Coming Attractions – I Believe In Miracles (2015)

Vuelve, por un suspiro, esta sección. Esta vez, trae un documental con setentismo sin terrorismo ni subversión: el sueño del Flaco Díaz Bessone (?) manejando un Ford, y de los CEOs del diario La Nación.

Año 1975. Volvemos a Brian Clough -si no saben quien carajo es, pueden leer este post-: sin laburo y después de comerse una king size hermosa -y merecida- en el Leeds United. Encima, como bocón de ley, no se achicó y fue a discutir caballerosamente (?) con el ex DT del cuadro blanco y (por entonces) actual entrenador de los Three Lions, Don Revie. Podía ser el punto de partida de una prometedora carrera como tiramierda en la sobria prensa británica. O podía ser el inicio de un milagro para un equipo mitadtablero de la segunda división inglesa, al que una ruta lo separaba de su anterior momento de éxito -ni falta hace que les diga cómo nombraron la ruta-.

Ahí arranca un tema de los Ramones I Believe In Miracles, un documental sobre el ascenso del Nottingham Forest: de Ferro Carril Oeste rojizo a ser un Rojo más rachero en Europa.

Para facilitar la lectura, dividiremos el post en dos partes. Primero, describiremos el proceso esitoso del Forest -tomándonos la libertad de excedernos un poco respecto al período tomado por la película-. Luego, cerraremos con los comentarios propiamente dichos sobre el film en cuestión.

Como decíamos, para 1975 Brian Clough estaba desempleado, pero sin ganas de ponerse una cervecería artesanal (?). Lo suyo era ser DT, pero tenía que volver a remarla: casi como cuando nos echan en el Football Manager (?), te vienen a buscar de una divisional más baja. Y esta vez, quien golpeaba a su puerta después del Boxing Day era una especie de seudo rival del Derby, aquel club donde le fué mejor: nos referimos al Nottingham Forest, que por entonces mitadtableaba en Segunda. Algo así como haber salido campeón de Primera con Platense e irte a dirigir al Bicho pero con más hinchas.

Las cosas no salieron de manera ideal en esa segunda rueda, ya que el Forest terminaría en la octava posición, a siete puntos del último de los tres ascendidos. Pero para la temporada 1976-77, las cosas se darían vuelta. Primero, porque coincidiría con su antiguo ayudante en el Derby, Peter Taylor. Y segundo, porque casualmente (?) lograría el ascenso a la Primera -en ese entonces aún no era Premier League-, después de cuatro años, detrás del Wolverhampton y del por entonces no lavadero conocido como Chelsea.

Como si fuera poco, esto recién acababa de compenzar: en la temporada 77-78, el Forest la centralearía toda perdiendo dos finales de FA Cups seguidas saliendo campeón de Primera División, sacándole siete puntos al Liverpool. Y de yapa, le ganaron la Copa de la Liga -a partir de ahora, League Cup por economía de caracteres y por cipayismo cultural (?)- a los mismos Reds.

Ya sin un Don Revie que lo cargara -que encima, pasó al ostracismo luego de no clasificar a Inglaterra ni para la Eurocopa de 1976 ni para el Mundial de Asesina Argentina 78 (encima, el muy pirata (?) firmó contrato con Emiratos Árabes Unidos mientras se estaba quedando afuera)-; a Clough y Taylor les quedaba sólo conquistar Europa. Y a pesar que les tocaría arrancar con un Liverpool que tenía MÍSTICA copera en Europa, lograron eliminarlo -aunque quedarían subcampeones de los Reds en la Liga-. Después de sortear al AEK Atenas, al Grasshopers suizo y al Colonia alemán -y de ganar otra League Cup, esta vez frente al Southampton en Wembley-; se meterían en la historia grande de Europa al ganar la final de la Copa Europea -actual Champions League- en 1978 al Malmo en el Olympiastadion de Munich.

                                                           Para quien quiera, aquí.

