniel Pasarella recientemente retirado como jugador, quien sumaba así su primer galardón como técnico. Tanto Instituto como Racing de Córdoba perdieron la categoría, el primero por promedio y el segundo tras caer en un desempate 5-0 contra Chaco for Ever. Por su parte del Nacional B llegaban dos tradicionales equipos, Huracán volviendo de su primer periplo por el ascenso tras cuatro años y Lanús al que le costó largos catorce volver a la máxima categoría y hasta sufriendo un corto paso por la Primera C en el medio.

De esa manera los veinte participantes de la Primera División Temporada 1990/91 fueron: Argentinos Juniors, Boca Juniors, Chaco For Ever, Deportivo Español, Deportivo Mandiyú, Estudiantes de La Plata, Ferro Carril Oeste, Gimnasia y Esgrima La Plata, Huracán, Independiente, Lanús, Newell’s Old Boys, Platense, Racing Club, River Plate, Rosario Central, San Lorenzo, Talleres de Córdoba, Unión de Santa Fe y Vélez Sarsfield.

Y un 20 de agosto de 1990 dio comienzo el Torneo Apertura con ocho partidos jugados ESE MISMO DIA (los dos últimos  se jugaron un mes después por distintos motivos).

  • Estudiantes de La Plata 1 (Roberto Trotta (p)), San Lorenzo 1 (José A. Castro)
  • Newell’s Old Boys 1 (Gerardo Martino (p)), Platense 0
  • Boca Juniors 3 (Luis Abramovich, Walter Pico y Carlos Tapia), Argentinos Juniors 2 (Patricio Hernández y Carlos J. Mac Allister)
  • Deportivo Mandiyú de Corrientes 2 (Félix Torres 2), Huracán 2 (Sergio Saturno y Antonio Mohamed (p)).
  • Racing Club 2 (Hugo Pérez (p) y Víctor Andrada), Unión de Santa Fe 2 (Víctor R. Ramos 2 (1p))
  • Talleres de Córdoba 1 (Elvio Vázquez), Independiente 1 (Mauro Airez)
  • Deportivo Español 0, River Plate 1 (Juan A. Sánchez)
  • Ferro Carril Oeste 0, Gimnasia y Esgrima La Plata 0
  • Lanús 1 (Gilmar Villagrán), Chaco For Ever 3 (Celso Freyre, Hitler Saldivia Tilico y Marciano Chilavert González)
  • Vélez Sarsfield 0, Rosario Central 1 (Ariel Santoro)

Tanto Boca (con Carlos Aimar como DT) como River arrancaban ganando, los de Avellaneda empatando y el Newell’s de Marcelo Bielsa comenzaba su carrera hacia el título gracias a un gol convertido por otro futuro técnico de la selección y subcampeón de la Copa América. Pero el dato de color de la fecha, negro en éste caso, se lo quedaba el brasileño HITLER Luis Saldivia, al que le decían Tilico, campeón uruguayo con Bella Vista ese mismo año y verdugo de River en la final de la Supercopa del año siguiente con Cruzeiro.

Las siguientes fechas mostraron un deslucido empate entre Racing e Independiente 1-1 (Fecha 2), el primer (pero no último) partido perdido por Bielsa en su carrera (Fecha 3. 1-2 contra Huracán), el empate a cero entre San Lorenzo y Huracán quienes se enfrentaban luego de cuatro años (Fecha 4), la racha de cuatro partidos ganados en forma consecutiva por Boca (Argentinos, Huracán, Unión e Independiente) que se cortaron en la quinta fecha y en la Bombonera cuando un enorme Jorge Ciancaglini clausuró el arco del Chaco For Ever de Rodolfo Motta.

En la sexta jornada se jugó el clásico entre River y Boca en cancha del primero, quien con goles de Jorge Higuaín y el Polillita Da Silva le daba un golpe a su rival del que no se recuperaría en el resto del torneo. Cabe destacar que esta victoria millonaria fue una de las dos únicas que conseguiría en el clásico en condición de local EN TODA LA DECADA, teniendo que esperar largos nueve años para poder festejar nuevamente en su cancha.

