Descodificado

Se vence el plazo de gracia que FOX y TNT le dieron al usuario simple, liso y llano de gozar de las bondades de la Superliga y llega a nosotros la pregunta, la inquisitoria por parte de la empresa de cable: ¿Instala el Pack SuperLiga HD? Esquive la bilis que dejamos y los pedazos de teléfono y siga leyendo, querido amigo.

Domingo a la noche, uno ya había cumplido con el rito anual del Día de la Madre, ya estaba, llega nuestro momento, juega Boca. Si querés lo situamos más temprano cuando jugó River, o incluso el día anterior cuando lo hizo Independiente o Racing. Da lo mismo. Por un bendito momento el pibe se fue a la pieza, la patrona se fue a hacer sus cosas (porque el sábado a la noche o se pide pizza o no se come. Y el domingo no se cena, eso se sabe) y vos te sentás a ver el partido.

En eso, el Pollo Vignolo (o el que te haya tocado) dice, así, muy suelto de cuerpo “¿Ya te suscribiste al Pack Futbol HD? ¡Hacelo ahora y disfrutá del Superclásico en Alta Definición!” Y después de quitarte la imagen mental de los granos de Fabra en HD o las canas que no llegó a teñirse Ponzio de la barba, hacés algo que no se suele hacer el fin de semana: pensás. ¿Cuándo es el Superclásico? A ver, te ponés a buscar en internet (antes tenías el fixture que te daban en la agencia de quiniela, pero ahora no les da para eso. Aparte sería larguísimo, tendrían que imprimirlo más grande que los 10 de la Nacional y Provincia) y ahí ves: 5 de Noviembre, falta, falta. Pero al toque te cae otra fichita: Habían dicho que los partidos los iban a pasar por el servicio básico hasta la fecha 6. Y el Superclásico, como no podía ser de otra manera, es en la fecha 8. Y encima, la fecha 6 es la que se está jugando…

“Señor FOX/TNT, usted es diabólico”

Y ahí la perorata del relator y comentarista diciendo “Si, yo ya lo contraté” y sarasa empieza a cobrar sentido. Y caés que se cae el telón de la “gratuidad” (Porque, al fin y al cabo, si no pagabas el cable, no lo veías) y te das cuenta que la vida de la SuperLiga en el servicio básico se terminó inexorablemente el Lunes 16 de Octubre con un Arsenal – San Martín de San Juan. Ni siquiera bien arriba (con el mayor de los respetos que me merecen ambas instituciones. Bueno, una no tanto), con dos peleando la punta o el ingreso a una Copa o mandando a alguno al descenso. No, a lo sumo puede peligrar el asiento de un DT, mirá con lo que uno se tiene que conformar, pero es como si la banda del Titanic se hundiera tocando el Feliz Cumpleaños. Por lo menos perdió Arsenal.

Y volvés a revisar las cuentas mentales que hiciste la vez pasada y vos (que de pedo seguís manteniendo el cable porque con algo hay que entretener al pibe y el HD ni siquiera se te pasó por la cabeza contratarlo porque Clarence con más definición sería lisérgico), que andás con tu servicio básico a cuestas tendrías que poner $550 mangos más o menos por mes para ver los partidos. Hacés la cuenta del anual y enseguida te ponés a pensar en cuántos partidos netos ves. Ahí la ficha suena más fuerte. La verdad que mirás el de Boca (o el de River, o Independiente, etc.) y por ahí pispeás algo de algún otro, pero no mucho más. ¿Se justifica el pago adicional?

“Bueno, ahora calculemos cuanto sale sin el Pack de Playboy, Robin. Ya te pago Internet, vieja, aprendé a buscar”

Entonces, como si uno se lo hubiera pedido, sale la voz del comentarista y te tira “¡Preparate para vivir el Superclásico como nunca lo viste! Cobertura HD, multicámaras, show en vivo, invitados especiales…” y sigue como vendedor del Roca pero con menos swing. Y empezás a analizar las “novedades”: cobertura HD, que hasta el año pasado era gratis. Si, la garpaba el Estado, por lo que indirecta o directamente algo de eso pagábamos, pero tu poder adquisitivo no bajaba por eso. A lo sumo subía el de algún ministro o secretario, pero el tuyo no variaba, salvo lo que te salía la antena del TDA, 6 gambas de una, ponele. Ahora te lo quieren vender como una novedad, como algo nunca visto. Bueh.

Multicámaras, ajá. Ponele que sos un obsesivo del análisis táctico y te gusta verlo desde la óptica del DT o desde la cámara tipo Play que dicen van a poner y vas cambiando a cada rato porque tenés complejo de director de televisión. Pero, la posta hermano, acá entre nosotros, es que cuando empieza el partido, salvo que te corra refrigerante por las venas, el control no lo tocás, porque lo que tocás se calcina, se desmaterializa por lo que te genera un partido así. A lo sumo subís y bajás el volúmen pero, ¡oh de aquel que ose tocar el control remoto durante el partido! Volará desde un pedacito de pan a la pava entera hirviendo de ser necesario. No me cambia la multicámara viejo, llamame antitecno, análogo, Neanderthal, como quieras, pero eso no me suma, macho.