Después de repetir el título europeo al año siguiente -entrando en octavos, ganándoles al Oster sueco, al Arges Pitesti rumano, al Dynamo de Berlín, al Ajax y al Hamburgo en la final-; Brian se tuvo que conformar con un poco menos: ya esa temporada de 1979-80 perdería la final de League Cup frente al Wolverhampton, y en la siguiente quedaría eliminado en primera ronda de la Copa Europea por el CSKA Sofía de Bulgaria (!) -mientras el Liverpool la reconquistaría-; al mismo tiempo, otros equipos chicos -como el Aston Villa- ganaban títulos y parecían relativizar los logros. Ya sin Peter Taylor -desde 1982-, Clough tendría que conformarse con una semifinal de copa UEFA en 1983-84 -eliminado por el Anderlecht, en un partido de vuelta amañado por el belKa Jules De Vidoen -, ser un animador irregular de la Primera División -aunque recién a fines de los ochenta, justo cuando Heysel motivó la suspensión a los ingleses para pechear jugar en Europa- y obtener un par más de League Cups consecutivas -contra el Luton Town en 1988-89, y contra el Oldham Athletic en la siguiente temporada-. En fín, al final Cloughie era un Piojo Yudica inglés (?).

Y como toda historia tiene una final, la del bocón este con el Forest también: después de 18 años, donde dirigió a Stuart Pearce, Teddy Sheringham, Roy Keane, y a su hijo Nigel -quien después se dedicó a robarse notebooks del Rojo trabajar de DT- el Nottingham volvía a la Segunda División y se acababa también la carrera de Brian Clough como DT.

Después de unos años donde alternó picantes comentarios y profundizó un georgebestiano gusto por el alcohol, don Brian murió en 2003 -justo a diez años de retirarse-.

Ahora sí, hablemos del documental en sí. Francamente, es bastante disfrutable para quien gusta del fóbal; haya visto o no The Damned United -aunque, por temporalidad y por el tono respecto a Clough, se complementen muy bien-. Compuesto a base de material de archivo y de los testimonios de los miembros del plantel; sabe qué contar y, si bien el peso de la figura de Clough es importante -prácticamente, en la primera mitad no sabemos si Nottingham es una excusa para hablar del simpático entrenador-; en la segunda mitad el peso se distribuye de manera mas pareja en el plantel y en la experiencia de los partidos que llevaron a la primer Copa de Europa.

Destacan, como logros del documental, otras dos cuestiones: una fortuita y otra bien pensada. La fortuita, es encontrar un plantel de testimoniantes que logran caerte simpáticos -cosa que no es fácil en un proyecto de este tipo-. Y la pensada, es que para privilegiar al grupo, la dirección toma la sabia decisión de no priorizar el presente o el nombre forjado de los entrevistados: en el documental, las voces de Peter Shilton jajaja te vas a morir con la japi del Diego adentro, puto, Archie Gemmill o el golazo ese de Argentina 78 o Martín O Neill -que pegó una aceptable carrera como DT- tienen el mismo peso que jugadores mas humildes o menos recordables por el futbolero internacional. Quizás, precisamente, el peso de la dupla técnica colabora en supeditar al resto de los testimonios bajo esas figuras.

En fín, si bien podemos ser mas severos y verlo como un Fuimos Héroes cipayo y mejor filmado (?), preferimos ser mas positivos y señalar que es un documental entretenido, interesante -a pesar de la longitud- y bien construído. Y, viendo las cosas que tocaron reseñar -o las que no-, no es poca cosa. Lástima que, por ahora, sólo se consiguen subtítulos en inglés.

Como cierre, ahora sí, los dejamos con fotogramas, la ficha y el trailer.

Brian Clough’s Seal of Approval. Chupala Hannibal Smith (?).
Archie Gemmill, Secretario de Deportes de Escocia
Artie Ziff no se culeó a Marge Simpson, pero levantó la Copa de Europa (?)

                                   

Nombre: I Believe In Miracles

Año: 2015

Duración: 105 minutos.

Director: Jonny Owen.

Puntaje: 7/10 Rolas.

Links: Acá la peli, acá los subtítulos.

https://www.youtube.com/watch?v=d4_6hVPyKZw

Frases de Clough, aquí.

Eso es todo, gente…

 

 

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