Hablando de camisetas: Curiosidades – parte 1

Nos tomamos un recreo de la historia de las grandes marcas para ir con un par de hechos curiosos en tema de indumentaria deportiva, que bastante tela tenemos para cortar.

No todo lo que repasaremos a continuación tendrá que ver con las disputas entre las grandes marcas que visten a los clubes y selecciones alrededor del globo. Tenemos un par de situaciones curiosas en la vestimenta de dos selecciones campeonas del mundo, un diseño extraño para lo que es la historia de un club y la influencia del que pone la plata en la institución. Pasen y vean.

Alemania y adidas se tomaron un tiempo

En la primera entrega de esta sección, hablamos del romance entre la selección alemana y Adidas, una de las marcas más importantes del planeta. Esto se remonta desde la década del ’50, cuando Adi Dassler (en ese entonces, solamente relacionado con el mundo del calzado) hizo las veces de utilero del plantel y con sus productos el equipo se alzó con la copa en Suiza ’54. Una vez que el zapatero se tiró por el lado de la indumentaria, comenzó una relación de negocios con la federación alemana, que se extiende hasta nuestros días, con una especie de breve interrupción.

¿Por qué decimos esto? Porque durante buena parte de la década del ’70, los germanos dejaron la ropa Adidas. Resulta que en el proceso de hacer solamente calzado deportivo hasta llegar a copar el mundo del deporte, la empresa de las tres tiras tuvo alianzas con otras marcas, como la francesa Le Coq Sportif o las alemanas Schwahn y Erima. Con la primera, la separación terminó en una extensa disputa judicial, mientras que las segundas fueron absorbidas por el gigante. Para esa altura, Erima era una marca importante en ese país, vistiendo a varios equipos de primera división como Borussia Mönchengladbach, Schalke 04 y Stuttgart, entre otros.

Pero lo raro es que desde 1974 los teutones empezaron a vestirse con Erima. Incluso en una copa del mundo que jugaron como local (pese a que la ropa por una cuestión de tradición no tenía logos) en la que Adidas vestía a la mayoría de los competidores y en la edición de 1978, celebrada en nuestro país. Hasta hay un detalle bastante particular, porque en ambos mundiales Alemania salía a la cancha con camperas Adidas, con las tres tiras, el trébol y todo.

El regreso a la normalidad se dio en 1980, en plena Eurocopa en Italia, donde los alemanes jugaron la primera ronda con Erima y la final ante Bélgica con Adidas.

Izquierda: segundo partido contra Holanda. Derecha: final contra Bélgica

Inglaterra y su camiseta más recordada. En tu cara, Umbro

Un caso similar al anterior se dio en Inglaterra, donde el amor entre la FA y Umbro duró décadas hasta que esta marca fue absorbida por Nike, salvo una etapa de cuatro años que se tomaron un tiempo para pensar lo que era mejor para cada uno.

Umbro vestía al combinado nacional desde 1952, siendo parte de la mayor conquista en 1966 con la copa del mundo. Cuatro años más tarde, revolucionaron el mundo de la indumentaria con las camisetas con las que vistieron al campeón en México ’70. En simultáneo, una pequeña marca de Leicester se estaba haciendo nombre y vestía a clubes como el Manchester United y Tottenham: Admiral.

¿Cuál fue su principal carta para el desembarco en la selección? Un contrato de 15 mil libras esterlinas anuales y el 10% de lo recaudado en ventas, porque fueron uno de los pioneros en vender camisetas al público inglés. De hecho, como no era usual que los logos aparecieran en las camisetas (como les ocurrió cuando vistieron al Leeds) empezaron a hacer camperas con la marca bien grande para que sea usada en la entrada en calor y en el ingreso al campo de juego. El primer modelo inglés ya tuvo un quiebre, con la aparición de dos franjas, una azul y otra roja, que recorrían los hombros de los futbolistas.

Pero el diseño de principios de los ’80 es el más recordado, al pasar las franjas –ya más gruesas- a la parte superior, agregando una línea de color azul, con una camiseta alternativa roja y las franjas en azul y blanco, quedando en la historia como uno de los mejores diseños del equipo inglés. Luego de la copa del mundo celebrada en España, la empresa entró en una época de vacas flacas y perdió todos sus grandes contratos, por lo que Inglaterra volvió a los sobrios diseños de Umbro, continuando con Nike desde hace una década.

Jugando a dos puntas

Lo habitual es ver que un equipo firme un contrato con una marca y use (con mayor o menor éxito en las ventas) sus uniformes durante un determinado lapso de tiempo, sin mayores restricciones. Pero en Francia, durante casi una década, esta medida sufrió un ligero cambio.

Resulta que tanto la Copa de Francia como la Copa de la Liga obligaban a los equipos que la jugaban a mostrar los sponsors de cada certamen, una regla que incluso hoy en día podemos observar (incluso en la Copa liguera los jugadores salen a la cancha con los números del 1 al 11). Pero durante un buen tiempo, uno de los patrocinadores era Adidas, que tenía un vínculo hasta 2006 con la Federación Francesa de Fútbol con una cláusula que marcaba que los clubes debían utilizar uniformes hechos por la marca para disputar la competición, como se explica acá. Esto no representaba mucho problema para el Olympique de Marsella o el Lyon, que tenían contrato con la empresa alemana, pero era algo bastante raro de ver en el Paris Saint Germain, que se viste con Nike desde 1989 con un contrato que sigue vigente hasta nuestros días.

