Mundial bizarro

El evento que esperamos todos los futboleros de ley está a la vuelta de la esquina y para ir matando las ansias, o seguir dándole manija según lo quieran ver, vamos con un post de bizarreadas en Mundiales.

Una de nazis

Las historias que involucran a nazis garpan, por eso comenzamos con una de ellas. Además de expandirse y matar judíos (?), los nazis tenían otra vocación: secuestrar obras de arte. Pues bien, ¿quién podría negar que el trofeo de la Copa del Mundo era una de ellas? La estatuilla esculpida en 1930 por el francés Abel Lefleur se encontraba en la caja de seguridad de un banco romano cuando estalló la guerra en el 39. Ante el temor de perderla, el presidente de la FIFA, Jules Rimet se comunicó con Ottorino Barassi, su vicepresidente de la Federación Italiana, para que la retire del banco y la esconda en un lugar en que los nazis no la puedan encontrar. Tal es así que a este hombre no se le ocurrió mejor idea que guardar la Copa en una caja de zapatos debajo de su cama. A pesar de lo loco que resulta al leerlo, cuando se lo analiza seriamente a uno no le resulta nada exagerado pensar que hay más seguridad debajo de un colchón que en las bóvedas de cualquier entidad bancaria.

Que de la mano, de Héctor Castro, todos la vuelta vamos a dar

Cuando hoy la mayoría coincidimos que al Mundial tienen que ir jugadores que estén 100% en lo físico, lo hacemos pensando en las lesiones, en que ese jugador pueda disputar la mayor cantidad de partidos sin mancarse. Miren si habrá cambiado este deporte que para la primera Copa del mundo, Uruguay, el equipo campeón, tenía en sus filas a Héctor Castro, un jugador manco. Y al que se le ocurra pensar que Castro fue solo a comprar alfajores Punta Ballena se equivoca: no solo jugó partidos, sino que también anotó goles (ante Perú en primera ronda y Yugoslavia en la semifinal).

Ya, pónme el maldito partido

Las ceremonias de aperturas son parte del mundial; una  innecesaria, pero parte al fin.  Ya de por sí son aburridas, poco representativas y muchas de ellas, de por sí, bizarras. Quizás no sea lo más “loco” que haya ocurrido en las presentaciones de los mundiales, pero sí una de las más recordadas. EEUU se hacía cargo de la organización y contaban con la famosa Diana Ross, quien en el acto de apertura, entre cosas de colores y gente que se mueve (?), sólo debía patear un penal para que a posteriori el arco se parta en dos (si, al igual que los japoneses los yanquis mucho de fútbol no saben). Nadie contaba que la cantante iba a errar el tiro desde los doce pasos y que el arco se iba a abrir por la mitad igual… incomprensible. Pero siendo buenos, si hasta Messi e Higuaín erraron penales, y en  finales, que le queda a la pobre negra…

La cosa se puso negra

Hablamos de objetos, jugadores y presentaciones. ¿Qué más hay en los mundiales? Así es, equipos, y el más bizarro que haya participado de una Copa del Mundo fue Zaire en 1974. No podemos agregar mucho más que lo que haya escrito YSEC en este post. Solo a modo resumen recordamos su arquero de 1.68 metros de altura, sus 14 goles en contra y el famoso tiro libre a favor de Brasil que un jugador africano despeje antes de que se ejecute la falta ¿por falta de conocimiento del reglamento o por el temor a ser castigados por el dictador de su país?

En tu cara, Jesús

Esta es la historia de un hombre que murió asfixiado en el festejo de gol y revivió a los 15 minutos. Suiza, 1954, semifinal, Uruguay vs. Argentina. Narciso Ibañez Menta Juan Hohberg, argentino de nacimiento y uruguayo por pésima elección, marcó el gol de descuento, ese que ponía a tiro a los orientales que arrancaron el partido con el pie izquierdo. Tal fue la alegría de sus compañeros que se excedieron un poco en el festejo y terminaron matando al goleador. Nada que no pueda solucionar un buen médico con su bidón y técnicas de reanimación. ¿Y qué ocurre con aquellos que acaban de ganar el partido de su vida? Los que tienen ese plus, quieren ir por más, es por eso que luego de revivir, Hohberg siguió jugando, sin embargo no pudo evitar la caída de su equipo (y bue… todo no se puede). Y pensar que algunos piden el cambio ante la más mínima molestia cuando otros dan la vida por jugar un mundial…

Hay muchos momentos más bizzaros a lo largo de la historia de los mundiales, si ustedes recuerdan alguno o, conocen la historia de otros, pueden bien comentarlos a continuación o armar un post para que se lo publiquemos.

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