El item siguiente: SHOW EN VIVO. A ver, ¿a quién en su sano juicio se le ocurre que es una buena idea poner un show en el entretiempo de un SuperClásico? El que va ganando lo aprovecha para ir a mear y verduguear al de la contra que tenga al lado o en el grupito de Whatsapp o ventana de por medio. ¿Y si vas perdiendo? Ni la tele querés mirar hasta que vuelva, mirá si te va a llamar la atención así sea Lali Espósito meneando el totó en tanga. Esas cosas no sirven acá, capo del espectáculo. ¿Qué vas a poner, a León Gieco a que cantemos una que nos aúne como pueblo cuando adentro de la cancha se quieren matar? ¿Te parece que si toca “Sólo le pido a Dios” en el segundo tiempo van a salir todos los jugadores de ambos equipos intercalados y haciendo una ronda como la de Un Mundo Sin Abogados? Esto no es el SuperBowl, maestro. Acá el fútbol se vive de otra manera, esa no va.

¿Y los “invitados especiales”? Y ahí te vienen a la memoria los comentarios del Chelo Delgado con el tono de voz de Cubero con helio y la velocidad de la mano invisible de René Lavand o el Conejo Tarantini tirando algo que pasó hace dos jugadas atrás. Y para meterte más invitados arman LA PREVIA, 12 horas ininterrumpidas de pelotudeces como la altura del pasto, lo que desayunaron los jugadores, qué música está sonando, cuál es el book de escorts que se sortea para el equipo ganador…En definitiva, cosas que rara vez aportan a lo realmente importante: el partido en sí.

Entonces te ponés a analizar lo que te dio hasta ahora el servicio básico de la SuperLiga y no encontrás tantas diferencias. Antes te pegabas un julepe terrible cuando no pasaba una goma y caía el camioncito Iveco, ahora te ponen un cartelón enorme de El Maestro que no te deja ver el pique del lateral. Antes te vendían El Sultán a cada rato, ahora era Un Gallo para Esculapio (tenemos que decir que se ganó en calidad del chivo, eso sí). Antes comentarios políticos, ahora comentaristas políticamente correctos. Pero, al fin y al cabo, lo mismo de siempre. La tan mentada RENOVACION no se dio, o si se dio resulta tediosa, como los comentarios de Matías Martin. ¿Entonces?

En definitiva, que es pagar para recibir lo mismo que teníamos gratis, o peor. En lo particular, de mis casi 37 años, 8 vi a Boca en directo por la tele, pero cuando no lo podía ver, lo escuchaba. Y lo vivías igual. Y el sentimiento no variaba. Y ahora te dicen que te quieren meter un show en un partido para justificar el aumento del abono y vos pensás que el único show que querés ver es el de tu equipo cagando a goles al rival. Que hasta eso parece que te quieren sacar, firvolizándolo cada día más, sectorizándolo, como si el sentimiento entendiera de posición social. Si no se puede ver, no se verá, a otra cosa mariposa. Metete el codificador en el puerto USB. Y no, que me hayas pasado la WWE al servicio Premium tampoco me va a convencer. A otro perro con ese pack.

“Le conviene a Luthor que esta mierda funcione para ver Boca – Defensa y Justicia, sino cobra”

Y que quede algo clarito: que uno no lo hace de rata. Ya sabemos que esa plata uno la gasta en cómics figuras de acción alcohol y otros vicios, ese no es el tema. El tema es que no da alimentar este negocio. El de la cantidad de equipos totalmente injustificada, el de los presupuestos impúdicos de algunos clubes y franciscanos de otros, de ponerle más show y menos pasión. En definitiva, el triunfo de este modelo elitista y limitante se sabe que es casi inevitable, pero si va a llegar, por lo menos que no sea por uno.

Porque no hay HD ni multicámaras ni ocho cuartos que pueda igualar el hecho de ir a la cancha, de forjar una amistad con un moncho que no conocías y darle el abrazo que ni a tu vieja le dista cuando gritan un gol. Pero te mandan las entradas cada vez más caras, te hacen cada vez más difícil seguir a todas partes a tu equipo porque te prohíben ir de visitante…Y encima pretenden que le alimentemos el negocio.

No viejo, no lo vamos a hacer. Volveremos a vivir el partidos desde la radio, volveremos a esperar hasta que “liberen” a los goles para poderlos ver. En el mientras tanto, por ahí buscaremos la opción de verlo por Internet donde siempre hay un almita caritativa dispuesta a compartir conocimiento y links y hasta, quien te dice, pegás una señal sin relatores. O te limitarás a pasar el domingo interactuando con esos seres que habitan en tu casa y dicen ser “familiares”. Dicen que a veces es mejor que ver un partido, dicen… cuando lo pruebe les cuento. Pero alimentar ese negocio, no campeón. Hasta acá llegaste y hasta acá llegamos.

­UPDATE: Venga, venga asalariado, venga, no me haga tanto puchero… Parece que FOX y TURNER se coparon y nos van a regalar (de buena onda que son) cuatro partidarios más por fecha. Cuales? Los dos del viernes y los dos del lunes, los más convocantes del Universo, por supuesto.  Así para esta fecha nos regalan Banfield-Colón, Unión – Godoy Cruz, y los dos del lunes: Defensa y Justicia – Olimpo y Tigre – Rosario Central. Falta que vuelva Ferro a Primera para ocupar su lugar en la grilla y volvemos a los 90….

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