Las cenizas de la Unión Soviética. Vol. 1: Letonia en la Euro 2004.

Hoy traemos la historia de una selección que sorprendió a propios y extraños llegando a jugar una Eurcopa: Letonia en 2004.

Para los más old school, y bueno, para los que no lo son, pero sienten la necesidad de repasar gestas, equipos y torneos del pasado, saben de por sí que es muy difícil negar que la Unión Soviética o URSS, como le quieran llamar, fue un referente del fútbol durante gran parte del siglo XX. Y bueno, como nada dura para siempre, dicho combo se desintegró, pero no solo en lo deportivo, sino en lo político, demográfico, geográfico y social, dejando regados por gran parte de Europa Oriental “nuevas naciones” que desde su constitución ya pensaban en hacerse un lugar en el fútbol del viejo continente. Pues bien, precisamente hoy se resumirá la participación de una pequeña nación resultante de esa separación en un torneo de gran envergadura. ¿Qué de quien hablamos? pues de aquella selección letona que en el año 2004 tocaba el cielo con las manos al clasificar a su primer torneo importante hasta entonces: La Euro 2004.

Camino a Portugal.

Puede decirse que el camino de los bálticos hacia la fase final de la Euro 2004 no fue ni tan complicado ni tan fácil, algo normalito, pero tratándose de una selección pequeña entonces la cosa sí se tornaba más difícil ¿me entendieron? Ubicados en el grupo 4 de la eliminatoria junto a históricos europeos como Hungría, Suecia (que llegó a octavos de final en Corea – Japón 2002), Polonia y la siempre vulnerable por antonomasia, San Marino.

La epopeya comenzó el día 7 de septiembre del 2002 con un partido ante la selección sueca, comandada por entonces por jugadores como Henrik Larsson, Anders Svensson, Olof Mellberg y Fredrik Ljunberg. Con semejante tromba de vikingos, rubios, altos y ojiazules (les faltó el casco) en frente lo lógico era que los letones zurraran su ropa interior, pero no, para sorpresa de todos, el encuentro finalizó sin goles y uno que otro aficionado reposando en los brazos de Morfeo (El de la Matrix no, pendejo). De ahí en adelante se vendría una seguidilla de partidos que pueden ver en la siguiente imagen.

 

Score

 

Como pueden darse cuenta la cosa estaba muy apretada, sin contar a San Marino obviamente ya que resulta más fácil que Neymar no finja una falta a que el equipo del micro estado se pelee arduamente un cupo a algo. Para la última fecha, Letonia llegaba con la nada despreciable cantidad de 13 puntos, solo le bastaba ganar, y pues bueno, increíblemente le ganó a Suecia que ya llegaba clasificada a ese partido y se quedó con el segundo puesto, mismo que lo conduciría al repechaje.

Estaban a tan solo dos partidos de clasificar a algo que desde un principio se mostró como algo utópico. El reto final, la selección Otomana que había dejado un buen sabor de boca después de ese tercer puesto en el mundial del año inmediatamente anterior.

La primera batalla se llevó a cabo en Riga, en dónde el local pegó primero por un marcador sencillo de 1-0. Cuatro días después, en un ambiente hostil como el de Estambul, se vendría el costalazo mayor, los locales estaban urgidos de mostrarle a su gente que estaban on fire -futbolísticamente hablando- y que no estaban dispuestos a pechearla estando tan cerca. Pero bueno, no alarguemos más el camino, en histórico y sufrido partido, a Letonia se le venía la noche al verse abajo en el marcador por 2-0, lo que daba a entender que había 99.92 % de posibilidades de cagazo. Pero como las estadísticas fallan, el 00.08 % restante se hizo efectivo. Letonia empató el juego, clasificó gracias al global y empacaba maletas con tiquete directo a la tierra de Eusebio.

Acá pueden ver fragmentos del dichoso partido. Si logran entender algo me avisan… si quieren.

El jodido grupo D.

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Oliver Kahn y Aleksandrs Kolinko.

El hambre de fútbol por parte de los letones era muy grande, ya que si nos ponemos a a-na-li-zar sus antecedentes eran casi o igual de baldíos al palmarés de la selección de Venezuela -salvo lo obtenido bajo el manto de la ya mencionada URSS- y no es para menos, era la primera vez que clasificaban. El cómo clasificaron, las sorpresas que dieron y lo más importante, la ansiedad de saber con qué equipos compartirían grupo y escuchar el pitazo inicial de su primer partido de grupo hacían de esta una oportunidad única.

Se llegó el día de conocer a sus rivales y en una elección un poco mala leche (?) de parte de la UEFA, los encaminaron en el grupo de la muerte de la competición, algo así como decir “¿Así que clasificaron? Sería una lástima que los metiéramos en el grupo más jodido de la competición”. No se diga más, quedaron emparejados en el mismo grupo con selecciones como República Checa (Uh), Holanda (Uhhh) y Alemania (UHHHHH). En este punto ustedes se preguntarán si les cayó alguna otra desgracia, pues no, afortunadamente no, ya tenían suficiente con saber que su situación era similar a la de un animal de la sabana africana en un lago lleno de cocodrilos o rodeado por una manada de leones.

Nerviosismo era la palabra con la que más se identificaban los letones. En su primera presentación ante los checos el juego transcurrió de buena manera, algo muy parejo la verdad. Cuando ya todos en el campo estaban pensando en los putazos que iba a lanzar el míster en el camerino, apareció la estrella letona Maris Verpakovskis para marcar el primero. Bautizo de gol y motivación para el segundo tiempo, algo que no duró un carajo porque finalmente les voltearon la torta y el juego finalizó 2-1.

