De perder la final a perderse el Mundial siguiente, o de Guatemala a Guatepeor

Para horror de arlecos y messilibers, parecía que Argentina se iba a quedar fuera de Rusia 2018, pero apareció el marido de Antonella para llevar a su grupo de amiguis a la tierra de Putin. De haberse producido lo que muchos esperábamos (?), el próximo Mundial se habría jugado sin su último subcampeón, lo que le hizo preguntarse a éste escriba si eso ya había ocurrido en el pasado. La respuesta, a continuación.

Hungría – Finalista 1938, ausente 1950

hungria 1953
El Equipo de Oro en 1953, con nenes como Puskas, Kocsis, Czibor, Bozsik, Grosics entre otros

En el Mundial de Francia 1938 Hungría llegó a la final luego de superar sin demasiados inconvenientes a las Indias Orientales Holandesas (actualmente Indonesia), Suiza y Suecia. Pero los italianos (campeones vigentes) llenos del combustible espiritual de un tal Benito Mussolini fueron demasiado para los descendientes de Atila y cayeron 4-2 en el Estadio Olímpico de París.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, la FIFA había elegido en principio 1949 como el año para retomar los mundiales de fútbol, aunque luego se decidió posponerlo un año para darle mas tiempo a los europeos para matar algún judío que se les haya escapado reconstruirse luego de 6 años de guerra absoluta en gran parte del continente, especialmente en los países del este. Sin embargo, la Guerra Fría enseguida se colaría en el medio, ya que todas las selecciones de los países que quedaron dentro del bloque comunista renunciaron a participar en las eliminatorias para el Mundial que se disputaría en Brasil, salvo la Yugoslavia de Tito que tanto en éste como en muchos aspectos se negaba a obedecer a rajatabla las directivas emanadas del Politburó de Moscú. De esa manera los magiares no pudieron revalidar en la cancha lo hecho 12 años antes. Teniendo en cuenta que a partir de esos años formarían lo que se ha dado en llamar “El equipo de Oro” que asombraría al mundo futbolístico cuatro años después en Suiza, podemos inferir que no habrían tenido mayores problemas para al menos clasificarse a la cita mundialista, como muestra tan sólo dos años después ganarían la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Helsinki. Además entre 1950 y 1956 disputaron 50 partidos de los que perderían sólo uno (y el mas importante, la final del Mundial de 1954).

Digamos que de las cuatro ocasiones en que ha ocurrido la situación que refiere el título del post, ésta podría ser la más “perdonable” ya que no solo transcurrieron 12 años entre un Mundial y otro, sino que nada menos que una guerra mundial tuvieron que atravesar los húngaros en el medio, la cual vivieron en carne y terreno propio.

Suecia – Finalista 1958, ausente 1962

suecia 1961
Suecia en 1961, el día que le ganaron 4-0 a los suizos. Con ese arquero y sus lentes vas al mundial de la cdtm

En el Mundial disputado en su propio país, los suecos clasificaron junto a Gales en el Grupo C para luego superar a la Unión Soviética y a Alemania en su camino a la final que perderían por goleada 5-2 frente al Brasil de un adolescente, y recién desvirgado por otro, Edson Arantes do Nascimento, Pelé.

Para el Mundial siguiente a disputarse en Chile, los suecos fueron emparejados en el Grupo 1 de las eliminatorias europeas junto Suiza y Bélgica, siendo sólo el primero el que se llevaría el cupo disponible. Las cosas empezaron de la mejor manera, ya que en Estocolmo superarían 2-0 a Bélgica y después darían cuenta nuevamente de local 4-0 a Suiza. En su primer partido de visitantes seguiría todo mas que bien para los escandinavos porque repetirían el resultado contra los belgas pero en Bruselas. Con 8 goles a favor y 0 en contra, solo debían empatar en su último encuentro contra los suizos para asegurarse el lugar en Chile, pero una derrota por 3-2 obligaría a un partido desempate entre los mismos rivales, ya que todavía no se tenían en cuenta ni la diferencia de goles ni los goles a favor que favorecían ampliamente a los compatriotas de Anita. Fue así que el 12 de noviembre de 1961 se disputaría en Berlín Occidental el trascendental partido entre los últimos dos organizadores del Mundial. Y pese a irse ganando al entretiempo por la mínima diferencia gracias al tanto de Yngve Brodd, los fanáticos del secreto bancario lo darían vuelta por los goles de Heinz Schneiter y Charles Antenen dejando así a Suecia sin el pasaje a Sudamérica ni la posibilidad de repetir, al menos, su subcampeonato.

