El ADN Inglés

Los atractivos de la Premier League han llevado a los mejores futbolistas y a los mejores entrenadores a competir allí. Sin embargo esto no tenía un correlato de éxito en el seleccionado hasta ahora.

Un ritmo alto de juego, un futbol mas directo, con menos especulación alrededor del juego de posesión y mas pelotas filtradas a los delanteros, con una mitad del campo que sea sólo de tránsito, con mas goles y mas espectaculares. Todo ello define al futbol de Inglaterra. Sin embargo, a la selección no le iba tan bien como a las ligas. De hecho, gran mayoría de las estrellas eran importadas desde Sudamérica, Africa e incluso España (!). Luego de innumerables fracasos la FA decidió tomar cartas en el asunto y modificar el proceso con un proyecto que bien podría copiar la AFA -por lo menos intentó hacerlo en EPJHGQLAFAPEE, pero bien podría extenderlo a lo largo del territorio nacional-.

El proyecto se denominó England DNA, y busca sistematizar la formación de futbolistas y de entrenadores bajo un mismo criterio siguiendo pautas preestablecidas y acordadas con toda la federación, en la búsqueda del jugador futuro que les ayude a ganar competencias. Ese jugador futuro debe tener actitudes y aptitudes que pasan por lo psicológico, lo social, lo técnico/táctico y lo físico, en ese orden de importancia. “Tiene que haber una coherencia en el mensaje que intentamos hacer llegar a los jugadores. Cuanto antes lo reciban, mejor. Es muy importante tener unos principios claros de qué queremos que hagan en las situaciones defensivas, qué queremos que hagan con el balón y que sin el balón mejoren su conciencia táctica” dijo Roy Hodgson en una entrevista en 2014.

Estos criterios rigen por igual para todos los seleccionados juveniles y también la mayor. No por casualidad el entrenador principal es Southgate, ex seleccionador del sub 21.

Dentro de lo novedoso del proyecto también aparecen cuestiones como entrenamientos para los mas pequeños (rango de edad de 5 a 11 años), nótese que las recomendaciones se vuelven mas específicas incluso para los entrenadores de los distintos clubes que a veces cuentan con los chicos solo una hora a la semana para entrenar, identificar aspectos clave del juego a entrenar según edad, implementar tiempos de planeamiento, trabajo y revisión de lo hecho en partes iguales, siguiendo siempre conceptos fundamentales.

Luego de la sistematización para la selección, las exigencias también llegaron para los clubes, no ya en forma de táctica pero si en cuestiones presupuestarias. La reserva, por caso, se reemplazó con una división sub 23 y otra sub 18. Estas divisiones tienen a su vez cuatro categorías según el nivel, las instalaciones, cantidad de recursos y de empleados, etc. Por ejemplo, para acceder a la categoría superior el club debe poseer alojamiento para jugadores que provengan de lugares que estén a mas de una hora y media de distancia (90 minute rule) y destinar no menos de 2 millones y medio de libras por año a sus juveniles; (el resto de las categorías luego es subvencionada en mayor o menor medida por la Premier League). Esto generó controversia por el alto costo de las inferiores y la suba en los montos compensatorios por la formación de los jugadores a la hora de los traspasos.

Esta sistematización es un aliciente y una ayuda muy importante para los entrenadores de inferiores. Si bien resulta imposible unificar criterios de formación entre todos los clubes, bien se puede aplicar para los seleccionados nacionales si estos contaran con un elenco estable con el cual entrenar periódicamente (cosa que no sucede actualmente). Inglaterra tiene salvadas las cuestiones de la distancia al haber ubicado estratégicamente el Saint George’s Park entre Nottingham, Birmingham y Leicester. Pero Argentina bien podría subsanarlo, creando varios centros de entrenamiento de Alto Rendimiento en distintas regiones tal como ya implementaron por ejemplo Los Pumas y como planea hacerlo la confederación argentina de básquetball.

Todas estas cosas sirven no solo para uniformizar la formación de los jugadores de élite si no que tienen otros dividendos: mejorar cada día a los formadores, detectar los errores no solo a nivel de la formación de los futbolistas si no de los entrenamientos también gracias al proceso de revisión contínua, tener mas jugadores a disposición para una posible convocatoria a una competencia. Pero sobre todas las cosas, lo mas importante que brinda es ayudar a la formación de una identidad de juego ya desde las bases, independientemente del planteo específico de cada partido.

Anuncios