Pero si hablamos de partidos trascendentales para el campeonato, debemos irnos a la octava jornada cuando se disputó el clásico rosarino en Arroyito. El Central de don Angel Tulio Zof llegaba puntero y de ganarle a Boca en la Bombonera, mientras que los del Parque Independencia se habían ido con las manos vacías del Monumental en su última derrota que tendrían en todo el torneo. Y en un partidazo como pocas veces se da entre éstos dos clubes, la lepra se llevaría un triunfo para el recuerdo superando 4-3 (Gamboa, Zamora, Ruffini y Sáez) a un muy buen conjunto donde brilló pese a la caída un joven David Nazareno Bisconti, autor de los tres goles de su equipo.

Sin embargo para Newell’s la víctoria clásica no significó un envión anímico tan evidente, ya que empató sus tres partidos siguientes, dos de ellos de local y ante rivales que no peleaban arriba como Gimnasia, Ferro y un Vélez que si estaba en la parte alta de la tabla. Recién en la fecha 12 volvió a la victoria, tras superar en el Bajo Flores a Deportivo Español  con los tantos de Ariel Boldrini y el Tata Martino. Y con el triunfo ante Lanús en la fecha siguiente tomaría la punta del torneo que ya no abandonaría mas, aprovechando la caída de River frente a Independiente en la Doble Visera.

Justamente en la jornada doce se dieron uno de los hechos mas bizarros en la historia de nuestro fútbol argentino, y sabemos que eso es mucho decir ya que sobran ejemplos en ese sentido en sus mas de 120 años de disputa ininterrumpida. Se enfrentaban Vélez y San Lorenzo en Liniers, en una época donde no existía aún la rivalidad que principalmente los del Fortín quieren darle a éste cruce. No pasaba demasiado en el campo de juego, aunque ya tres balones habían caído en las tribunas sin ser devueltos y uno estaba pinchado. Y luego de que un quinto cayera en la popular visitante se dio el absurdo. No había mas pelotas para seguir jugando. El árbitro Juan Bava esperó que tanto de las tribunas o de utilería le acercaran alguna, pero luego de unos minutos se decidió a suspenderlo (!). El partido se reanudó mas de un mes después, pero la bizarreada de que en la primera división del fútbol subcampeón del mundo se suspendiera un partido por falta de pelota ya había quedado en la memoria colectiva.

Antes de adentrarnos en la recta final del torneo, vale la pena detenerse otro momento para hablar de un equipo sensación, aunque en este caso no sepamos bien a que clase de sensación nos estamos refiriendo. Y no es otro que Racing Club dirigido por el uruguayo Nelson Chabay, con el héroe nacional de ese momento Sergio Goycochea en el arco (la incorporación bomba del torneo), Rúben Paz y @hugohlamadrid, entre otros. Luego de una extraña gira por Africa de donde solo se trajo a Carlos Roa contagiado de evangelismo paludismo, la Academia empató sus primeros NUEVE partidos, récord en el fútbol argentino. Recién en la décima jornada rompieron la racha al superar al Granate de visitantes por 4-1, y cuando la ilusión había prendido en sus hinchas, volvieron rápidamente a la realidad cuando al partido siguiente cayeron de local contra Talleres por 1-3. Todo muy Racing, diría algún mal pensado.

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El verdadero Deportivo Empate

Volviendo a la lucha por el campeonato, en las fechas 14, 15 y 16 Newell’s sumó dos victorias (Racing y Mandiyú en Corrientes) con un empate (Talleres), mientras que tanto River como Central y Vélez no pudieron arrebatarle el primer puesto. En la decimoséptima jornada los de Bielsa recibían a un necesitado Boca Juniors. Los xeneizes llegaban a Rosario con el Cai Aimar en la cuerda floja, tras conseguir solo dos victorias en los últimos 12 partidos, sumada además la decisión del técnico de colgar a Claudio Marangoni tras la derrota en el Monumental, soportando desde ese momento el cantito de La Doce “Es Marangoni y su ballet, olé, olé”. El 7 de diciembre con el gol de Fernando Gamboa el local se llevaba una victoria fundamental en lo anímico para convencerse de que el campeonato estaba en la palma de su mano, teniendo solo dos compromisos por delante.

