Kakuma

Habiendo tantas cosas sobre las cuales escribir, veamos mejor que pasa con las personas que se dedican a seguir practicando futbol a pesar de no tener un hogar.

El protestantismo como ética y como religión ha sabido calar hondo, tal como sabemos, en clubes europeos como Hearts of Midlothian, Rangers, Manchester City, Linfeld de Belfast. Pero su acción dentro del deporte mas popular del mundo traspasó fronteras mucho mas allá de lo imaginado.

La Federación Luterana Mundial organiza desde hace 25 años la vida del campo de refugiados mas grande del mundo ubicada en Kakuma, una localidad al noroeste de Kenia que ha sido largamente sobrepasada por la dimensión del albergue para refugiados: tiene 15 kilometros cuadrados de superficie y su longitud llega hasta los 10 kilómetros.

En este lugar viven mas de 180 mil personas, muchas de ellas provenientes de Sudán del Sur, pero mas recientemente ha llegado gente de Somalia, Uganda, Burundi y el Congo. Fue construida en 1991 pensada para ser de carácter temporal, pero al día de hoy hay gente nacida dentro de Kakuma que ha vivido toda su vida allí adentro, ademas de los 14 mil chicos que permanecen allí sin sus padres. Por supuesto, donde haya vida habrá futbol. Dentro de los 592 equipos deportivos registrados dentro de Kakuma, la mayoría de ellos se dedican a la redonda, por lo que no fue difícil conseguir equipos para concretar el sueño de armar la Kakuma Premier League.

En 2016, la liga debutó con 12 equipos y tuvo una popularidad impresionante, con partidos que llegaban hasta los cinco mil espectadores. El ganador del torneo se lleva la bolsa de 50 mil chelines kenianos (500 dólares al cambio actual) lo que le representa un ingreso clave: poder renovar su equipo y sus botines para el torneo siguiente.

Los clubes mas populares son el Okapi FC – principalmente de jugadores congoleses – y los Naath Boys -creado mayormente por sudaneses del sur-. Los nombres de los otros clubes desbordan de africanidad: Lamassia FC, Equitoria United, Muungano FC, Virunga FC, Alliance FC, All Stars, 99 Mountains, Juluda FC, Flamingo FC y Young Star. Como se puede esperar, los partidos son muy físicos y hay muchas faltas no cobradas entre tackles deslizantes, codazos y puños, ademas de bailes en los festejos e intimidación por parte de las hinchadas.

La creación de esta liga fue un anhelo de la FLM durante muchos años, pero no se pudo concretar hasta tanto no se pudiera conseguir un micro escolar que pudiera trasladar a los equipos dentro del campo para que no tuvieran que caminar varios kilómetros en el desierto, azotados por el revoloteo de los mosquitos, bajo el ardiente sol keniata.


El desarraigo, la pereza y el aburrimiento dentro del campo lleva a muchos de los refugiados a caer en la depresión y las drogas mientras tienen que lidiar con la opresión policial, las enfermedades y el crimen, por lo que el futbol opera como una gran vía de escape a todos los problemas cotidianos. El campo salva a los refugiados del peligro mas inmediato: la guerra civil en sus países de origen. Pero una vez que estan allí y terminan la escuela secundaria ya no tienen mas nada que hacer: difícilmente encuentren trabajo en Kenia o en otros países. “Salir del campo para poder llegar a Europa o Estados Unidos es un sueño lejano que quizas nunca llegue a concretarse, por lo que intentamos darles una solución tangible y durable aquí” expresó Tom Mboya, artífice principal del sueño de la KPL.

El único jugador profesional que ha salido hasta ahora del campo es Awer Mabil, jugador del Paços de Ferreira portugues (su pase pertenece al Midtylland) quien se considera sudanés del sur a pesar de haber nacido en Kakuma, pero ha representado a la selección australiana sub 20 gracias a conseguir por intermedio de su tío status de refugiado australiano en 2006.

Disclaimer: muchas de las imágenes corresponden a Kainaz Amaria
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