Grandes fotos del fútbol – Vol IV

Seguimos con este segmento en el que, como dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras. Esta vez nos vamos a posar en algunos de los más polémicos momentos que se vivieron en Inglaterra.

Los hombres malos

2 - Vinnie Jones - Gazza

El fútbol inglés de los años ´80 era asociado estrechamente con violencia. Eran años en que los hooligans destrozaban todo en cualquier cancha y en los que, lamentablemente, eran protagonistas de algunas de las grandes tragedias del fútbol, como las de Valley Parade con 56 muertos y la de Heysel con 59 con sólo once días de diferencia; una en el estadio del Bradford, y la otra en Bélgica, pero con hinchas del Liverpool como protagonistas. Cuatro años después llegaría la peor de todas, la de Hillsborough en 1989, con la muerte de 96 personas debido a una avalancha durante las semifinales de la Copa Inglesa entre el Liverpool, nuevamente, y el Nottingham Forrest.

En el medio de todo eso, llegamos a la temporada 1987-88, donde justamente los Diablos Rojos lograrían el título de Liga gracias a los goles del irlandés Tony Aldridge. El 6 de febrero de 1988, se enfrentaban dos equipos que andaban en la mitad superior de la tabla en el Plough Lane de Londres. Allí, una de las sorpresas del campeonato, el Wimbledon, enfrentaba a un Newcastle que tenía un buen equipo pero no terminaba de ensamblarse, aunque el talento de su juvenil figura hacía ilusionar a la ciudad. Esa figura era nada menos que Paul Gascoigne, quien con sólo 21 años de edad iba a ser elegido Juvenil del año. Del otro lado, se ubicaba uno de los equipos más rústicos de la liga, donde el inclasificable Vinnie Jones comandaba una jauría de perros hambrientos dispuestos a todo… El encuentro terminó con un aburrido 0 a 0, pero la imagen de Vinnie tomando literalmente de las pelotas al bueno de Gazza recorrió el mundo. Además de eso le cometió 14 (!) infracciones, además de alguna que otra escupida. Gascoigne recuerda lo que le dijo apenas ingresaron al campo de juego: “Se me acercó y me dijo: ‘Me llamo Vinnie Jones, soy gitano, gano mucho dinero. Te voy a arrancar la oreja con los dientes y luego la voy a escupir en la hierba. ¡Estás solo, gordo, solo conmigo!’. La respuesta luego del partido del enorme mediocampista inglés, fue mandarle un ramo de rosas, cosa que no sólo Vinnie devolvió, sino que además le mandó una escobilla para baño como regalo. Increíblemente, ambos festejarían al final de la temporada. Gascoigne su pase al Tottenham, y Jones, para sorpresa de propios y extraños, la FA Cup de esa temporada, tras vencer al todopoderoso Liverpool por 1 a 0, pero esa es otra historia.

Y te esnifan, la cabeza, cada día más…

7 - Fowler snifando

Seguimos en la liga, ya hecha Premier, pero once años después. El 3 de abril de 1999 se jugaba uno de los clásicos más importantes del país, el famoso derby de Merseyside entre el Liverpool y el Everton. El equipo de los llamados Spice Boys era el terror de las noches y un condimento clásico para el periodismo amarillo. Steve McManaman, Jason McAteer, David James, Jamie Redknapp y Robbie Fowler eran parte de ese quinteto mágico. Durante la previa del partido y también en la cancha, los hinchas Toffees entonaban una canción tratando a Fowler de drogadicto. La venganza del tremendo delantero inglés, que en su niñez decían que era del Everton, fue clavarle dos pepas para el 3 a 2 final, pero fue el festejo esnifando cocaína el que dio la vuelta al mundo. Gerard Houllier, su entrenador, trató de salvarlo diciendo que era una celebración clásica de Camerún que le había enseñado su compañero Rigobert Song. La Federación Inglesa no le creyó y lo suspendió por cuatro partidos con una multa de 32.000 dólares.

Manos arriba

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El 14 de mayo de 1938 es recordado como un día negro para la selección inglesa, y no justamente por un hecho deportivo. El combinado pirata (modo Crónica off), se enfrentaba a su par alemán en Berlín, como devolución de gentilezas tras algunas visitas teutonas a las islas. Adolf Hitler ya había anexionado Austria, y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña no quería complicar las relaciones internacionales con sus pares alemanes, cosa que motivó el pedido del saludo nazi cuando se entonaba el himno local. La idea, no cayó bien en los jugadores, y tuvo que aparecer Sir Neville Henderson, embajador británico, para convencerlos. El Heil Hitler durante el partido terminó haciéndose, y la foto quedó para la posteridad como el día de la vergüenza. Algunos de los altas jerarcas del nazismo, como Hermann Göring, Rudolf Hess, y Joseph Goebbels estaban en el estadio. Stanley Matthews, uno de los goleadores en el 6 a 3 final de los ingleses, recordó alguna vez: “Todos los futbolistas ingleses estaban furiosos y en total desacuerdo, yo incluido. Eddie Hapgood, por lo general un capitán respetado y devoto, meneó su dedo hacia el mandatario y le dijo lo que podía hacer con su saludo nazi, el cual involucraba metérselo en donde el sol no brilla”. Un año después, comenzaba la Segunda Guerra Mundial, y la foto, entonces, tomó dimensión histórica.