 

Checoslovaquia – Finalista 1962, ausente 1966

checoslovaquia 1965
Los checoeslovacos en 1966, ya habían quedado arafue un año antes. Arafue es afuera

Justamente en Chile, los checoeslovacos quedaron segundos en el Grupo C detrás de los brasileños vigentes campeones empatando con aquellos, ganándole a España y cayendo con México (!). En cuartos de final vencerían a Hungría y en semifinales a los yugoslavos, para volver a verse las caras con el Brasil de Garrincha, Didi y Amarildo entre otros pero sin Pelé que estaba lesionado. Pero sus compañeros no lo extrañaron y con un 3-1 dejaron a los checos y a los eslovacos también (?) con las manos vacías. Era una generación de grandes futbolistas checoeslovacos, con Josef Masopust (primer ganador del Balón de Oro proveniente de Europa del este en 1962) como figura, con buenos acompañantes como Novak, Popluhar, Adamec o Pluskal.

Hacia el Mundial de Inglaterra 1966 Checoslovaquia disputó el Grupo 4 de las eliminatorias europeas junto con Portugal, Rumania y Turquía. Ya venían del fracaso de la no clasificación a la Eurocopa de 1964 y con Masopust lejos de su mejor nivel. Encima sepultaron buena parte de sus chances de cruzar el Canal de la Mancha de entrada, al perder  de local en el debut frente a los lusitanos por un GOLAZO de Eusebio y al siguiente partido en Bucarest contra los rumanos. Ya sin margen para el error, superaron a Rumania en Praga y dieron cuenta de los turcos en el no infierno de Estambul por un acotado 6-0. La última chance de acercar posiciones la tendrían en Oporto contra un Portugal  que llegaba con puntaje perfecto en cuatro partidos y sabiendo que con un empate se aseguraba el cupo a Inglaterra. Precisamente un 0-0 el 31 de octubre de 1965 terminaría con el sueño mundialista de los kafkianos, que ya eliminados le ganaron nuevamente a Turquía solo para completar el fixture.

Holanda – Finalista 1978, ausente 1982

holanda 1981
Holanda en 1981, cuando le ganaron a Chipre 3-0. Muchos ilustres desconocidos y un par que parecen clientes de la zona roja de Amsterdam

Dejamos la cuasi prehistoria futbolística para repasar el último caso hasta el presente (gracias a Jorge Célico Lio Messi) en que un finalista no pudo jugar el Mundial siguiente. Luego de que la Naranja Mecánica de Rinus Michels y Johan Cruyff se estrellara contra la Alemania de Gerd Muller en 1974, Holanda tuvo pronta revancha cuatro años después pero ya sin el padre de Jordi volvieron a cebollitear frente a la Argentina de Videla, Massera y Agosti Kempes, Fillol y Menotti.

Con esos antecedentes, se pensaba que podrían conseguir uno de los dos cupos que daría el Grupo 2 de las eliminatorias europeas hacia España 1982, aunque por el tenor de los rivales (Bélgica, Francia, Irlanda y la pobre Chipre) quedaba claro que no sería un trámite para los neerlandeses. Ganaron los dos partidos frente a Chipre (como hicieron todos, salvo Chipre obviamente), pero contra Irlanda sacaron un solo punto, contra Francia ganaron un encuentro y perdieron el otro y lo mismo contra su clásico del sur Bélgica (como ya nos contó de manera extraordinaria Ysec en éste post). Fue la derrota en París por 2-0 un 18 de noviembre de 1981 lo que terminó por sepultar las esperanzas naranjas, con un plantel ya en plena renovación y sin las figuras que habían colocado al pequeño país europeo en el mapa del fútbol mundial la década anterior.

 

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