En la fecha siguiente dieron otro paso gigante al superar nuevamente como local a Estudiantes por 2-0 con tantos de Boldrini, llegando a la última fecha con un punto de ventaja (27 a 26) sobre un  River que había dado cuenta de Ferro por 3-0. El tercero en discordia, Velez, cayó sorpresivamente de local contra Chaco For ever quedando a tres puntos, con lo que en tiempo de dos unidades por victoria ya había quedado fuera de la lucha por el campeonato.

Pero antes de meternos en la definición, es menester mencionar un lamentable episodio ocurrido en esa fecha que terminó con un hincha muerto en un estadio, uno mas en nuestro fútbol que se ha acostumbrado a sucesos tan espantosos. En la Bombonera, ya sin el Cai Aimar desde la fecha anterior y con Marangoni de titular, Boca recibía solo por el fixture a San lorenzo, cayendo desde los 4 minutos del primer tiempo por un tanto de Víctor Hugo Ferreira. Durante el entretiempo comenzaron los incidentes entre los hinchas cuervos presentes y parte de La Doce que había aparecido en la platea alta pegada a la popular visitante. Un caño de agua arrancado y arrojado desde esa tercera bandeja cayó e impactó en la cabeza de Saturnino Cabrera, un infortunado hincha de Boca que falleció en el acto. Con los jugadores ya en el campo se produjo una hecatombe: éstos pidiendo al árbitro que suspendiera el partido, y la policía que previamente había liberado la zona para la pelea apareciendo solo para reprimir a todos los presentes en el estadio. El partido finalmente se les dio por perdido a ambos clubes. Acá pueden leer con mas detalle todo lo sucedido.

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Reconstrucción que sacó EG de la tragedia

La definición

Por la última fecha del Apertura, el puntero Newell’s debía enfrentar en Caballito a San Lorenzo, mientras que River recibía a Vélez. El 22 de diciembre de 1990 Marcelo Bielsa ponía a éstos once jugadores en la cancha: Norberto Scoponi; Julio Saldaña, Fernando Gamboa, Mauricio Pochettino y Eduardo Berizzo; Darío Franco, Juan Manuel Llop y Gerardo Martino; Julio Zamora, Cristian Ruffini y Ariel Boldrini. Mientras que Ricardo Gareca ponía en ventaja a la visita en Nuñez, en la cancha de Ferro Ruffini parecía asegurar el campeonato con un golazo de tiro libre. Pero luego tanto Flavio Zandoná para San Lorenzo como el polillita Da Silva para River volvían a poner todo igual. Los millonarios fueron con todo por la victoria, pero se toparon con un tal Discreción Cautela Ubaldo Matildo Fillol que justo jugaba su último partido como profesional y se despedía de la forma que merecía semejante monstruo del arco atajando todo lo que le tiraban, hasta un penal ejecutado por Da Silva que podría haber forzado un desempate. El partido en Caballito terminó empatado y todavía quedaban ocho eternos minutos en el Monumental, seguidos por los jugadores leprosos en el campo de juego por varias radios, esperando conocer su suerte. Sobre el final, el gallego González ponía el definitivo 2-1 para Vélez, desatando el festejo contenido de jugadores e hinchas, y ya con el silbato final pudieron celebrar el título que en realidad solo les daba el pasaje a la final de la temporada, pero andá a explicarle eso a una persona así:

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De ésta manera termina nuestro breve recorrido por el Apertura 1990, aunque para conocer el campeón de la temporada habrá que esperar a la próxima entrega donde repasaremos el Clausura 1991 y la Final de la Temporada 1990/91. Hasta entonces.

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