Roy Keane Special Edition

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El 27 de septiembre de 1997 el Manchester United visitaba al Leeds para seguir peleando el título, ya que se encontraba segundo luego de diez fechas mientras el local estaba en la mitad de la tabla. Los Red Devils se iban a poner en ventaja, pero la nota del día fue cuando el capitán visitante, Roy Keane, fue a buscar una pelota al vacío marcado por el noruego Alf-Inge Haaland, quien le ganó la posición pero Keane intentó tirarle una zancadilla y su pierna se trabó de una forma que cayó derrumbado. El defensor noruego, pensando que el irlandés estaba haciendo teatro para simular una falta, salió rápidamente a decirle que se levante, mientras Keane permanecía inmóvil en el piso.

1 - Keane - Haaland

La teoría de Haaland estaba equivocada, uno de los emblemas del United se había roto los ligamentos cruzados y se perdería el resto de la temporada. La baja de Keane fue importantísima para el equipo de Alex Ferguson, que terminó perdiendo el título ante el sorpresivo Arsenal de Arsene Wenger, mientras el Leeds terminaba en una sorprendente quinta posición. Pasaron los años, y las cosas parecían haber quedado en el olvido, menos para un hombre del carácter del loco irlandés. Era el 21 de abril de 2001 y se jugaba el derby de Manchester y una vez más, el United peleaba el campeonato, mientras que el City, como en las épocas pre Abramovich, peleaba el descenso. El equipo de Ferguson se había puesto en ventaja a los 71 con un tanto de Teddy Sheringham desde los doce pasos, pero a los 84 aparecería Steve Howey para poner el empate parcial. Dos minutos después, llegó la premeditada venganza. En una jugada completamente normal sobre el costado de la cancha, la pelota quedó en el aire, de un lado: Haaland, del otro: Keane. El irlandés no simuló para nada, le clavó un planchazo en la rodilla derecha que levantó por el aire al noruego, que parecía desarmarse en pedazos.

11 - Roy Keane - Haaland

Keane solo esperó la obvia tarjeta roja del árbitro, para ir a decirle algunas cosas a su rival que tenía guardadas hacía más de tres años… “Ya había esperado el suficiente tiempo. El balón estaba cerca, o eso creo. Toma esto, cabrón. Y nunca más vuelvas a ponerte sobre mí con cara de burla y desprecio mientras yo estoy lesionado, le dije. No esperé para que el árbitro David Elleray me mostrase la tarjeta roja. Me giré y me marché al vestuario”, esas son las palabras que utilizó Roy Keane en una autobiografía publicada en 2002. El irlandés recibió la sanción de 3 partidos y una multa de 5000 libras. Haaland pudo terminar el juego, pero nunca más pudo jugar 90 minutos. Durante los meses siguientes, el noruego fue operado hasta cuatro veces de la rodilla, aunque tiempo después reconoció que ya venia mal, y su retiro no fue exclusivamente por el patadón del mediocampista. En el libro de Keane, el ex capitán declaró: “El que la hace la paga. Él tuvo su recompensa. Me lesionó y mi actitud es de ojo por ojo. Hay cosas que lamento en mi vida y eso no es uno de ellos”. Esas palabras condujeron a una investigación de la FA y dictaminó que Keane no juegue por cinco partidos y además de una multa por más de 241 mil dólares.

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Años más tarde, volvió a hablar del tema: “Fue una acción más, esto es fútbol. Lo único que quería era pararlo. He pateado a muchos futbolistas y sé la diferencia entre hacer daño y lesionar a alguien. Yo no fui a lesionar a Haaland. Algunas cosas las dije para vender más libros…”. Haaland, en su momento declaró: “Es divertido, desde 1997 nunca me miró a los ojos. Siempre hay faltas duras en un juego como este, pero eso fue bien por encima de la pierna. No voy a decir lo que me dijo. Quiero decir que no era muy agradable. Me alegro de que mi pierna estaba en el aire, de lo contrario me habría hecho mucho daño. Me tengo que actualizar mi seguro la próxima vez que juguemos con Manchester United”. Lamentablemente para el noruego, no hubo próxima vez. Luego del retiro, Haaland le inició un juicio al irlandés por 10 millones de dólares, pero lo perdió luego de admitir que se había retirado debido a problemas en su otra rodilla, la izquierda, sin embargo, el rencor sigue. Hace algunos años, comparó a Keane con Saddam Hussein, luego de que este saque otra autobiografía titulada The Second Half, y a Haaland le pregunten por él a través de Twitter, a lo que el noruego respondió: “No puede tomar en serio a un hombre cuando tiene una barba como…” publicando una foto de Hussein como corolario de la frase. Hace poco declaró: “Él nunca ha pedido disculpas y si él no quiere pedirlas… No espero que diga ‘lo siento’. No es exactamente Nelson Mandela. Parece que esta es la forma en que él quiere que quede todo. No puedo tener mi carrera de nuevo. Tal vez él quiere demostrar que todavía es un hombre duro. Si eso es lo que quiere ser, depende de él. No es bueno hablar de esta manera, al igual que en su libro, para los niños que crecen escuchándolo. Espero que se da cuenta que tiene más responsabilidad ahora como asistente de entrenador”. Una herida abierta, que no cerrará nunca…

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