Die Mannschaft era el segundo reto. Para la mayoría es innegable que en este tipo de partidos en los que se enfrentan un equipo que lo ha ganado casi todo con uno que a duras penas sabe que es el fút-bol lo mínimo que se espera es una masacre bíblica, ancestral y/o mitológica con dirección de Enrique Segoviano (Ba dum tsss). Pero fuera del mal chiste, lo anteriormente dicho es verdad, lo que se esperaba en el Estadio do Bessa era una goleada histórica. Para fortuna de Letonia y sorpresa de todos, Alemania no pudo pasar del empate, incluso teniendo en sus filas nombres como el de Michael Ballack, Miroslav Klose y la muralla Oliver Kahn. Aleksandrs Kolinko bajó los tres palos ahogó en más de una ocasión el grito de “Tor” para los germanos, esto de la mano de la buena defensa que mostraron centrales como Mihails Zemlinskis e Igor Stepanovs y también contando con el factor suerte de su lado. Pero Letonia también tuvo sus oportunidades más claras en los pies de Verpakovskis, además de un penal no cobrado. Lo más cercano a ganar un título que pudo sentir Letonia fue el resultado de este partido, celebrado con los pocos hinchas letones y uno que otro infiltrado de otro equipo en la tribuna.

Bastian+Schweinsteiger+Euro2004+Latvia+v+Germany+HNEhA7vrnjql
Bastian Schweinsteiger y Juris Laizans.

Ante los holandeses prácticamente tenían que realizar algo epopéyico para pasar de ronda, hacer en un partido lo que no hicieron en dos, como cuando uno llegaba a hacer la tarea al colegio cinco minutos antes de empezar la clase, así mismito. Pero, marica, estamos hablando de Holanda, que de por sí aún estaba recuperándose del cagazo de no haber clasificado al mundial de 2002 estaba catalogada como favorita para ganar ese certamen. Tres goles fueron suficientes para apagar el sueño de los debutantes, pero regresaron con la dicha de haber participado en una Euro y la satisfacción de saber qué a Alemania tampoco pasó, una motivación al saber que no les fue tan peor. Ya habiendo visto semejante viacrucis veamos a algunas figuras de aquella selección y su histórica clasificación y participación.

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Ruud Van Nistelrooy haciéndose un Arjen Robben.

Los referentes.

CapturaMaris Verpakovskis: Su velocidad sumada a su omnipresencia para hacer goles le sirvió para ser el primer letón que empacaba maletas para jugar en un equipo con más pedigree de Europa. Comenzó su carrera en 1995 jugando en el extinto FK Liepājas Metalurgs (Así con palito sobre la a) hasta 2001. Luego de convertir 41 goles a lo largo de tres temporadas en el Skonto Riga (equipo de la capital de allá, principal club de la nación y cantera de la selección) llegó a fortalecer las filas del Dinamo de Kiev a la edad de 24 años, pero no tuvo mucha suerte que digamos. Pieza clave en la delantera de la selección durante las eliminatorias y autor del único gol que marcaron en aquella Euro.

Captura2Vitalijs Astafjevs: Capitán de aquella selección. Para entonces contaba con 120 participaciones en su selección, un número bastante grande que aumentó a 167 convocatorias que lo llevó a ganarse el récord del jugador europeo con más convocatorias para una selección, pero finalmente fue superado por el incombustible Gianluigi Buffon en marzo del año pasado. Hombre indiscutido dentro de la titular letona entre 1992 y 2010. Comenzó su carrera en 1990 en el Daugava Riga cuando el país aún era parte de la Unión Soviética, pero en donde más destacó y se volvió histórico fue en el Skonto Riga, su desempeñó allí lo llevo a jugar en clubes de Inglaterra, Rusia y Austria retirándose finalmente a la tierna edad de 39 años.

Captura3Juris Laizans: Mediocampista y lugarteniente de Astafjevs en el medio campo en aquella Euro, constituyéndose también como titular indiscutido en sus llamados a la selección. Comenzó su carrera en 1997 y la finalizó en 2014 repartiéndose el tiempo entre equipos de Rusia y Letonia. Con la selección participo en 113 oportunidades y marcó 15 goles entre 1998 y 2013. Actualmente ya se encuentra retirado.

Captura4Igors Stepanovs: Central de gran importancia en el equipo de Aleksandrs Starkovs dentro de la clasificación y el torneo en sí, quizá es el jugador letón al que mejor le fue en cuanto a clubes en los que estuvo, llegando a formar parte del Arsenal de Arsène Wenger, pero destacó más calentando banca que jugando, llegando a alcanzar solamente 17 participaciones en los tres años que estuvo en el club. En el tema selección disputó 100 partidos entre 1995 y 2011.

Captura5Anderjs Rubins:  Era un jugador escurridizo, explosivo y de gran velocidad que solía hacer las veces de volante izquierdo dentro del combinado letón. Participo en 117 ocasiones con la selección entre 1998 y 2011. Jugó en clubes de Rusia, Inglaterra, Azerbaiyán y por supuesto en Letonia, destacando más que todo en el Skonto Riga (sí, otro que jugó ahí)

 

Captura6Mihails Zemlinskis: Central corpulento infaltable en la selección, destacando no solo por su gallardía a la hora de defender sino por su look al más puro estilo de Pedro el escamoso.  Defendió los colores de Letonia entre 1992 y 2005 en 105 ocasiones logrando 12 goles, una cifra nada despreciable para un defensa. En cuanto a clubes a que no adivinan en que club destacó… claro boludo, en el Skonto Riga. Finalmente colgó las botas para dedicarse de lleno a la política en la que Actualmente sigue desempeñándose.

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