La foto es de la temporada 2002-03 donde tenemos a un campeón el mundo como Ronaldinho jugando por la Ligue 1 vestido con la pipa y del otro lado a Mauricio Pochettino, autor de un penal infantilísimo en la misma copa del mundo, jugando la Coupe de France con la marca alemana.

Esta extraña medida fue hasta la temporada 98/99 de la Copa de la Liga y hasta 2006 en la Copa francesa. A partir de ese momento cada equipo pasó a vestirse con la empresa que le pagaba, como corresponde.

¿El primero?

Ya estamos acostumbrados a ver marcas, marcas, marcas, marcas y marcas para cualquier lado que miremos, pero para que esto haya ocurrido claramente tuvo que existir un pionero. Si bien los archivos son algo complicados como para dar una fecha exacta, buena parte de las fuentes mencionan que la primera camiseta –o una de las primeras- que lució la marca de su indumentaria en el pecho fue utilizada en Francia. Recordemos que hasta ese entonces los logos (o los nombres directamente) aparecían en las etiquetas del interior del cuello y no había rastros demasiado visibles, salvo que sean calzados Adidas.

La empresa que dio el puntapié inicial con este tema fue Le Coq Sportif, una empresa que funciona desde finales del siglo XIX (en ese entonces bajo el nombre de Romillone). Con este nombre pasaron a ser conocidos a finales de la década del ’40 y si vemos la evolución de su logo notaremos que la tenían bastante clara en cuestiones de marketing: en 1960 le agregaron los anillos olímpicos a su tradicional gallito, para que sea bordado en la ropa del equipo francés. Ya para esa altura tenían una importante presencia en el Tour de France y en la liga de fútbol, donde vestían a todos los participantes y a la selección gala.

La foto que aparece más arriba es de la temporada 1965/66, en la que se ve al equipo del FC Nantes vistiendo una prenda con el gallo sobre el costado derecho. Como señala Eugenio Palópoli, autor de Los hombres que hicieron las marcas deportivas, es más que probable que sea la primera aparición de un logo de esta manera, teniendo en cuenta que las grandes marcas como Adidas, Puma, Nike o Umbro, recién comenzaron a dejar su marca a partir de la década siguiente.

Racing de Estrasburgo, en junio de 1967, levantando la Copa con el logo de Le Coq Sportif en el pecho

El único margen de duda queda porque además del Nantes –campeón de la liga en la temporada 64/65 y la 65/66- aparecen imágenes de ese año del Racing de Estrasburgo con el icónico gallo. Indefectiblemente, el primer logo debería salir de ahí. La opción del club auriverde toma mayor fuerza por el hecho de que el archivo fotográfico muestra fotos del modelo de mangas largas, es decir, del inicio de la temporada, mientras que de Racing aparecen de la final de la Copa de la Liga, ya en primavera-verano.

El poder del sponsor

*Con el aporte inestimable de Ysec

Todos conocemos dentro de lo posible a Deportes Tolima, el club de la ciudad de Ibagué fundado el 18 de diciembre de 1954 que juega en la primera división de Colombia. La cuestión es que entre su aparición –jugando con los colores de Racing– hasta mediados de la década del ’70, sus actuaciones dejaban bastante que desear. En tiempos donde no había descensos en el fútbol profesional colombiano, el equipo vinotinto y oro era un fiel habitué de la última posición de la tabla, hecho que consumaron en 1963, 1967, 1968, 1976 y 1979, con algunos leves repuntes cada tanto –como el séptimo puesto de 1972-, aunque siempre cercanos al anteúltimo escalón.​

Pero resulta que para esa época empezó a crecer la figura de Gabriel Camargo, un empresario que luego tendría un rol en la política colombiana como diputado y senador durante los noventa. Este señor además de dirigente del club durante unos cuantos años, era el propietario de Kokoriko, una compañía dedicada a la venta de pollos asados. El patrocinio obviamente no tardó en caer, con una inyección económica impensada para el equipo, que empezó la década del ’80 reforzándose con varios buenos jugadores del fútbol colombiano y otros refuerzos llegados de Argentina y Paraguay.

La base del plantel estuvo conformada por Oscar Héctor Quintabani, Hernán Torres, Hugo Gallego, Luis Montúfar, Luis Ramírez, Heberto Carrillo, Américo Quiñones, Janio Cabezas, Gustavo “Piña” Mendoza, los paraguayos Evaristo Isasi y Cristino Centurión y el argentino Victor Hugo del Río.

Pero el señor Camargo no se quedó solamente con el poco estético logo en el pecho de sus futbolistas, sino que para ese tiempo el club pasó a llamarse oficialmente Club Deportes Kokoriko Tolima. Hasta hubo cambios en los colores, reemplazando el vinotinto y oro característico por una camiseta amarillo pollito con mangas y pantalones negros.

En 1981 lograron un histórico subcampeonato para el club, que les permitió llegar a la Copa Libertadores del año siguiente, donde llegaron a semifinales, siendo últimos en un grupo con Olimpia de Paraguay y Cobreloa de Chile. Volvió a la Libertadores en 1983 y pasó a ser un equipo “del lote de arriba” en el torneo doméstico, aunque sin grandes resultados. Después de esta época dorada, el patrocinio fue retirado  y el equipo lo sintió, con una merma en su nivel que derivó en el descenso en 1993. En el siglo XXI han superado la gran campaña avícola, siendo campeones en 2003 y 2018, con varias participaciones en copas internacionales incluidas.

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